Foros / General / Literatura Archivo 2002–2016

Poesía

191respuestas

Lo abrió lluna19 el

Ir al último mensaje
mendi #181

Perdón chicas, se me fue la pinza. La poesía En Ti La Tierra es de Pablo Neruda. Cabecita la mía....

jara_e #182

Mientras tú existas...

Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera...
                                              Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.

    ANGEL GONZÁLEZ

 

jara_e #184

Cuerpo a la vista

Y las sombras se abrieron otra vez
y mostraron su cuerpo:
tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar,
tu boca y la blanca disciplina
de tus dientes caníbales,
prisioneros en llamas,
tu piel de pan apenas dorado
y tus ojos de azúcar quemada,
sitios en donde el tiempo no transcurre,
valles que sólo mis labios conocen,
desfiladero de la una que asciende
a tu garganta entre tus senos,
cascada petrificada de la nuca,
alta meseta de tu vientre,
playa sin fin de tu costado.

Tus ojos son los ojos fijos del tigre
y un minutos después
son los ojos húmedos del perro.
Siempre hay abejas en tu pelo.
Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos
como las espalda del río a la luz del incendio.

Aguas dormidas golpean día y noche
tu cintura de arcilla
y en tus costas,
inmensas como los arenales de la luna,
el viento sopla por mi boca
y un largo quejido cubre con sus dos alas grises
la noche de los cuerpos,
como la sombra del águila la soledad del páramo.

Las uñas de los dedos de tus pies
están hechas del cristal del verano.
Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida,
bahía donde el mar de noche se aquieta,
negro caballo de espuma,
cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro,
boca de horno donde se hacen las hostias,
sonrientes labios entreabiertos y atroces,
nupcias de la luz y la sombra,
de lo visible y lo invisible
(allí espera la carne su resurrección
y el día de la vida perdurable)

Patria de sangre,
única tierra que conozco y me conoce,
única patria en la que creo,
única puerta al infinito. 

    OCTAVIO PAZ 
 

alinamar #186

Verano 1966

Cuando me extiendo junto al mar,

existe el agua y su palpitación

y un cielo azul cuya profundidad

es demasiado grande para mí.

Sentir el mar, su lentitud viviente,

es la magnificencia y el olvido,

pero sentir la vida de los camaradas

es ser el camarada de uno mismo.

El cielo inmóvil tiene su razón, lo sé,

pero la razón que hay en nosotros

existirá aún cuando este cielo

haya sido borrado por el viento y el frío.

ANTONIO GAMONEDA

gotamarina #187

10 DE JULIO, 1990

Nada tengo para ofrecerte. Ninguna riqueza

que darte. Ni la cabra de oro donde duerme el sueño

de los siglos, ni la frágil flor y ardiente del olivo,

ni armaduras y antiguos guerreros, su gloria o fortuna,

nada tengo. Sólo esta casa, los silencios, las dudas,

el sabor cercano de los días felices te ofrezco.

Que para ti sea mi estación más cálida, la fruta más pura

de los besos, y en ti sea fuente y río y renovada promesa

mi deseo. Que los años que vienen traigan tardes

muy largas y entre el sol como ahora por la ventana abierta

rescatando para nosotros, del tiempo,

el amor y la dicha.

Berta Píñán,  Noches de incendio

alinamar #188

Yo no lo sé de cierto, pero supongo

que una mujer y un hombre

un día se quieren,

se van quedando solos poco a poco,

algo en su corazón les dice que están solos,

solos sobre la tierra se penetran,

se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como

se hace la luz dentro del ojo.

El amor une cuerpos.

En silencio se van llenando el uno al otro.

Cualquier día despiertan, sobre brazos;

piensan entonces que lo saben todo.

Se ven desnudos y lo saben todo.

(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)

Jaime Sabines

Yo no lo sé de cierto...

alinamar #189

Camino lentamente por la senda de acacias,

me perfuman las manos sus pétalos de nieve,

mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve

y el alma es como espuma de las aristocracias.

Genio bueno: este día conmigo te congracias,

apenas un suspiro me torna eterna y breve...

¿Voy a volar acaso ya que el alma se mueve?

En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias.

Es que anoche tus manos, en mis manos de fuego,

dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego,

llenóseme la boca de mieles perfumadas.

Tan frescas que en la limpia madrugada de Estío

mucho temo volverme corriendo al caserío

prendidas en mis labios mariposas doradas.

Alfonsina Storni

Tu dulzura

alinamar #190

Asume tus errores.

Visto para sentencia queda el tiempo

de las manzanas y la luna blanca.

Como en noche de nieve,

el lobo que cruzó los almanaques

ha marcado sus huellas. Las conoces,

sabes qué significa

dejar de amar, dejar de ser amado,

sentir que los minutos se corrompen

en el embarcadero de la vida.

Y llega hasta el final,

mírate frente a frente.

Pero luego

ten orgullo y valor, no digas nada

sino en presencia de tus abogados

que se llaman memoria, realidad y deseo.

Porque todo concluye, pero nada se calma.

Que no puedas perder lo que perdiste

no da tranquilidad, sino vacío.

LUIS GARCÍA MONTERO

NOCHE DE NIEVES, DE “HABITACIONES SEPARADAS”

marial #191

Por saber tuyo el vaso en que bebías,

una tarde de junio lo rompiste.

Bebió la tierra el agua, limpia y triste,

y ahora tienes la sed que no tenías.

Quizá otra vez vendrán tus buenos días

y bebas sin mirar, como bebiste.

O quizá el vaso en el que te ofreciste

otras manos lo quiebren, no las mías.

Igual que el que de noche se despierta

y busca cerca el agua preparada,

te buscó a ti mi voz y no escuchaste.

Pon a tu corazón desde hoy alerta:

no nieguen a tu sed enamorada

el mismo sorbo aquel que derramaste.

Antonio Gala

luciacd #192

No sé si este poema lo habrá colgado alguna ya, porque lo cierto es que había tantos que no los he leído todos (espero que me lo perdonéis), pero para mí es uno de los que más me han llegado nunca.

Dónde el sueño cumplido... 
Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas


Y como veo que se va a quedar corto, os dejo otro de la misma autora.

No supiste
Pobre mi amor
creíste
que era así
no supiste.
Era más rico que eso
era más pobre que eso
era la vida y tú
con los ojos cerrados
viste tus pesadillas
y dijiste
la vida.


Idea Vilariño.