Tod@s ustedes son grandes corazones, les agradezco el hacernos partícipes de las cosas que les conmueven y enseñarnos a reflexionar sobre las cosas, a hacernos de más cultura, a apreciar nuestra existencia, y sobre todo, por hacer posible el inaudito hecho de querer a alguien de quien sólo conocemos sus escritos.
Una sonrisa, un abrazo, mis respetos e inevitablemente una lágrima en honor a tus palabras, en honor a ti, Gonso Hermano.