.- Se lo debo a Mónica. Hace mucho tiempo que no escribo nada especialmente para ella. Antes lo hacía muy habitualmente, pero mi ritmo de vida de estos últimos tres años, unido a los "clásicos" altibajos que sufren las relaciones de pareja, han propiciado que las únicas páginas que le he dedicado en los últimos años hayan formado parte del diario emocional que se autodestruye.
.- Me lo debo a mi mismo. Se que muchas personas tenéis una gran imagen de mi, y eso es algo que me halaga, por supuesto. Sin embargo, y como es lógico y normal, también tengo un montón de defectos, y uno de ellos es que, en ocasiones, soy algo descuidado, y evidentemente eso afecta a quienes me rodean. No hablo de un descuido malintencionado, por supuesto, sino más bien a hacer daño por omisión.
Quiero sentirme realmente bien cuando lea esos elogios, y no tener una vocecita que me diga: -David, algo falla.
.- Os lo debo a vosotr@s, pues me inspiráis, y me hacéis fácil dejar salir lo que llevo dentro. Si hoy estoy haciendo esto, es gracias a vuestro empujón.
.- Se lo debo a Lesbian Lips, ya que gracias a Lesbian Lips he encontrado puertas y caminos que me están ayudando a seguir hacía delante en la vida, por el camino que considero correcto.
Bueno, dejo de enrrollarme. Mónica, esto va por ti.
Me has conocido en lo mejor y en lo peor.
Me has visto reir y llorar.
Te he hecho reir y llorar.
Has sentido mis caricias y mis enfados.
Has estado justo a mi lado y a más de mil kilómetros de distancia.
Me has dicho "te quiero" y "lo siento".
Has dormido junto a mi y has sabido dejarme solo.
Has venido a buscarme y has vuelto sola a casa.
Has encendido llamas y has apagado fuegos.
Me has querido y me has dejado.
Has impuesto tu opinión y has perdido algo.
Has pasado la noche en una suite de lujo y en una parada de autobús.
Has cenado en restaurantes de lujo y pasado tardes en un parque sin dinero para un café.
Juntos hemos conocido la vida y la muerte.
Y hace mucho, demasiado tiempo que no te doy las gracias, no por lo primero de cada frase, sino por lo segundo. Si lo nuestro hubiera sido siempre fácil no podría quererte tanto como te quiero, y no sabría que, en ti, tengo todo cuanto puedo necesitar para ser feliz, o sentirme menos desdichado tras cada golpe.
Hoy lo se, y se todo lo que has pasado conmigo, lo bueno y lo malo, y es especialmente esto último lo que me hace sentir que los nueve años que llevamos juntos son solo el prologo del libro que estamos escribiendo juntos, y del cual únicamente la muerte podrá firmar el epílogo. Y quizá, lo más seguro, ni ahí acabe. Será por siempre jamás. Hoy lo se, y especialmente por eso te quiero.
Por ti,
David
David, te juro que me has hecho llorar de la emoción. Que suerte teneis los dos al estar juntos, al tener a una persona a la que amar en ocasiones enfadarte con ella, a quien contarle todo lo que sientes, y lo que te falta por sentir a su lado.....
os lo digo de todo corazón