Buf, es un tema complicado, pero intentaré darte mi opinión por si te sirve de algo. Partimos de la base de que no hay un bien y un mal absoluto, así que hay que intentar encontrar las soluciones en la que menos daño y sufrimiento se produzca.
-Pareja heterosexual sorda: Se plantea tener hijos. La vía más sencilla es tenerla entre ellos, claro. Saben que las probabilidades de que sus hijos sean sordos son elevadas. ¿Qué va a causar más problemas? ¿Tener hijos propios sordos o buscar un donante para reducir ese riesgo? Teniendo en cuenta que la sordera no es una discapacidad equiparable a un retraso mental o a otras discapacidades físicas que coartan en mucha mayor medida el desarrollo autónomo de las personas, tener hijos propios es algo egoísta, pero probablemente causará menos problemas a los críos y a la pareja el tener esos hijos propios que buscar "fuera".
- Pareja homosexual sorda: Se plantea tener hijos. De entrada, saben que la única opción de tener hijos bilógicos es recurrir a una tercera persona. ¿Qué va a causar más problemas? ¿Buscar a un donante sordo o a uno "normal"? Está claro que un sordo no podrá oír nunca, mientras que un "no sordo" podrá comunicarse sin problema con sordos debido a sus relaciones familiares, al tiempo que podrá también comunicarse verbalmente, disfrutar de la música, practicarla.. en suma, están optando por limitar a su hijo, pudiendo evitarlo, lo cual, en mi opinión, las deslegitima. No estamos hablando de que quieran un niño con un color de piel u ojos concreto, sino que tenga inevitablemente mermada una capacidad de gran importancia (tendrá problemas para conducir, para dedicarse a la radio si le apetece...) E insisto, todo ello, podía haberse evitado, no mediante la renuncia a tener hijos propios (caso de la pareja heterosexual) sino con algo tan simple como buscar otro donante. Sí, creo que es una actitud poco ética, si es eso lo que necesitas.
En cualquier caso, tampoco es ética del todo la pareja heterosexual sorda que decide procrear por sí misma, teniendo en cuenta la cantidad de críos que hay para adoptar, pero es hasta cierto punto comprensible, ya que en caso contrario podríamos llegar a rozar tesis eugenésicas. ¿No deberían procrear parejas con obesidad mórbida, que es más problemática que una sordera¿ ¿No deberían procrear parejas con elevados antecedentes de cáncer fulminante?...
El tema, por tanto, deriva inevitablemente en el egoísmo que reside en general en el instinto maternal. Muchas parejas tienen hijos y más hijos sin disponer de las condiciones mínimas para criarlos y, mucho menos, educarlos. Pero claro, como sienten la llamada de la Naturaleza, pues nada... Se trata, por tanto, de una parte de un debate mucho más amplio y que sería interesante que trataras, especialmente en una sociedad como la nuestra, en la que constantemente se promueve la natalidad pese a que somos 6.500 millones de personas en un planeta que no da más de si.