tus manos, tú...
tanta es belleza oculta
gracias por dejarme recorrer este jardín
su colorido me ha enseñado a ver
llenando de placer mis sentidos
no te confundas, no, no es amor
tan sólo es el refugio de mi dolor
632respuestas
Lo abrió el
Ir al último mensaje
tus manos, tú...
tanta es belleza oculta
gracias por dejarme recorrer este jardín
su colorido me ha enseñado a ver
llenando de placer mis sentidos
no te confundas, no, no es amor
tan sólo es el refugio de mi dolor
Dejo mi aliento,
mi cuerpo y mi alma en cada intento.
Cada gota de mi sangre, cada pensamiento
y cuando creo que llego
cada vez estoy más lejos.
Debo detener mi paso,
quisiera seguir, pero lo siento
...es el cansancio.
IE
No se quien es su autor, o si fue simplemente hecho por los redactores de Hallmark.
Es simpática, hoy me ha vuelto a la memoria y me apetece dejarla aqui:
Amistad
La amistad es el caudal
con el que compra una persona
todo aquello que ambiciona
en un mundo franco y leal.
Pues si la amitad es el oro
que compra la felicidad
yo tengo en tu amistad
el mas preciado tesoro.
Si piensas que no te atreves, no lo harás;
Si piensas que te gustaría ganar, pero no puedes, no lo lograrás;
Si piensas que perderás, ya has perdido;
Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad el hombre.
Todo está en el estado mental; porque muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido;
Y muchos cobardes han fracasado antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán;
Piensa en pequeño y quedarás atrás;
Piensa que puedes y podrás; todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás; tienes que pensar bien para elevarte; Tienes que estar seguro de ti mismo antes de intentar ganar un premio; La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte o el más ligero; Porque, tarde o temprano, el hombre que gana.es a aquel que cree poder hacerlo.
Dr. Cristán Barrard.
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
"Nos encantaba leer a nuestros poetas favoritos en la cama... más tarde.. recuerdas?.. hacíamos el amor entre sábanas llenas de versos..
Me he puesto a revisar la noche
para hacer un inventario de vigilias
los relojes nadaban en el aire
las lámparas caían
alguna mariposa parpadeaba en un lago de aceite
No eran propicios los ensalmos
y las cartas
con su sello de sal
desviaban las olas de la orilla
En medio de un desorden de palabras
el canto renacía
y sucedían mareas y aleluyas
en el encordado de la brisa
Pero yo
seguía y seguía
contando y recontando mis vigilias
Teresa martin
pero me dió el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
Acaso fué porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene mas reflejos.
Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que unicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.
Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fué en el viento
y que vuelve en el viento todavía.
Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.
Ella fué lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.
Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dió el amor más hondo y largo...
Nunca fué mía. No era la más bella.
Otras me amaron más ... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
Sera?
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnosticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos si con las entrañas.
tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarlas de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de trasmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
si no que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico,
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escandalo sería,
qué venturosa, esplédida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Mario Benedetti - Poemas del Alma
besitos
Será un placer ir descubriendo juntas autores "nuevos" para algunas y viejos conocidos para otras.
Saludos.
Lcassei
Esta noche sedienta yo me he preguntado
quién eres y quién eres.
Porqué es triste tu carne como un leño apagado
y porqué tienes llena la boca de alfileres.
Y despacio, esta noche yo te he separado como un árbol de amor, de las demás mujeres,
y haciendo de mi sangre un agua he bautizado
con ella tus angustias y placeres.
!Y le he dicho a la muerte que no puede matarme!
!Y le he dicho a la vida que no puede vencerme!
!Y le he dicho a la tierra que si logra enterrarme,
a donde ella me entierre tú irás a recogerme!
!Y le he dicho a la nada que si logra apagarme,
tú, con tus grandes besos, volverás a encenderme!
Jorge de Bravo
por la que cada noche aparece el sol
ocultándose hasta el alba.
En su última visita me ha contado:
que por fin un gorrión ha volado,
que una sonrisa se regala,
que en los silencios también se habla.
Y me cuenta historias,
y me regala memoria,
y me revela sueños,
y me concede anhelos.
Tengo que esperar,
cuando aparezca la luna
todo volvera a empezar.
IE
Único amor, ya tan mío
que va sazonando el Tiempo
¡qué bien nos sabe la ausencia
cuando nos estorba el cuerpo!
Mis manos te han olvidado
pero mis ojos te vieron
y cuando es amargo el mundo
para mirarte los cierro.
No quiero encontrarte nunca,
que estás conmigo y no quiero
que despedace tu vida
lo que fabrica mi sueño.
Como un día me la diste
viva tu imagen poseo;
que a diario lavan mis ojos
con lágrimas tu recuerdo.
Otro se fue, que no tú,
amor que clama el silencio
si mis brazos y tu boca
con las palabras partieron.
Otro es éste, que no yo,
mudo, conforme y eterno
como este amor, ya tan mío
que irá conmigo muriendo.
Salvador Novo
Antes de que vinieras
hubo un largo camino
que fue recorriendo todos los inviernos
Eran días marinos de sueños aplazados
y los ojos se abrían a llanuras lejanas
Tal vez hubo algún silbo
transgresor de las rejas
o algún sacudimiento
en el entierro de una estrella
Cada paso final era un comienzo
que se extraviaba en le hendidura de las horas
Entonces tú llegaste
a reclamar la sal de las riberas
y a encender los sonidos de todas las campanas
La lluvia y las mañanas
desciñeron las sombras una a una
La colección antigua de recuerdos
se escribió en la corteza del sosiego
Y una madrugada de jardines
brotaba del fondo de la niebla
Estaba tu perfil en la fronda
la impaciencia en el aire
los últimos ensueños y un concierto de signos
en cuerdas palpitantes
Y fundamos el tiempo
apurando en silencio
el vino del invierno
En vísperas de otras migraciones
las leyes del espacio regían el soplo y la bonanza
y fue necesario desandar la noche
para quedarnos sin estrellas
Hoy todo lo vivido
está escrito en el cielo
en una sucesión lejana de pájaros en vuelo
Teresa Martín Taffarel
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
Jorge Luis Borges
VUELVO
Vuelvo...
ni triste, ni alegre,
simplemente más madura
Y aceptando los hechos.
Vuelvo...
la vida me ha dado otro golpe,
me volvió a dar con sus puños de acero,
me he caído, pero me he levantado,
me ha dolido, pero me estoy sanando.
Vuelvo...
a la búsqueda de las pequeñas cosas,
las grandes dejaron de existir,
no sé que busco,
ni tampoco lo que encontraré.
Vuelvo...
para buscarte,
ignoro tu rostro,
pero reconozco tu alma,
no sé donde estás,
pero sé que te encontraré.
Vuelvo...
mis puertas se cerraron,
no quiero más falso amor,
no quiero más amor de una noche,
no quiero abrir mi corazón,
si te encuentro...
si te encuentro...
derrumbas mis puertas,
sí, rómpelas, no introduzca tus llaves,
simplemente tírala,
entras...
y encuéntrame... [/b]
Si mi amor es así, como un torrente,
como un río crecido en plena tempestad,
como un lirio prendiendo raíces en el viento,
como una lluvia íntima,
sin nubes y sin mar...
Si mi amor es de agua,
¿por qué a rumbos inmóviles lo pretenden atar?
Si mi amor rompe suelos,
disuelve la distancia como la claridad,
ataja mariposas al igual que luceros,
y cabalga horizontes como cruza un rosal...
Si el universo es átomo siguiéndome las alas,
¿por qué medirme el trino cuando rompe a cantar?
Si mi amor ya no es mío,
es yo misma borrando las riberas del mar,
yo inevitablemente y fatalmente mía,
germinándome el alma en mis albas de paz...
Si mi amor ya no roza fronteras con mi espíritu,
¡qué canción sin su vida puede ser en mi faz?
¡Si mi amor ya no es mío!
Es tonada de espumas en los labios del mar...
Julia de Burgos
Que lo hermoso y lo hechicero
sea tan sólo hálito y tormenta,
y que lo encantador y lo precioso
y lo propicio nunca permanezca:
que flor y nube y pompa de jabón,
fuegos artificiales, risas de los niños,
mirada de mujer en el espejo
y tantas otras cosas tan maravillosas
que se extinguen, apenas descubiertas,
duren sólo un instante,
eso penosamente lo sabemos.
No nos es tan querido
lo duradero, inmóvil:
piedra preciosa con un fuego frío,
pesada barra de oro refulgente;
y las mismas estrellas
extrañas, alejadas, no parecen
iguales a nosotros, seres transitorios,
pues la hondura del alma no la alcanzan.
Parece que lo hermoso, que lo amable tienda a la destrucción,
tan cerca siempre de la muerte,
y que lo más precioso, los tonos de la música
que desde el nacimiento
huyen, se desvanecen,
hálito son tan sólo, ríos, persecución.
Y por un dolor tenue derribados de un soplo,
pues tampoco se dejan detener
por el tiempo que dura este latido, tampoco exorcizar;
sonido tras sonido, casi apenas tocados,
se esfuman y se escurren desde allí.
Así está nuestro corazón
lealmente entregado,
fraternalmente a lo fugaz,
la vida, lo que mana,
no a lo que, sólido, posee duración.
Pronto lo permanente nos fatiga, joyas,
roca y mundo estrellado,
a nosotros, en el eterno cambio a la deriva,
almas de viento y pompas de jabón,
al tiempo unidos, y fugaces,
a quienes el rocío de una hoja rosa,
a quienes el cortejo de unas aves,
la muerte del espejo de las nubes,
el brillo de la nieve, el arco iris,
la mariposa que voló, nosotros,
a quienes el sonido de una risa
que al pasar nos rozara
nos parece una fiesta
o nos causa dolor. Amamos todo aquello
que nos es semejante, y entendemos
lo que el viento escribe sobre la arena.
Hermann Hesse

LOS AMOROSOS
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre "¡qué bueno!" han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.
Jaime Sabines
¡¡¡ES HERMOSO!!!
Sí, tú eres el porvenir, la gran aurora
que apunta de las llanuras de la eternidad.
Tú eres el canto del gallo tras la noche del tiempo,
tú eres rocío, madrugada, muchacha,
tú eres viajero, muerte, madre...
Tú eres la forma que incesante cambia,
que, solitaria, emerge del destino,
que no celebra ni se lamenta
porque nadie te ha descrito, bosque silvestre.
Tú eres el fondo fundamental de las cosas
que silencia la última palabra de su esencia
y que se muestra a los otros siempre distinta:
tierra al navío: navío para la costa.
RAINER MARÍA RILKE