Un local echó a una pareja gay porque su actitud no estaba en los «cánones».

Granada 10 contesta a la hoja de reclamaciones escrita por los chicos, a los que .«se invitó a salir del local» para «que ninguna sensibilidad se sienta herida» La discoteca Granada 10 ha contestado recientemente a la hoja de reclamaciones presentada por una pareja de jóvenes homosexuales a los que expulsó del local en junio de este año. Los chicos estaban en una fiesta de estudiantes Erasmus organizada por una asociación universitaria, y al parecer, los señalaron con un puntero láser y dos vigilantes del establecimiento los expulsaron del local, porque estaban cogidos de la cintura. Según la versión que ofrece un responsable de la discoteca en la contestación a la queja, la conducta mantenida por el chico «con su amigo no se enmarca dentro de los cánones generalmente aceptados sobre actuaciones en sociedad que son los que rigen en esta empresa». La carta explica que se les requirió a los jóvenes una actitud adecuada a dichos cánones, y ante su negativa «fueron invitados a abandonar el local». La misiva continúa explicando su actuación, que consideran que «está amparada por la más absoluta tolerancia con todas las culturas, religiones, condición social o sexual y credo político, tal como mandan los preceptos constitucionales». En este sentido, y para hacer compatible la convivencia, desde el local explican que deben exigirse «comportamientos y conductas respetuosas a todos los usuarios del establecimiento para que ninguna sensibilidad se sienta herida por frágil que sea». Todas estas son las explicaciones que ofrece la discoteca ante su «invitación a salir del local», y además, explican que «esta exigencia es la comúnmente aceptada y puesta en práctica en la mayoría de establecimientos abiertos al público ya que mayores licencias corresponden a la intimidad». En ningún momento, el responsable de la discoteca especifica cuáles fueron los actos que llevaron a la salida de los jóvenes, y que proporcionó el personal de servicio aquella noche, 26 de junio. Para terminar la contestación, la discoteca ruega a los jóvenes que disculpen las molestias por «algún defectuoso funcionamiento de nuestros servicios al tiempo que interesamos su comprensión en cuanto a las normas de moral, ética y buena conducta que se exigen en nuestros establecimientos». Tras la recepción de esta carta, los jóvenes se pusieron en contacto con la asociación andaluza de lesbianas, gays y bisexuales, 'Nos', que ya les facilitó asesoramiento jurídico y psicológico tras el incidente. Incluso se convocó una manifestación en la entrada de dicha discoteca como repulsa por la expulsión de los jóvenes. Ante los hechos ocurridos en junio, 'Nos' ha entrado en contacto con la asociación universitaria que organiza las citadas fiestas Erasmus, para trasladarse a otro local de similar aforo, y que permita igualmente la celebración de dichos eventos. «De esta forma intentamos hacer algún tipo de boicot al local», explica Nahia Ortega, de 'Nos'. Los dos jóvenes expulsados mantienen un proceso legal contra la discoteca por su actuación de junio, asesorados por un abogado voluntario que trabaja con la asociación.

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