Dos mujeres que se dieron un beso amistoso durante el torneo internacional de cricket que se celebra en Nueva Zelanda fueron apercibidas, y amenazadas con ser expulsadas de las gradas, si volvían a ser sorprendidas haciendo lo mismo.
Las dos mujeres son heterosexuales, y el beso fue captado por las cámaras y retransmitido por las pantallas al público, que aplaudió. Un guarda de seguridad les dijo a las mujeres que estaban distrayendo al público, y que si lo hacían de nuevo las echaría. Las mujeres pensaron que su acción sólo constituía "un poco de diversión", pero según un portavoz del Westpac Trust Stadium, dos mujeres besándose son algo "no apropiado" en un evento familiar.
El ministro Chris Carter dijo estar sorprendido y preocupado ante el incidente: "Me parece que esto es una cuestión de derechos humanos. Si nadie tiene permitido besarse, me parece justo. Pero si las parejas de sexo opuesto pueden besarse, entonces... las parejas del mismo sexo también deberían poder hacerlo. Me parece, como persona homosexual, que es algo muy sorprendente e injusto".
La Asociación de Cricket de los Distritos Centrales ha pedido disculpas a las mujeres por el comportamiento del guarda, a pesar de defender la política empleada en el estadio. La compañía de seguridad también defendió la actuación del guarda de seguridad que advirtió a las mujeres, diciendo que lo que ellas hicieron fue "una provocación".
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