UNA PELICULA A LA MODA
La oscarizada diseñadora de vestuario Lindy Hemming (Topsy-Turvy), que se ocupó de vestir a los personajes de la primera entrega, regresa también en La cuna de la vida. Dice Hemming: "Angelina tiene un cuerpo maravilloso, así que no cuesta mucho trabajo hacer que tenga un aspecto fabuloso. Como en la primera película, hemos huido del estilo abigarrado: todo es simple, refinado y moderno".
Uno
de los diseños de Hemming para Lara Croft es un ajustado traje impermeable
plateado, del que se fabricaron ocho unidades con tejidos de China y de
Japón. Hemming, que diseñó el bikini naranja de Halle Berry en Muere otro
día, concibió el bikini negro (fabricado por La Perla) que luce Angelina
al comienzo de la película. Jolie lleva también una chaqueta militar coreana
color crema y beige rosado, con un fantástico tigre bordado en la espalda.
Los pantalones (de Melanie Apple) y las botas (en este caso de color bronceado
antiguo) de Lara repiten el diseño de la primera entrega. La moto personalizada,
diseñada por Kirk Petrucelli, que conduce Lara tiene en esta ocasión los
cromados en un tono bronce para hacer juego con sus pistolas.
El vestuario de Lara Croft se completa con un abrigo de cuero, unos jodhpurs, una blusa blanca y, para la secuencia de Africa, un traje de safari. Dice riendo Hemming: "Lo único que falta en el vestuario de Lara es un vestido... Incluso hay un momento en que se ve obligada a robar ropa en Taipei, pero coge un pantalón chino de color azul y una chaqueta a juego".
¡ESCENARIOS, ESCENARIOS!
La producción estableció su base en los estudios de Pinewood, en Buckinghamshire, en las afueras de Londres. Pero durante los seis meses que duró el rodaje el equipo debió hacer varias veces las maletas, para trasladarse primero a Grecia, luego al País de Gales, después a escenarios africanos de Kenya y Tanzania, y finalmente a Hong Kong y China continental.
Las primeras escenas de la película se
rodaron en la paradisiaca isla griega
de Santorini. Colonizada por los minoanos en el año 3000 A. C. sufrió
una erupción volcánica en el año 1450 A. C. que le otorgó su encrespado
perfil actual. Se dice que la isla es uno de los lugares donde con más
probabilidad pudo haber estado la Atlántida, lo que la convierte en un
escenario muy adecuado para una aventura de Lara Croft. Los dorios le
pusieron el nombre de Thira cuando la colonizaron en el siglo octavo antes
de Cristo. Hoy Santorini es un centro turístico privilegiado, un hermoso
lugar de villas blancas que cuelgan de precipicios volcánicos que terminan
en playas de arenas negras.
La segunda localización de rodaje en escenarios
naturales fueron las montañas de Snowdonia en Gales. La principal dificultad
con que se enfrentó el equipo fue la falta de cobertura de los móviles
en tan escarpados paisajes, lo
que
complicó las comunicaciones entre los diversos técnicos. En la película,
Gales sirve de fondo a las escenas que tienen lugar en China. El equipo
de constructores edificó un convincente poblado chino a orillas de un
pintoresco lago, añadiéndole un molino de agua tradicional para darle
un toque asiático más auténtico. Los extras para estas escenas se reclutaron
entre los residentes chinos de poblaciones como Liverpool.
La aventura africana de Lara Croft se rodó en escenarios de Kenya, en el famoso valle del Rift, en reservas de caza, en lugares remotos y en la bulliciosa Nairobi. Situada en el Ecuador, esta nación cuenta con la segunda montaña más alta de Africa, el monte Kenya, cuyas nevadas cumbres presiden sobre un entorno natural de belleza excepcional. También se rodó en Rosa del Desierto, un remoto lugar cerca del lago Turkana muchos de cuyos habitantes no habían recibido nunca la visita de extraños, no digamos ya de un equipo de rodaje del otro rincón del mundo.
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