Serie sobre matrimonio lesbico escandaliza a Italia
23/11/2006
Una gran polémica, increíble vista desde fuera pero que refleja muy bien
cómo son las cosas en Italia, sacudió ayer el país tras la emisión del
primer capítulo de "El padre de las novias", una serie de la cadena pública
RAI. Protagonizada por Lino Banfi, un actor muy popular e icono de los
papeles bonachones y para todos los públicos, cuenta las tribulaciones de un
padre que, al visitar a su hija en Madrid, descubre con horror que es
lesbiana y se ha casado con una española, gracias a la ley de Zapatero.
Es muy gracioso cómo se representa España como una mezcla de paraíso de
perdición y empanada de estereotipos, pues la novia ibérica en cuestión hace
paellas y toca la guitarra. En cualquier caso el trauma de este buen hombre,
agricultor del sur, es enorme. Pero al final se enfrenta a la sociedad
tradicional de su pueblo, triunfa el amor y acepta a su hija tal y como es.
En fin, un vodevil inocentón y plagado de tópicos pero que toca de lleno un
tema tabú y vetado por la omnipresente sombra del Vaticano en los asuntos
italianos: la aceptación de la homosexualidad.
"Zapaterismo" televisivo
Lo vieron 7 millones de espectadores de media, con una cuota del 34%, y fue
el programa más seguido en la noche del lunes, pero ha destapado la caja de
los truenos. Que Banfi, el actor que por excelencia encarna al italiano
medio -en los 70 arrasaba con películas verduscas- acabe por acoger en su
hogar a su hija lesbiana y a su pareja es como si la entera sociedad
italiana lo asumiera como normal. Y se ha abierto la guerra. «No te
reconocemos», ha dicho con pesar al actor la asociación de telespectadores
católica Aiart, cercana a los obispos. El debate comenzó primero en las
páginas católicas de Internet, siguió con la réplica de asociaciones gay y
al final bajaron a la arena los políticos, que ayer dedicaron el día a
discutir de la cuestión. « No al "zapaterismo" en televisión», clamaron
diputados de Forza Italia, el partido de Berlusconi, que criticaba la
emisión en hora punta y en un canal público. Lo ven como parte «de un
esquema preciso de propaganda laicista». Por su parte, las formaciones de
izquierda alabaron la serie, como símbolo del cambio de rumbo de la
televisión estatal con el nuevo gobierno de Prodi. « Ha sido un magistral
ejemplo de servicio público, útil a la comprensión de temas difíciles de
afrontar», opinó Luxuria, la famosa diputada transexual.
VIVA LA SOBERANIA POPULAR ![]()
