Spike Lee vuelve a la comedia sexual con toques políticos

Después de realizar películas de enfoque y contenidos diversos, Spike Lee ha vuelto al terreno que le consagró, el de la comedia grotesca con fuerte contenido erótico, añadiéndole ingredientes políticos que están de actualidad, como el de la corrupción financiera de la empresa Enron. Ella me odia, presentada ayer fuera de concurso, gira en torno a un personaje masculino que, tras ser despedido de su empresa, acepta la propuesta de su antigua novia, que es lesbiana, de fecundarla tanto a ella como a su compañera. La pareja lésbica quiere tener dos bebés al mismo tiempo y paga por ello al que fue el compañero de una de ellas. El experimento tiene éxito y.se pone el marcha el márketing. La exnovia se encarga de proporcionar a Jack grupos de lesbianas deseosas de ser madres, pero no por inseminación artificial, sino según el método tradicional. Jack acaba siendo padre de 19 bebés tras haber fecundado a 18 mujeres (una de ellas, la que interpreta Monica Bellucci, tiene gemelos). Pero él no se siente feliz e intenta formar familia con su exnovia y su acompañante, que ya son madres. Spike Lee no se ha conformado con esta historia, que funciona de maravilla, sino que le ha insertado una parte de denuncia de la corrupción política, con expresas alusiones al Watergate. Lee reveló que una mitad de las lesbianas de EEUU estaban de acuerdo con la película y la otra mitad, no. En la competición se proyectó Vanity Fair, una película de época --la victoriana-- realizada por la directora india Mira Nair. La hipocresía de aquella sociedad es plasmada por la distinta trayectoria.de dos compañeras de escuela. Nair se mueve con soltura en los planos con muchos personajes, pero el filme recuerda a otros, los de Ivory por ejemplo, y no sale bien parada de la comparación.

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