Jueces, políticos y asociaciones de gays y lesbianas han criticado la petición que la Conferencia Episcopal Española ha hecho al Rey, apelando a su condición de católico, para que no sancione la ley que permite los matrimonios entre parejas homosexuales.
El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, ha afirmado que el Rey siempre se ha caracterizado por el "cumplimiento impecable" de la Constitución, y que quien intenta involucrar al monarca en algún suceso relacionado con sus competencias no le hace "ningún buen servicio". Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, se ha mostrado convencido de que el Jefe del Estado obviará el "requisitorio" al "desacato" realizado por la Conferencia Episcopal. La Asociación Jueces Para la Democracia, por su parte, ha manifestado que la Iglesia católica está "sacando las cosas de quicio" y que el Rey tiene la obligación constitucional de sancionar las leyes, mientras que la FELGT acusa a la CEE de querer instrumentalizar la figura del Rey e imponerle sus criterios morales, en lo que constituye "un desatino más" por parte de la dirección de la Iglesia católica, que presenta una actitud semejante a la que sostenía en la Edad Media.
Fuentes de la Iglesia citan el ejemplo de Balduino I, rey de los belgas en 1990, cuando abdicó durante treinta y seis horas para no sancionar la ley que legalizaba el aborto en su país, y requieren que todos los católicos, incluido el Rey, "se nieguen en conciencia a aceptar una ley injusta que corrompe la institución del matrimonio".
ACTUALIZADA. Fuentes de La Zarzuela aseguran que el Rey cumplirá con su deber constitucional de refrendar cualquier ley aprobada por el Parlamento español, como ha hecho siempre, y descartan que pudiera ejercer una objeción de conciencia tal y como pide la Iglesia católica, recordando que en la Constitución española no hay "ninguna posibilidad" que pudiera permitir a Juan Carlos I negarse a refrendar una norma parlamentaria. Desde La Zarzuela se afirma que no habrá respuesta oficial a las declaraciones del secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, que han provocado gran polémica en diversos sectores de la sociedad.
Comentarios
Alguien deberia recordarles a los de la Iglesia que esto es un asunto "civil" por asi decirlo y de ley, en este estado democrático, laico y aconfesional la institucion de la iglesia no debe meter las narices (ni debemos permitir que lo haga)
Nadie les impone que ellos casen parejas homosexuales como antes han mencionado, de modo que igual que se respeta su libertad ellos deben respetar la nuestra a la hora de promulgar leyes.
El problema es el de siempre: estan mezclando cosas que no les atañen con cosas que si. ¿Alguien va a obligar a la Iglesia a casar a homosexuales? ¿Verdad que no? Entonces, ¿por que se meten con el matrimonio civil, competencia que no les atañe?
Supongamos por un momento que de verdad el matrimonio homosexual no fuera moralmente aceptable (captese el tono irónico). ¿Tendrian ellos algo que decir? NO. Por muy inmoral que fuera, no les atañe, no se mete en sus dogmas y desde luego no se les obliga a casarnos. ¿Entonces por que tiene que hablar tanto en vez de callarse cuando no les toca hablar?
A Diosa lo que es de Diosa y al César lo que es del César.