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Relatos para reflexinar (con ó sin moraleja)

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Lo abrió comoando el

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magiablanca #161

Hola a Todas, ahora contagiada por la época, les comparto éste cuento, es bello en dibujos animados, que me encantan..

CUENTO DE NAVIDAD

Cuento de navidad - disney 1/3

http://es.youtube.com/watch?v=8YWypj6iwXc

Cuento de navidad - disney 2/3

http://es.youtube.com/watch?v=kGVvLZ_X4ho&feature=related

Cuento de navidad - disney 3/3

http://es.youtube.com/watch?v=uj_aoX4ocQs&feature=related

Y ahora les comparto la misma historía, pero en el original de Charles Dickens...

cap 1 EL cuento de Navidad de Charles Dickens

http://es.youtube.com/watch?v=CKGlZOkOIuw

cap 2 la oficina de un viejo avaro

http://es.youtube.com/watch?v=YIszB96cB5Y&NR=1

cap 3 el primer contacto

http://es.youtube.com/watch?v=AwfPNh88uCg&feature=related

cap 4 el fantasma de marley

http://es.youtube.com/watch?v=4wtfP8DH7vM&feature=related

cap 5 de visista en sus recuerdos

http://es.youtube.com/watch?v=ONGkX5FA0MA&feature=related

Espero les guste, lo más bello que podemos conservar las personas, es nuestra parte de niños, nos haríamos más fáciles las cosas, no creen ??..

Un beso

ding #162

Gracias a todas por la bienvenida. En este rinconcillo lo paso muy bien...

Os voy a dejar un cuento popular que una tal Gema colgó en la página "Psicología 24 h". Lo digo, a parte de por citar la fuente, por si alguna tiene alguna "urgencia mental". Espero que no...

"Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata.

Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en aquella masa espesa como arenas movedizas.

Al principio, las dos ranas patalearon en la nata intentando alcanzar el borde del recipiente. Pero era inútil. Sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. A medida que sus fuerzas se agotaban, sentían que era más difícil subir a la superficie y respirar. La desesperanza iba haciendo mella en las dos ranitas.

Una de ellas dijo en voz alta:

- No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. No lo conseguiremos.

- No te rindas. Sólo nada despacito. - Le contestó la otra ranita.

- Ya que voy a morir, no veo porqué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir ahogada por un esfuerzo estéril.

Diciendo esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizá más tozuda, se dijo:

- Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora.

Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.

Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla. Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí pudo regresar a casa croando alegremente."

Quizá a veces nos empeñamos en saltar del tazón de leche, en vez de esperar que espese y se convierta en mantequilla.

Besos. {#icon_wink.gif}

magiablanca #164

Hola a Todas...les dejo ahora un video de reflexión, que seguramente YO misma debo ver y ver para corregir ciertas cosas de mi vida...

es

URGENTE...!!!!!

http://es.youtube.com/watch?v=4XqisVH5els&feature=related

Seguro les hará pensar como a mi, que ahora mismo por mis responsabilidades, no puedo definir aun si podré pasar las fiestas con mi familia...si, lo se, soy el colmo !!!...

sup #165

Os dejo una poesia con moraleja, espero os guste y os alegre un poco:

Un gato y una gata tuerta se metieron a chingar en una huerta,

por subirse a lo alto de un ciruelo se dieron una ostia contra el suelo.

MORALEJA:

SI QUIERES CHINGAR CON LA QUE AMAS NO TE ANDES POR LAS RAMAS

besitos y Feliz Navidad

comoando #166

jajajaja...gracias sup muy bueno y bienvenida por estos lugares.......gracias a todas ( no , os nombro, no vaya ser que me deje alguien atras,soy muy despistada, jajajaja).... besos ....FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO Y FELICIDAD.....

el sustento de la familia.

.         Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba
mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba
a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en
la punta de la sábana.

.         Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo.

.         Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de él,
que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de
comunicación entre ellos.

.         La directora se emocionó con aquella singular historia y se
sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre, era uno de los
mejores alumnos de la escuela.

.         El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las
personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.

.         Aquél padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo
más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que
su papá le estaba diciendo.

.         Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las
cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del
sentimiento.

.         Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana,
significaban, para aquél hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.

.         Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más
importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.

.         Para que exista la comunicación, es necesario que las personas
"escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los
sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.

.         Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura
el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.

.         Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas
palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún y cuando el gesto sea
solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.

.         VIVE DE TAL MANERA QUE CUANDO TUS HIJOS PIENSEN EN
JUSTICIA, CARIÑO, AMOR E INTEGRIDAD, PIENSEN EN TI.

Editado

magiablanca #167

Muchas gracias Comoando, les deseo a todas que pasen una noche buena, rodeadas de sus seres amados, que sientan la paz, la armonia y todo el amor en sus corazones, que disfruten no un obsequio, sino las sonrisas y la unión familiar...que Dios las colme de bendiciones y nos permita seguir siendo parte de esta bella familia que aquí hemos formado..

FELIZ NAVIDAD A TODAS !!!!!..les dejo un fuerte abrazo y este tema con mucho cariño...

http://es.youtube.com/watch?v=ZTELDtra5Ws                               Cuentos de navidad

El Gigante Egoísta - Oscar Wilde


Todas las tardes, a la salida de la escuela, los niños se habían acostumbrado a ir a jugar al jardín del gigante. Era un jardín grande y hermoso, cubierto de verde y suave césped. Dispersas sobre la hierba brillaban bellas flores como estrellas, y había una docena de melocotones que, en primavera, se cubrían de delicados capullos rosados, y en otoño daban sabroso fruto.

Los pájaros se posaban en los árboles y cantaban tan deliciosamente que los niños interrumpían sus juegos para escucharlos.

-¡Qué felices somos aquí!- se gritaban unos a otros.

Un día el gigante regresó. Había ido a visitar a su amigo, el ogro de Cornualles, y permaneció con él durante siete años. Transcurridos los siete años, había dicho todo lo que tenía que decir, pues su conversación era limitada, y decidió volver a su castillo. Al llegar vio a los niños jugando en el jardín.

-¿Qué estáis haciendo aquí?- les gritó con voz agria. Y los niños salieron corriendo.

-Mi jardín es mi jardín- dijo el gigante. -Ya es hora de que lo entendáis, y no voy a permitir que nadie mas que yo juegue en él.

Entonces construyó un alto muro alrededor y puso este cartel:
Prohibida la entrada.
Los transgresores serán
procesados judicialmente.

Era un gigante muy egoísta.

Los pobres niños no tenían ahora donde jugar.

Trataron de hacerlo en la carretera, pero la carretera estaba llena de polvo y agudas piedras, y no les gustó.

Se acostumbraron a vagar, una vez terminadas sus lecciones, alrededor del alto muro, para hablar del hermoso jardín que había al otro lado.

-¡Que felices éramos allí!- se decían unos a otros.

Entonces llegó la primavera y todo el país se llenó de capullos y pajaritos. Solo en el jardín del gigante egoísta continuaba el invierno.

Los pájaros no se preocupaban de cantar en él desde que no había niños, y los árboles se olvidaban de florecer. Solo una bonita flor levantó su cabeza entre el césped, pero cuando vio el cartel se entristeció tanto, pensando en los niños, que se dejó caer otra vez en tierra y se echó a dormir.

Los únicos complacidos eran la Nieve y el Hielo.

-La primavera se ha olvidado de este jardín- gritaban. -Podremos vivir aquí durante todo el año

La Nieve cubrió todo el césped con su manto blanco y el Hielo pintó de plata todos los árboles. Entonces invitaron al viento del Norte a pasar una temporada con ellos, y el Viento aceptó.

Llegó envuelto en pieles y aullaba todo el día por el jardín, derribando los capuchones de la chimeneas.

-Este es un sitio delicioso- decía. -Tendremos que invitar al Granizo a visitarnos.

Y llegó el Granizo. Cada día durante tres horas tocaba el tambor sobre el tejado del castillo, hasta que rompió la mayoría de las pizarras, y entonces se puso a dar vueltas alrededor del jardín corriendo lo más veloz que pudo. Vestía de gris y su aliento era como el hielo.

-No puedo comprender como la primavera tarda tanto en llegar- decía el gigante egoísta, al asomarse a la ventana y ver su jardín blanco y frío. -¡Espero que este tiempo cambiará!

Pero la primavera no llegó, y el verano tampoco. El otoño dio dorados frutos a todos los jardines, pero al jardín del gigante no le dio ninguno.

-Es demasiado egoísta- se dijo.

Así pues, siempre era invierno en casa del gigante, y el Viento del Norte, el Hielo, el Granizo y la Nieve danzaban entre los árboles.

Una mañana el gigante yacía despierto en su cama, cuando oyó una música deliciosa. Sonaba tan dulcemente en sus oídos que creyó sería el rey de los músicos que pasaba por allí. En realidad solo era un jilguerillo que cantaba ante su ventana, pero hacía tanto tiempo que no oía cantar un pájaro en su jardín, que le pareció la música más bella del mundo. Entonces el Granizo dejó de bailar sobre su cabeza, el Viento del Norte dejó de rugir, y un delicado perfume llegó hasta él, a través de la ventana abierta.

-Creo que, por fin, ha llegado la primavera- dijo el gigante; y saltando de la cama miró el exterior. ¿Qué es lo que vio?

Vio un espectáculo maravilloso. Por una brecha abierta en el muro los niños habían penetrado en el jardín, habían subido a los árboles y estaban sentados en sus ramas. En todos los árboles que estaban al alcance de su vista, había un niño. Y los árboles se sentían tan dichosos de volver a tener consigo a los niños, que se habían cubierto de capullos y agitaban suavemente sus brazos sobre las cabezas de los pequeños.

Los pájaros revoloteaban y parloteaban con deleite, y las flores reían irguiendo sus cabezas sobre el césped. Era una escena encantadora. Sólo en un rincón continuaba siendo invierno. Era el rincón más apartado del jardín, y allí se encontraba un niño muy pequeño. Tan pequeño era, no podía alcanzar las ramas del árbol, y daba vueltas a su alrededor llorando amargamente. El pobre árbol seguía aún cubierto de hielo y nieve, y el Viento del Norte soplaba y rugía en torno a él.

-¡Sube, pequeño!- decía el árbol, y le tendía sus ramas tan bajo como podía; pero el niño era demasiado pequeño. El corazón del gigante se enterneció al contemplar ese espectáculo.

-¡Qué egoísta he sido- se dijo. -Ahora comprendo por qué la primavera no ha venido hasta aquí. Voy a colocar al pobre pequeño sobre la copa del árbol, derribaré el muro y mi jardín será el parque de recreo de los niños para siempre.

Estaba verdaderamente apenado por lo que había hecho.

Se precipitó escaleras abajo, abrió la puerta principal con toda suavidad y salió al jardín.

Pero los niños quedaron tan asustados cuando lo vieron, que huyeron corriendo, y en el jardín volvió a ser invierno.

Sólo el niño pequeño no corrió, pues sus ojos estaban tan llenos de lágrimas, que no vio acercarse al gigante. Y el gigante se deslizó por su espalda, lo cogió cariñosamente en su mano y lo colocó sobre el árbol. El árbol floreció inmediatamente, los pájaros fueron a cantar en él, y el niño extendió sus bracitos, rodeó con ellos el cuello del gigante y le besó.

Cuando los otros niños vieron que el gigante ya no era malo, volvieron corriendo y la primavera volvió con ellos.

-Desde ahora, este es vuestro jardín, queridos niños- dijo el gigante, y cogiendo una gran hacha derribó el muro. Y cuando al mediodía pasó la gente, yendo al mercado, encontraron al gigante jugando con los niños en el más hermoso de los jardines que jamás habían visto.

Durante todo el día estuvieron jugando y al atardecer fueron a despedirse del gigante.

-Pero, ¿dónde está vuestro pequeño compañero, el niño que subí al árbol?- preguntó.

El gigante era a este al que más quería, porque lo había besado.

-No sabemos contestaron los niños- se ha marchado.

-Debéis decirle que venga mañana sin falta- dijo el gigante.

Pero los niños dijeron que no sabían donde vivía y nunca antes lo habían visto. El gigante se quedó muy triste.

Todas las tardes, cuando terminaba la escuela, los niños iban y jugaban con el gigante. Pero al niño pequeño, que tanto quería el gigante, no se le volvió a ver. El gigante era muy bondadoso con todos los niños pero echaba de menos a su primer amiguito y a menudo hablaba de él.

-¡Cuánto me gustaría verlo!- solía decir.

Los años transcurrieron y el gigante envejeció mucho y cada vez estaba más débil. Ya no podía tomar parte en los juegos; sentado en un gran sillón veía jugar a los niños y admiraba su jardín.

-Tengo muchas flores hermosas- decía, pero los niños son las flores más bellas.

 

 Una mañana invernal miró por la ventana, mientras se estaba vistiendo. Ya no detestaba el invierno, pues sabía que no es sino la primavera adormecida y el reposo de las flores.

De pronto se frotó los ojos atónito y miró y remiró. Verdaderamente era una visión maravillosa. En el más alejado rincón del jardín había un árbol completamente cubierto de hermosos capullos blancos. Sus ramas eran doradas, frutos de plata colgaban de ellas y debajo, de pie, estaba el pequeño al que tanto quiso.

El gigante corrió escaleras abajo con gran alegría y salió al jardín. Corrió precipitadamente por el césped y llegó cerca del niño. Cuando estuvo junto a él, su cara enrojeció de cólera y exclamó:

- ¿Quién se atrevió a herirte?- Pues en las palmas de sus manos se veían las señales de dos clavos, y las mismas señales se veían en los piececitos.

-¿Quién se ha atrevido a herirte?- gritó el gigante. -Dímelo para que pueda coger mi espada y matarle.

-No- replicó el niño, pues estas son las heridas del amor.

-¿Quién eres?- dijo el gigante; y un extraño temor lo invadió, haciéndole caer de rodillas ante el pequeño.

Y el niño sonrió al gigante y le dijo:

-Una vez me dejaste jugar en tu jardín, hoy vendrás conmigo a mi jardín, que es el Paraíso.

Y cuando llegaron los niños aquella tarde, encontraron al gigante tendido, muerto, bajo el árbol, todo cubierto de capullos blancos.

sup #168

Los Reyes Magos son verdad

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papa?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero... que me digas la verdad

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que... -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca .

- Entonces no lo entiendo. papá.

- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

comoando #169

“Un helado de chocolate”

 

Un día, un niño se compró un helado de chocolate. Cuando iba a destaparlo, se acordó de que a su hermano mayor le encantaba el chocolate. Fue a casa, lo guardó en la nevera y le dijo a su hermano que había comprado su helado preferido. Éste se puso muy contento y le dijo que ya se lo comería más tarde. Pasó un rato y el hermano mayor fue a coger su helado. Pero cuando iba a destaparlo, su hermana pequeña le agarró de las piernas y se lo pidió. Al final, acabó dándoselo.

La hermana pequeña se fue muy contenta con su helado. Se sentó en una silla del comedor y se puso a mirar el helado. Estuvo pensando un momento, y después fue rápidamente a buscar a su madre. La encontró en la terraza tendiendo la ropa. Había pensado regalarle su helado, porque sabía que le gustaba mucho el chocolate. La madre la cogió en brazos y le dio un beso. Le dijo que ahora no podía comérselo, que se lo guardara en la nevera.

A mediodía llegó el padre a casa cansado del trabajo. Hacía mucho calor, y la madre, al oírle llegar, le dijo que se comiera el helado de chocolate que había en la nevera. El padre fue y lo cogió. Lo destapó y empezó a comérselo.

Entonces recordó que a sus hijos les encantaba el chocolate. Mientras se comía el helado, fue a la tienda de abajo y compró una tarta helada de chocolate. Cuando llegó la hora de comer, todos se llevaron una gran sorpresa con aquella tarta. Al pensar los unos en los otros, habían salido todos ganando.

 

comoando #170

             No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

                                  Mario Benedetti

Si estás entre los/as que no congelan el júbilo….  ni quieren con desgana…. ni se quedan inmóviles al borde del camino…….. Feliz Navidad…… y el 2009 será bueno  para ti con toda seguridad.

alinamar #171

Rebuscando por la red, me he encontrado con este pequeño relato:

Era un venerable maestro. En sus ojos había un reconfortante destello de paz permanente. Sólo tenía un discípulo, al que paulatinamente iba impartiendo la enseñanza mística. Un día el maestro se dirigió al discípulo y le ordenó:

- Querido mío, acércate al cementerio y, una vez allí, con toda la fuerza de tus pulmones, comienza a gritar toda clase de halagos a los muertos.

El discípulo caminó hasta un cementerio cercano.El silencio y la oscuridad eran sobrecogedores. Quebró la apacible atmósfera del lugar gritando toda clase de elogios a los muertos.Después regresó junto a su maestro.

- ¿Qué te respondieron los muertos?, preguntó el maestro.

- Nada dijeron.

- En ese caso, vuelve al cementerio y lanza toda suerte de insultos a los muertos.

El discípulo regresó al cementerio y a pleno pulmón, comenzó a soltar toda clase de improperios contra los muertos.Después de unos minutos, volvió junto al maestro, que le preguntó al instante:

- ¿Qué te respondieron los muertos?

- De nuevo nada dijeron, repuso el discípulo.

Y el maestro concluyó:

- Así debes ser tú: indiferente, como un muerto, a los halagos y a los insultos de los otros. Quien hoy te halaga, mañana te puede insultar, y quien hoy te insulta, mañana te puede halagar.No seas como una hoja a merced del viento de los halagos e insultos.Permanece en ti mismo más allá de unos y de otros

Un saludo a todas y felices fiestas.

comoando #172

bienvenida alinamar por estos lugares..muy bueno ese relato

Te has dado cuenta que...

 

Cuando otro actúa de esa manera, decimos que tiene mal genio; pero cuando tú lo haces, son los nervios.

 

Cuando el otro se apega a sus métodos, es obstinado; pero cuando tú lo haces, es firmeza.

 

Cuando el otro no le gusta tu amigo, tiene prejuicios; pero cuando a ti no te gusta su amigo, sencillamente muestras ser un buen juez de la naturaleza humana.

 

Cuando el otro hace las cosas con calma, es una tortuga; pero cuando tú lo haces despacio es porque te gusta pensar las cosas.

 

Cuando el otro gasta mucho, es un despilfarro; pero cuando tú lo haces, eres generoso.

 

Cuando el otro encuentra defectos en las cosas, es maniático; pero cuando tú lo haces, es porque sabes discernir.

 

Cuando el otro tiene modales suaves, es débil; cuando tú lo haces, eres cortés.

 

Cuando el otro rompe algo, es torpe; cuando tú lo haces  eres enérgico.

 

 ¿Por qué te fijas en las astillas que tiene tu hermano y no te fijas en la viga que tienes en el tuyo?

 

Veamos las virtudes de los demás, y dejemos de juzgar, que conforme a nuestro juicio seremos juzgados. 

 

sup #173

FILOSOFIA ORIENTAL

Erase una vez un chico con mal carácter. su padre le dió un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la verja del jardin cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien.

El primer día clavó 37 clavos. Durante las semanas siguientes se concentró en controlarse y día a día disminuyó la cantidad de clavos nuevos en la verja. había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos.

finalmente llegó un día en el que ya no clavaba ningún nuevo clavo; entonces fué a ver a su padre para explicárselo. Su padre le dijo que era el momento de quitar un clavo por cada día que no perdiera la paciencia.

Los días pasaron y finalmente el chico pudo decir a su padre que había quitado todos los clavos de la verja.

El padre condujo a su hijo hasta la verja y le dijo:

<< Hijo mio,te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado en la verja, ya nunca será como antes>>.

cuando discutes con alguien y le dices cualquier cosa ofensiva, le dejas una herida como esta. Puedes clavar una navaja a un hombre y después retirarla, pero siempre le quedará la herida, no importa las veces que le pidas perdón, la herida permanecerá. Una herida provocada con la palabra hace tanto daño como una herida física.

Los amigos son joyas raras de encontrar, están listos para escucharte cuando tienes necesidad, te sostienen y te abren su corazón por lo tanto cuidalos como lo que son, maravillosos tesoros.

sup #175

Muy cierto magiablanca así es como funciona la estrategia de  las empresa, no nos dejemos controlar de esa forma y razonemos las causas de las cosas.

aqui os dejo otra moraleja:

El Papa clemente VIII (octavo) llevó a su putita al Vaticano,

por no tomar precauciones cogió unas tremendas purgaciones

Moraleja.

Con la picha y con la boca hasta el Papa se equivoca

ding #177
sup escribió:

Con la picha y con la boca hasta el Papa se equivoca

Buenísimo, sup... {#icon_lol.gif}{#icon_lol.gif}{#icon_lol.gif}

Porfa, que alguien me recoja del suelooooooo...ja, ja, ja, ja....

alinamar #179

Un saludo comoando... lo de los monjes y la chica...hay que cruzar más orillas.

Es diferente desde luego sup ( encantada de conocerte ) y muy divertido lo de la Benemérita.

Saludos magiablanca...pobres monos.

Un relato ( buscando por la red)  para tocar los corazoncitos, ya que casi está a punto el año nuevo:

Sentado en una banqueta, con los pies descalzos sobre las baldosas rotas de la vereda, su gorra marrón ya gastada, su bigote blanco y sus arrugadas manos sosteniendo un bastón viejo de madera, cuyo mango estaba envuelto con un trapo blanco lleno de las marcas propias del uso de años; sus pantalones, que arremangados dejaban libres sus pantorrillas, una camisa blanca con flecos del tiempo, mal abotonada, y un chaleco de lana, tejido seguramente a mano; miraba la nada, desde la precisa y envidiable perspectiva que da la experiencia.

El viejo lloró, y en su única lágrima expresó tanto, que me fue muy difícil acercarme, preguntarle, o siquiera consolarlo.  Por enfrente de su casa pasé mirándolo y al cambiar su mirada fijándola en mí, le sonreí y lo saludé con un gesto, aunque no crucé la calle; es que no me animé, pues no lo conocía y si bien entendí, que en la mirada de aquella lágrima demostraba una gran necesidad, seguí mi camino, sin lograr convencerme que hacía lo correcto.

En mi camino guardé esa imagen fundida en mis recuerdos; su mirada que encontró la mía en el infinito de la nada, ese lugar donde no se encuentran más que decepciones, ya que inmediata e imperdonablemente le había negado aquellas imperiosas respuestas.Traté de olvidarme. Caminé rápido, como escapándome. Compré un libro y al llegar a casa comencé a leerlo, esperando que el tiempo borrara esa presencia... "Los viejos no lloran así por nada", me dije.

Esa noche me costó dormir, pues la conciencia no entiende de horarios y decidí que a la mañana del día siguiente volvería a la casa, y conversaría con él, tal como entendí me lo había pedido; y luego de vencer mi pena, logré dormirme.  Muy temprano desperté aquel día y como si fuera hoy, recuerdo, preparé un termo con café, compré panecillos y muy deprisa fui a la casa, convencido que tendríamos mucho para conversar.

Golpeé la puerta, y una voz muy rasposa me indicaba que en segundos sería atendido.  Luego de abrir, con el necesario esfuerzo para que las rechinantes bisagras cedieran. Salió otro hombre.

-    ¿Qué desea?- Preguntó, mirándome con un gesto adusto.

-    Busco al anciano que vive en esta casa.- Contesté.

-    Mi padre murió ayer por la tarde- Dijo entre lágrimas.

-    ¡Murió!- Dije decepcionado. Las piernas se me aflojaron, la mente se me nubló y los ojos se me humedecieron.

-    ¿Usted quien es?- Volvió a preguntar.

-    En realidad nadie- Contesté y agregué- Ayer pasé por la puerta de su casa y estaba su padre sentado, vi que lloraba y a pesar de que lo saludé no me detuve a preguntarle qué le sucedía, pero hoy volví para hablar con él, aunque veo que es tarde.

-    Usted es la persona de quien hablaba en su diario.- dijo.

Extrañado por lo que me decía, lo miré pidiéndole me explicara.

-    Por favor, pase- Me dijo aún sin contestarme.

Luego de servir un poco de café, me llevó hasta donde estaba su diario, y leyó algo de la última hoja:

- "Hoy me regalaron una sonrisa plena, y un saludo amable... hoy es un día bello".
Tuve que sentarme, fue difícil de digerir aquello. Me dolió el alma de sólo pensar lo importante que hubiera sido para ese hombre que yo cruzara aquella calle.

Me levanté lentamente y al mirar al hombre. Le dije:

-    Si yo hubiera cruzado de verdad y hubiera conversado unos instantes con su padre...

Pero me interrumpió y con los ojos humedecidos de llanto dijo:

-    Si yo hubiera venido a visitarlo al menos una vez este último año, quizás su saludo y su sonrisa no habrían significado tanto.

comoando #180

bueno hoy me siento un poco con buen humor y para empezar el año mejor empezarlo con una sonrisa...FELIZ AÑO 2009

COMO ADELGAZAR HACIENDO EL AMOR

DESVESTIR A LA PAREJA
Con consentimiento: 12 calorías.
Sin consentimiento: 187 calorías.

QUITARLE EL SUJETADOR
Sin estar nervioso: 8 cal.
Estando nervioso: 36 cal.

IRSE A LA CAMA:
Cargando a la pareja en brazos: 15 cal.
Arrastrando a la pareja de los pelos: 160 cal.

OBTENER ERECCIÓN (HOMBRE):
Hombre saludable (rápidamente): 3 cal.
Hombre enfermo (pide a su pareja le tenga más paciencia): 235 cal.

LLEGAR A ESTAR LISTA (MUJER):
Resequedad vaginal: 10 cal.
Síndrome del "río desbordado": 350 cal.

PERDER ERECCIÓN:
Perder erección antes del momento preciso: 15 cal.
Tratar de obtener nueva erección: 150 cal.

MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS (CHICOS):
Poner preservativo con miembro erecto: 2 cal.
Poner preservativo con miembro fláccido: 300 cal.

MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS (CHICAS):
Insertar diafragma teniendo experiencia previa: 8 cal.
Insertar diafragma sin tener experiencia previa: 95 cal.
Con ayuda de su pareja: 680 cal. (incluidas 6 cal. para que el lo encuentre)

POSICIONES:
Hombre encima de la chica (con consentimiento): 56 cal.
Hombre encima de la chica (sin consentimiento): 550 cal.
Mujer encima (hombre con erección): 75 cal.
Mujer encima (hombre sin erección): 385 cal

PROBLEMAS DURANTE EL ACTO:
Movimiento de "in-out" normal: 7 cal.c/u.
Movimiento de "in-out" mientras sujetas manos y piernas de ella: 80 cal. c/u.
Resbalarse sobre las sabanas levemente: 9 cal.
Resbalarse sobre las sabanas hasta caerse: 35 cal.
Tendón encogido por una mala posición: 77 cal.

ORGASMO CHICAS:
Real: 27 cal.
Fingido: 360 cal.

INTENSIDAD DEL ORGASMO:
La expresión de ella no cambio nada: 3 cal.
Escucho cantos de sirenas: 15 cal.
Vio las estrellas: 90 cal.
Se pego contra el techo: 140 cal.

SALIDA DEL MIEMBRO:
Después del orgasmo: 12 cal.
Antes del orgasmo: 300 cal.

DISCUSIONES DESPUÉS DE:
Confesarle que tiene el pene muy chico: 574 cal.
Confesarle que tiene la vagina muy grande: 475 cal.

EXPERIMENTAR SENTIMIENTOS DE CULPABILIDAD:
Orgasmo ocurre de una forma natural: 53 cal.
Orgasmo ocurre mientras se siente culpable por ser infiel: 112 cal.
Orgasmo ocurre a la hora del almuerzo en el trabajo: 133 cal.

SER ATRAPADO EN EL MOMENTO DEL COITO:
Por los papás de tu novio o novia: 510 cal.
Por la esposa o esposo de la pareja: 700 cal.
Por un familiar cercano: 260 cal.
Por uno de tus hijos: 325 cal.

EXPLICACIONES:
Quedarte callado e inmóvil como si nada: 90 cal.
Tratar de explicar lo sucedido: 275 cal.
Saltar de la cama y salir corriendo por la ventana: 450 cal.
Vestirse mientras corres y te persigue el perro: 825 cal.

MORALEJA: Hacer el amor adelgaza! :-)