Pues así es cómo termina la historia...
El fin de semana pasado me llevé a Dolores a Lugo, a conocer el nuevo apartamento de su amiga Paloma. Comida y risas, muchos recuerdos, un poco de nostalgia, cenita y juerga, viejos conocidos, domingo en plan domingo, comer sin ganas, niebla dentro y fuera de la cabeza, mañana hay que trabajar... yo no.
El lunes carretera y manta a Pontevedra, dos días con una noche por medio con Iria y Gepetto, Dolo siempre de carabina entre los dos, le faltó meterse en la cama con ellos, y eso que se lo sugerí, pero se resistió, qué bonita la ría de Arousa en otoño, Iria se ha cortado el pelo y ahora pinta distinto, Gepetto no se ha cortado la barba y sigue con sus marionetas.
El miércoles Vigo y Paula, la hermanita del alma de Dolores, y a escuchar quejas y más quejas como siempre, calles, tiendas y quejas, pasan los días, Suso igual de niño que siempre, son Peter Pan y Wendy, llega el viernes y apenas tengo que convencer a Dolo para que llame a su pequeña debilidad Vanesa, sale con ella y sus amigos, un poco de palo porque Dolo no los conoce, el sábado se levanta prácticamente para salir de nuevo con Paula y Suso, domingo de tormenta en el estómago, los años no perdonan, no es la que era, a ver quién trabaja mañana.
Dolores empezó a echar de menos el foro el primer domingo.
Y os manda un beso a todas las foreras, especialmente a las que le han contestado.
El lunes he aflojado mi yugo y ella ha tomado de nuevo el mando.
En el instituto todos se han tomado a cachondeo su semana sabático-selvática.
Yo me voy, pero volveré a tomar el control cuando sea necesario.
O no.