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Premios IgNobel "nos hacen reír y luego pensar"

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bonika_vlc #1

Estos premios, que cumplen ya dos décadas de vida, fueron creados por la revista Annals of Improbable Research, y se conceden anualmente en diversas categorías a investigaciones que “nos hacen reír y luego pensar”. Como cada año, no faltó cierta dosis de mala leche, como es el caso del IgNobel de Economía, otorgado a Lehman Brothers, Goldman Sachs, AIG y otros de bancos que encarrilaron al mundo hacia la crisis económica, por “crear y promover nuevas formas de invertir el dinero: formas de maximizar las ganancias financieras y minimizar el riesgo financiero de la economía mundial, o una porción del mismo”. La cita es textual. Ninguno de los galardonados fue a recoger el premio.

Sí que acudieron los holandeses Simon Rietveld e Ilja van Beest, psicólogos de las universidades de Amsterdam y Leiden, respectivamente, premiados en la categoría de Medicina por un insólito trabajo publicado en Behaviour Research and Therapy (2007;45:977–987).

Quisieron comprobar el modo en que el estrés positivo y negativo afecta a la dificultad para respirar de personas con asma grave, para lo cual reclutaron a 25 mujeres jóvenes asmáticas y a 15 controles. ¿Cómo llevaron a cabo el experimento? Sencillo. Los montaron a todos repetidamente en una montaña rusa.

Puede parecer una manera chocante de hacer ciencia, pero al fin y al cabo consiguieron sus resultados y los publicaron, lo cual no es moco de pavo. Dicen que el estrés emocional negativo y la presión arterial aumentaron justo antes de montar en la montaña rusa, mientras que el estrés positivo y la frecuencia cardíaca se incrementaban después de cada viaje. En el caso de las pacientes con asma, la disnea era mayor antes de montar que después de bajarse, “incluso en aquellas que experimentaban una reducción de la función pulmonar evocada por las montañas rusas”, escriben.

En conclusión, afirman que “los individuos con asma crónica que se encuentran estresados y excitados tienden a percibir la disnea en términos de asociaciones familiares y adquiridas entre la disnea y los estados emocionales positivos y negativos”. Es decir, que perciben dificultad para respirar de forma aumentada o disminuida en función de su grado de atracción o aversión hacia la situación desencadenante del estrés. En cierto modo, también significa que tienden a respirar mejor después de unas cuantas bajadas, loopings y tirabuzones. De hecho, el IgNobel se concedió a estos investigadores “por descubrir que los síntomas del asma pueden ser tratados con viajes en montaña rusa”.

Así que, doctores, ya lo saben: recomienden un par de viajes en el Dragon Khan y olvídense de los inhaladores, ya que prescribir visitas a Port Aventura, al Parque Warner o a Terra Mítica –siempre que no las pague la sanidad pública- puede ser una innovadora forma de reducir el gasto farmacéutico.

Lo cierto es que la ceremonia de este año dio para mucho más. Por ejemplo, el británico Gareth Jones —que trabajó con científicos chinos—, recogió uno de los premios por documentar que una determinada especie de murciélagos (Cynopterus sphinx) son expertos en contorsionismo y sexo oral. Su trabajo, aparecido en PLoS ONE (2009; 4(10):e7595. doi:10.1371/journal.pone.0007595), se tituló “La felación en murciélagos de la fruta prolonga el tiempo de copulación”. ¿Habrá que tenerlo en cuenta como tratamiento de la eyaculación precoz? Al fin y al cabo, casi nadie duda de la sabiduría de la Madre Naturaleza.

Sin salir del tema de la fauna, el premio en la categoría de Ingeniería se lo llevaron científicos de la Sociedad Zoológica de Londres y del Instituto Politécnico Nacional de Baja California, en México, nada menos que por “perfeccionar un método de recogida de mocos de ballena utilizando un helicóptero por control remoto”. El artículo, que en fondo es bastante más serio de lo que parece, se publicó el año pasado en Animal Conservation (2009;13:217-225), y sus autores defienden la importancia de desarrollar nuevas técnicas de detección de microorganismos patógenos que incrementan el riesgo de mortalidad en los grandes cetáceos.

El IgNobel de la Paz fue uno de los más llamativos. Fue a parar a manos de investigadores británicos de la Keele University (Neuroreport 2009;20:1056-1060) por estudiar el efecto que tiene soltar tacos y juramentos en respuesta al dolor. Para ello, evaluaron la tolerancia y la percepción del dolor, junto con la frecuencia cardíaca, en 2 grupos de voluntarios a los que se pidió meter la mano en agua helada y resistir todo lo que pudieran. Durante la prueba, unos iban soltando palabras malsonantes y otros, palabras neutras. Este brillante experimento demuestra científicamente, por primera vez en la historia, que soltar tacos y juramentos en situaciones clásicas, como cuando uno se pega un martillazo en un dedo por falta de puntería, disminuye nuestra percepción del daño e incrementa la tolerancia al dolor. Bueno es saberlo para la próxima vez.

Asimismo, vale la pena destacar otra deslumbrante investigación, firmada por científicas neozelandesas (New Zealand Medical Journal 2009;122:31-38), que se hicieron con el IgNobel de Física por comprobar que llevar los calcetines por encima de los zapatos disminuye el riesgo de caídas en invierno cuando uno transita por caminos helados. Concluyen que se trata de un “método efectivo y barato” para prevenir resbalones. Hasta podría ponerse de moda.

Finalmente, volviendo al tema de los microbios, otro de los galardones reconoció el mérito de un trabajo norteamericano de los años sesenta (Applied Microbiology 1967;15:899-906), que puso de manifiesto experimentalmente el peligro de ser científico barbudo. “Se llevó a cabo para evaluar la hipótesis de que un hombre barbado incrementa el riesgo de infecciones en su familia y amigos si su barba ha sido contaminada por microorganismos infecciosos mientras trabaja en un laboratorio de microbiología”, explicaban los autores, concluyendo que “las barbas retienen los microorganismos y toxinas a pesar de lavarse con agua y jabón”. Ya lo dice el refrán: “Cuando las barbas de tu microbiólogo veas pelar...”

Si queréis saber más al respecto os remito el enlace de la página http://improbable.com/ig/

 Espero que os haga tanta gracia como a mi me hizo.{#burnout.gif}

Un saludo.

 (Vuestra) Bonika