La música, es el lenguaje de los sentimientos… la pieza principal de cada una de las emociones que componen nuestra vida, permite expresar todo aquello que nuestro corazón no es capaz de confesar mediante palabras…
Esta noche, quise ponerle nombre a una estrella, cerré los ojos y decidí que se llamaría como el primer pensamiento que me viniese a la mente en ese instante, y fue tu nombre…
Después, me propuse componer una melodía que declarase cada una de esas sensaciones que tú me transmites tan sólo con estar a mi lado…
El sonido de tu voz, que traspasa mis muros, llega a mi corazón y lo acaricia…
Tu risa, que consigue que un día triste se convierta en cientos de arco iris…
La facilidad que posees para robarme una sonrisa tras otra…
Aunque sé que dirás que es una frase hecha, es mi realidad… Tú eres mi más bonita casualidad…
En este instante, me gustaría hacerte otra de mis confesiones… quisiera que, fueses capaz no sólo de robar sonrisas sino también cada unos de los suspiros que anidan en mi interior.
Me gustaría despedirme diciéndote que recordamos el pasado que en ocasiones desafortunadamente nos hiere, vivimos el presente que a tu lado es magia, pero que cada día, encontramos un motivo que nos ayuda a construir un camino, que tal vez, quizás, sea a tu lado…
Surcando el profundo océano…