Rosa María Ortiz es lesbiana y madre de tres hijos que ha educado junto con Lupita, su pareja; Francisco Javier Lagunes es gay y padre de un niño. Para ellos ser homosexuales y padres a la vez no es imposible, mucho menos formar una familia.
Aseguran que lejos de confundirse, sus hijos son educados para tener una mente abierta y aceptar, ante todo, la pluralidad. Pero viven con limitaciones: los hijos no pueden tener los apellidos de ambos y no pueden acceder como pareja a servicios de salud ni vivienda. Tampoco pueden adoptar niños ni heredar.
Y en caso de separación carecen del derecho a una pensión alimenticia. Legalmente no existen como matrimonio. La razón, argumentan ambos, es que los partidos políticos tienen miedo a legalizar la unión entre personas del mismo sexo.
Difieren sobre si la sociedad está preparada o no para afrontarlo, pero aseguran que existen y nadie los puede desaparecer.
“Los legisladores son los que tienen miedo de aprobar una ley de este tipo para no perder votos. La Iglesia los presiona amenazándolos con poner en su contra a los feligreses, pero se ha demostrado en encuestas que la mayor parte de la población en el Distrito Federal está en favor de esta iniciativa”, comenta Lagunes.
“Vivimos en una sociedad conservadora y parece que el no querer otorgarnos derechos como la unión legal es para castigarnos o borrarnos”, opina, por su parte, Ortiz.
Francisco Javier Lagunes, coordinador de Comunicación del Comité Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual, asegura que el matrimonio por elección entre personas del mismo sexo resulta mejor que muchas uniones entre parejas heterosexuales, ya que en éstas suele estar de por medio un hijo, un compromiso de palabra o intereses materiales como el dinero.
“En cambio, la unión entre parejas del mismo sexo es libre, sin ataduras de ningún tipo, sin intereses de por medio y con el único propósito de amar y compartir”, explica.
Añade que la comunidad lésbico gay tampoco concibe el matrimonio como una forma de reproducción, pues “la única función que tendría para nosotros el legalizar nuestra relación de pareja es el poder legitimar a los hijos, que ellos puedan tener los apellidos de la pareja”.
Para Rosa María Ortiz el matrimonio entre homosexuales no pretende imponerse. “Nuestro propósito no es casarnos, es una opción para quien quiera ejercer ese derecho. Se trata sólo de tener una protección legal en caso de separación o para poder incluir a nuestra pareja en un crédito para vivienda o inscribirla en el seguro social”, señala.
Dice que, como ciudadanos, los homosexuales merecen las mismas leyes, si no ¿de qué democracia estamos hablando?”.
“No puedo renunciar a ser ciudadana de este país como tampoco puedo renunciar a ser madre porque es un derecho que tengo como mujer, independientemente de mi preferencia sexual”, manifiesta.
Martha Cuevas, coordinadora general de la Nueva Generación de Lesbianas, también es de la idea de que los partidos políticos son los que tienen miedo a regular las uniones entre homosexuales.
Considera que con esa actitud pretenden cerrar los ojos ante un hecho que es real: en México ya hay familias formadas por personas de un mismo sexo.
La ley en espera.
El 26 de abril de 2001 se presentó ante el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal la iniciativa de Ley de Sociedad en Convivencia, única en su tipo en el país.
Promovida por la ex diputada local Enoé Uranga, establece que la sociedad en convivencia “es un acto jurídico entre dos personas del mismo o diferente sexo que hayan decidido vivir juntas en un hogar común con voluntad de permanencia y ayuda mutua”.
De aprobarse, esta relación generaría derechos de alimentos, casa, vestido, comida y gastos médicos. Además de que ambos pueden ejercer la tutela de los hijos , tener derecho a una pensión en caso de separación y heredar los bienes al momento de fallecer.
Considera que a pesar de que en la anterior legislatura de la Asamblea Legislativa del DF quedó pendiente su aprobación por falta de quorum, la iniciativa podría presentarse nuevamente al pleno antes de finalizar este año.
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