Dejo mi mochila en la habitación y voy a bajar al salón cuando de repente escucho algo muy raro!! Me asomo a la ventana y veo, a lo lejos, a una lechuza que se aleja. ¡Un buho!
Salgo corriendo de la casa para ver si puedo ver ese buho que se aleja (con lo que me gustan a mi... ¿¡Pero como es posible que haya una lechuza a estas horas sobrevolando mi casa!?), pero al mirar al cielo no veo nada. Sigo mirando, pero no veo nada. Decido meterme en casa y avnazo lentamente hacia dentro, cuando de repente un graznido me asusta. Me giro, y veo sobre mi buzón a una lechuza grande, muy grande, de oscuros colores, mirandome.
Estoy maravillada, jamás habia podido ver un ejemplar ni tan cerca ni tan grande en las muchas excursiones nocturnas que a lo largo de mis once años habia relizado como hobby... me encantaba la ornitologia... Pensé en acercarme... pensé en que debia haber bajado mi camara de fotografias... pensé en no moverme pro si acaso se marchaba... pero no pude hacer nada.
El ave volvió a chillar, como impaciente, y hizo un gesto con el ala, que no se si fue para lavarse, acomodarse o que... de repente me di cuenta de que tenia algo más. En una de su garras habia una carta, impecable, recta, misteriosa. Volvió a graznar y resolví hacercarme... de todas formas no tenia nada que perder... Y cuando quise darme cuenta estaba acariciando a la gran ave, que se dejaba acariciar apaciblemente...
-wow... - Estoy maravillada... aquello debe ser un sueño.. sino...
-¿Tiana? ¿Estas ahí?- Mi madre aparece por la puerta de casa y me mira. - ¿Que es eso?
-Shiiii! -Le hago a mi madre. Ella se queda mirando. Sin embargo la lechuza parece inquieta. Me mira con sus enormes ojos y me tiende la carta que lleva en una de sus pezuñas, como si se hubiera olvidado antes de darmela. - ¿Que es? - Pregunto, tomandola .
El sobre es grueso y pesado, hecho de pergamino amarillento, y mi nombre y la dirección está escrita con tinta verde-esmeralda. Sin sello. Le di la vuelta al sobre y vi un sello de lacre púrpura con un escudo de armas: un león, un aguila, un tejón y una serpiente que rodean una gran letra H, cerrando lo que quisiera que contuviera.
La lechuza abre sus enormes alas, mostrandose cuan gran es y dandome a entender que se marcha.
-¡Espera!
Y a todo correr entro en la casa, me dirijo al frigorifico y tomo un pezado del bistec que habia sobrado la noche anterior. Salgo a todo correr, sobre en mano, deseando que la lechuza no se haya marchado aún, y allí esta, con las alas extendidas, mirandome con expresión sorprendida.
- Toma.- Y le ofrezco la carne, que toma con cuidado y se come. La acaricio una vez más y se emprende el vuelo majestuosa...
Me acerco a mi madre, contemplando el sobre. Ella esta estupefacta.
-¿Se puede saber que era eso?
-Una lechuza mamá...
-¿Una lechua a estas horas?
-Si... Y me ha traído una carta.
-¿Qué?
Así que sin más entramos en casa cno la misteriosa carta en la mano. Yo estaba incredula... tanto por la carta que habia recibido y aun no habia leído por el mágico contacto con esa lechuza...
Con mi madre abrimos la carta y no podemos creer lo que dice...
"Colegio de Magia y Hechiceria Howarts.
Director: Albus Dumbeldore.
Apreciada alumna Tiana Brecks:
Tenemos el placer de informarle que ha sido aceptado en la escuela de magia y hechiceria de Howarts. Con esta carta le adjuntamos la lista de material que será necesario aportar junto a las instrucciones oportunas para que consigan dichos materiales dada su condicion de "muggels".
Por favor, sigan al pie de la letra las instrucciones para mandar a su hija a nuestra escuela, donde podrá desarrollar sus cualidades de maga con toda su plenitud y sin riesgo.
Atentamente.
Minerva Mac Gonnagal.
Directora Adjunta. "
Junto a este folio habia dos más, uno con la lista de materiales y otro con instrucciones.
No daba credito a lo que leía. ¿Yo? ¿En una escuela de Magia y Echiceria? ¿Que soy una bruja? ¿Pero como?
Mi madre esta tan sorprendida como yo. ¿Que queria decir todo aquello? ¿Que sentido tenia? Yo, su hija, tenia 11 años, y ni siquiera era probable que yo fuera una bruja... ¿Cómo serlo si la magia no existia? O almenos era lo que siempre me habia dicho mi madre... Pero yo sabia que si, estaba convencida que existia y aquella era la prueva. La lechuza era la prueba.
-Mama... - Dije, toda seria.
-¿Si, hija?
-Quiero ir.
No me puso más pegas. En ese momento se rió, pero supongo que pensó que si era todo una broma en algun momento dejaria de funcionar. Y sin embargo...
Mi padre no opinó. Me vio tan convencida y la cosa parecia ir tan enserio que me dejó tirar adelante. Así que con mi madre fuimos al callejón Diagon, tal como se señalaba en la carta y gracias a ella.
Y de repente... Nos submergimos en un mundo extraño, con gente vestida de forma extravagante y habando lenguas extrañas y habado de monedas raras...
Tal como indicaba la carta nos dirigimos al banco Gringotts, donde aun nos sorprendimos mas. ¡Era un elfo! Como los de mis cuentos! De verdad!
El pobre "hombre" ya estaba informado de nuestra condicion de muggles... (entonces me enteré que era como se denominaba a la gente que no tenia poderes mágicos) y nos ayudó muchisimo a intercanviar nuetras libras por Galeones. Tambien nos dió un plano del callejón y nos indicó las tiendas donde podriamos conseguir los mejores artículos.
Mi primer contacto "real" con la magia la tuve en la tienda de varitas magicas. Por aquel entonces ya habiamos comprado los extraños libros que tendria que utilizar, mi "unifrome" (que pro cierto me encantó... tuve que comprar tanto los libros como la túnica de segunda mano, pues son carísimos!!! y en mi casa no daba para tanto.. pero hemos conseguido unas en muy buen estado y preciosas! Y toda la ropa esta muy bien cuidada, la tunica de inverno.. todo... Cada vez estoy más impresionada.)
Pero al entara en olivander"s, la tienda de las varitas, todo aquello me deja ya sin hablar. La tienda parece una libreria antigua, un rastro, y parece no haber nadie. Mi madre se sietna en una silla que hay cerca de la entrada y deja todos nuestros paquetes en el suelo, y se dedica a mirar, sin hacer nada más. Y yo se que si de verdad quiero ir a Howarts (este donde esté...) tendré que empezar a espavilarme.
-Buenos dias!- Anuncio, acercandome al mostrador.
De uno de los lados de la tienda aparece un señor mayor, con gafas y mirada perspicaz, que me observa.
-Buenos dias, joven bruja. ¿Que deseais?
Aturdida, saco mi carta de howarts y se la muestro. Él sonrie, y espera.
-Queria... queria una varita... - Murmuro, en cierta forma atemorizada.
-Veo que sois nueva en esto de la magia... ¿Padres muggles, quizá?- Y mira a mi madre, que sonrie y asiente con la cabeza, comprensiva. - Bien. -¿Cual es vuestro nombre, joven maga?
-Me llamo Tiana Brecks, señor.
Se le enciende la mirada.
-¿Brecks, decís? ¿No tendriais un pariente llamado Julius Brecks, por un casual?
Me sorpendo y echo un poco para atras, observando a mi madre. Ella se levanta y se hacerca.
-Era su tatarabuelo. -Confirma. - Estaba un poco chalado...
-No, no estaba chalado. Era mago, pero jamás pudo terminar sus estudios en Howarts. Y eso le transtornó. Recuerdo cada varita que vendí, y él tambien compró aqui su varita. Bien... veamos cual es la tuya.
Empecé a tomar cuantas varitas me ofrecia aquel señor. Unas oscuras, las otras claras, unas cortas, otras más largas, gruesa, finas, estaticas, flexibles.... Prové como una docena de varitas... y de repente...
De repente posó en mi mano una varita oscura, robusta, no muy gruesa, pero si de textura agradable y trabajada. Decorada sencillametne pero muy elegante. Y al tomarla, de repente sentí un escalofrio recorriendome y una energia extraña.
-Agitala.
Y así lo hice. De la varita salieron todo tipo de extrañas luces, esparciendose por la sala.
-¡Ajá! Varita de roble con Pelo de Unicornio. Esa es tu varita. Ella te ha escogido. Robusta pero flexible, de seis pulgadas y media.- La tomó de mis manos y la envolvió en su cajita. - Espero que tengais mucha suerte en vuestra vida de maga, joven doncella.
Salimos de la tienda con todos mis paquetes, una sonrisa cruzandome la cara y uan felizidad enorme.
-Vamos, ya solo te falta lo más importante. - Dijo mi madre.
Y nos dirigimos a la tienda de animales magicos.
Allí me enamoré de mi buho, de color Castaño claro y negro, no muy grande, pero nada más entrar supe que era mia. Y la llamé Nadenka. Por fin tenia mi propio buho... lo que siempre habia soñado... y tanto habia deseado creyendo imposbile, ahroa se posaba en mi hombro cariñosamente.
Dias después, mis padres me acompañaron a la estación de Londres, donde esperaba encontrar la forma de localizar el misterioso anden... Pero no fue muy dificil. Allí vi a varias personas que esperaban con extraños equipajes y algunos, con jaulas como la mia, muchos con buos, otros con ratas, y algunos más con gatos... Sin duda, aquellos debian ser otros alumnos de Howarts.
Nos hacercamos a ellos y nos pusimos a su vera. A la espera.