Hola Raquel! aunque estoy casi segura de que nunca leerás estas lineas, necesito contarlo... Necesito que sepas que no puedo dejar de pensar en ti ni un solo minuto del día, que mi mirada te sigue sin que pueda evitarlo cada vez que te veo, que me pongo nerviosa solo con sentir que estás cerca y las pulsaciones de mi corazón me cierran la garganta y me impiden hablarte... Tal vez pienses que soy una cobarde por no atreverme a decirte todo esto a la cara, pero nuestro entorno laboral no es precisamente el más adecuado para que me atreva a dar el paso... Habrás notado que siempre respeto tu espacio y que, cuando hay gente delante, no olvido el sitio que cada una ocupamos en el trabajo, pero fuera del horario laboral intento acercarme a ti como puedo, o como mi timidez me permite... aunque tu no siempre estás receptiva... La verdad es que me desconciertas, no se que pensar... eres tan educada y tan correcta, pero creo que eres así con todo el mundo... y es que casi no nos conocemos. Tal vez si me dieras la oportunidad... Pero bueno, yo seguiré soñando contigo cada noche, aunque al despertar no estés a mi lado... Tal vez algún día logre olvidarte, pero mientras tanto seguirás ocupando un gran espacio en mi pensamiento...
Gracias por leerme, chicas, se admiten comentarios.

