Sí, por supuesto. A mí no me pesa la ignorancia. Es gorda, pero puedo con ella... Eso sí, antes suelo investigar el modo de llegar sola...
Si yo te digo que estoy hasta el... (beep)... de tanta lluvia, ¿me dirías cuántas gotas de agua más tienen que caer para que colmen el vaso de tu paciencia?
Tiritar... y desear con toda mi alma que pase pronto el frío.
Si yo te digo que he encontrado un tesoro que guardé hace tiempo (con su pegatina del precio en pesetas), ¿me dirías si alguna vez has guardado algo para sorprenderte a ti misma mucho tiempo después al encontrarlo?
Si son trascendentes, sí, como a casi todo el mundo... Me cuesta bastante, pero una vez decidida... sigo adelante y no vuelvo a torturarme con la disyuntiva.
Si yo te digo que hace unos días compré algo con la esperanza de usarlo si se produjese un acontecimiento, ¿me dirías si alguna vez has comprado un objeto... sin tener la total certeza de que lo acabarías usando?
Si yo te digo que antes esperaba con ilusión algún día para ver en la tele una serie... o algún programa, ¿me dirías si a ti te pasa en estos días algo así?
¡¡¡Dormilona!!! Pero ya me gustaría a mí un día hacerlo :)
Si yo te digo que era capaz de levantarme de madrugada durante mucho tiempo (y yendo luego sin dormir, a clase o al trabajo) por ver a Steffi Gräf jugar... y admirar sus piernas también, ¿qué me dirías?