Asociaciones de mujeres, padres de alumnos, gays y lesbianas han mostrado su rechazo a que la Conferencia Episcopal "evangelice" a los estudiantes en la escuela mediante un "fundamentalismo rancio y miope" sobre la familia, la sexualidad y la violencia de género, como, a su juicio, plantea en la pastoral católica familiar aprobada en noviembre por los obispos.
Así, consideran una contradicción que el Ejecutivo proporcione ayudas para acabar con los malos tratos pero subvencione a las instituciones "que impiden la protección a las víctimas", como expresó hoy en rueda de prensa la portavoz de la Red de Mujeres contra la Violencia de Género, Ángeles Álvarez. Por ello, piden al Gobierno que tome cartas en el asunto, mediante la revisión de la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza (LOCE) y la exclusión de la asignatura de Religión y su alternativa de las aulas.
Las asociaciones de padres y madres consideran un "insulto" que los obispos vean la revolución sexual como la promotora de la violencia doméstica y advierten del "peligro" que conlleva la reforma educativa al permitir que se forme a los alumnos en estos valores, que promoverán una sociedad futura de "discriminación, segregación y sometimiento".
"El currículum de la Religión viene directamente de la Conferencia Episcopal", alertó la presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA), Maite Pina, quien recordó que su agrupación está llevando a cabo una campaña para sacar esta materia de la escuela, tras imponer recursos contra los reglamentos que regulan la Religión y su alternativa.
[b]Abusos a menores por parte de obispos[/b]
Desde la Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT), que están planteando la posibilidad de realizar concentraciones simultáneas en diversas ciudades como protesta por la actitud de la Iglesia Católica frente a estas cuestiones, recordó que los curas y obispos son los que más sentencias condenatorias tienen por abusos sexuales a menores. "Un colegio de curas no es el sitio más seguro para dejar a los hijos. La Iglesia no puede dar ejemplo moral de nada", dijo su presidenta, Beatriz Gimeno.
Tras criticar que la Conferencia Episcopal se atreva a hablar de sexualidad y familia, cuando es algo que sus miembros no practican "en teoría", Gimeno anunció que la FELGT va a ser "muy beligerante" con la Iglesia porque, a pesar de ser un 'lobby' mediático y político, "ha perdido influencia y poder social y sus doctrinas no las sigue casi nadie".
Finalmente, la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas considera que las ideas respaldadas por la Iglesia en su pastoral, fruto, en su opinión, de una "falta de lucidez", son posibles porque esta entidad cuenta con el apoyo gubernamental. Su presidenta, Ana María Pérez del Campo, achacó a la Religión y, en especial, a la católica, la situación de "desigualdad, sumisión y obediencia" de la mujer en la historia.
Por ello, se mostró contraria al tratado "inconstitucional" firmado entre el Gobierno y el Vaticano, que posibilita el sustento de la institución católica con los presupuestos estatales, además del 0,5 por ciento del IRPF: "Volvemos a ser la reserva espiritual de Europa, a pesar de ser un estado aconfesional", concluyó.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Deja el primero!