Ufff, me has tocado el corazón, Apisma. Estuve hace unos años en San Sebastián y te puedo decir que es toda ella un monumento. A parte de la archiconocida Playa de la Concha recuerdo la de Ondarreta, que creo que es a la que se refiere Tatueña y que es como más salvaje.
Sugiere a tus suegros que se recorran el paseo marítimo entero y que se deleiten con el Peine de los Vientos; que suban a los montes Igueldo y Urgull a pie, desde donde hay unas vistas impresionantes. Subiendo a Igueldo está la que era la casa de Chillida.
Disfrutarán también contemplando el Hotel María Cristina, que es donde se alojan los famosos cuando van al Festival de Cine de San Sebastián. Igualmente, que crucen todos los puentes que cruzan el río que atraviesa la ciudad, si mal no recuerdo, el Urumea. Que paseen también por la cuenca del río, donde hay unas casistas preciosas que parecen de juguete.
La catedral de allí es el Buen Pastor, que no tiene pérdida en el casco antiguo. Al lado, ya en plan cultural, está el Koldo Mitxelena, que es una biblioteca con los espacios diseñados en cristal y que suele tener exposiciones. También recuerdo que había un museo muy interesante por esa zona, aunque no me viene a la cabeza el nombre, pero vamos, eso en la oficina de turismo de allí se lo tienen que decir.
También es digno de ver el Estadio de Anoeta, que arquitectónicamente es una preciosidad. Al lado hay un parque, junto al velódromo, con unas vistas igualmente impresionantes de la ciudad.
En fin, que se dejen llevar, porque salvo que haya cambiado mucho la cosa, no hay ninguna zona que no se pueda pisar por insegura. A lo sumo, que tengan cuidado en el casco viejo de no coincidir con ninguna manifa de proetarras y corran el riesgo de que les den con pelotas de goma.
Por cierto, que si son cinéfilos o melómanos, se pueden pasar por el Media Market, donde les atenderá un ex mío dispuesto siempre ha hacer descubrir a todo el mundo películas y discos maravillosos 