Solo quería compartirlo con vosotras, necesito sin remedio compartirlo:
pekeño sin nombre y sin vida, cuándo habrá sido el día de tu muerte,
mi pekeño molino sin viento, ojalá hubiera podido verte,
habrías sido acaso niño, o niña... ¿habrías sido siquiera de haberlo sabido?
Lloro hoy los días que te faltaron, la oportunidad que te negaron
de ver este día y otros como este, vestidos de verano, vestidos de ilusión.
Te sacaron del limbo para meterte en un cajón, mi pekeño sin nombre, ojalá te hubieran dejado ser mi ilusión... mi sobrino sin ser, ¿donde habrás kedado?
Kédate en mi recuerdo, abrigado por los besos que mis labios, ay Dios, nunca te dieron... habrías sido un niño, yo lo sé, mi pekeño, ¿ves como es este mundo? No te han dejado ni nacer. Deja al menos que te regale demasiado tarde un nombre, mi niño, Manuel.