Los pasillos están plagados de promotoras de tarjetas de crédito, que si la de Carrefour, que si la de Citibank, que si la de Repsol... total, que de normal, cuando he pasado por allí y he ido algo más arreglada ( no es que esté estropeada... jeje), me refiero a vestida de forma medianamente formal, unos pantalones de tela, una camisa, zapatos... bueno, si vas así, no me salvaba de que me pararan pra el típoco: "¿utiliza usted tarjeta de crédito?"
Pues bien, la mayoría de las veces, cuando he pasado en vaqueros o con pantalones anchos, o en chándal o qué se yo... ¡es que ni me miran!! Pero vamos a ver... ¡ que soy la misma!!! Que el hecho de que no mede la gana de ir vestidita de primera comunión todos los días, no significa que no compre con tarjeta de crédito o que no pueda pagar algo...
Porque no es cosa de casualidad, es algo que por tónica general, pasa, sino entrad al Corte Inglés después de haber ido a la playa, con laspintas que se traen... jeje, y preguntad no sé, por cualquier cosa... ya veréis...
Con esto concluye mi estudio sociológico de hoy... la verdad es que va a ser lo que dice mi madre, cuand ome paran me quejo porque me paran y no quiero tarjeta ninguna, y cuando no me paran me quejo porque claro, a ver si voy a ser yo menos ... jeje