emnoi le seguire hechando ojo porque me gusta me gustaaaaa
al final doy comentario a tu excelente trbajote okas


202respuestas
Lo abrió vircoph el
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emnoi le seguire hechando ojo porque me gusta me gustaaaaa
al final doy comentario a tu excelente trbajote okas



la acabo de terminar
Me gusto me gustooo
Muy buena historia vircoph
espero que nos sigas deleitando mas
besos

Tambien tengo... tengo una novela por terminar...
200 paginas. Le falta el final... llevo seis años trabajando en ella y como comprendereis no la pasaré por aqui... espero poder terminarla este verano, que tendré tiempo para dedicarle...
La gente que lo ha leído esta deseando el final... ![]()
Espero poder acabarla prontito.
Venga, os paso una mini historia que la pondré toda. NO es muy buena... tampoco esta muy trabajada... pero creo que quizá os guste.
La estación estaba desierta cuando me apeé con gran esfuerzo del vagón, ya que nadie se había preocupado de ayudarme a bajar todo mi equipaje al andén. Arrastré con dificultad la última maleta antes de oir un potente silbido tras el cual el tren se puso de nuevo en marcha. Lo observé alejarse rápidamente entre las montañas hasta que se perdió de vista en la primera curva. Miré a mi alrededor y suspiré. Estaba solo.
Hacía apenas un mes que había perdido a mis padres en un accidente de coche y todavía conservaba intacto el recuerdo de la última vez que les había visto. Se iban a una importante cena de negocios que ofrecía el jefe de mi padre y mi madre entró a mi habitación para arroparme antes de marcharse. Llevaba un vestido negro y un chal de seda que le habíamos regalado por su cumpleaños. Estaba preciosa. Me dio un beso de buenas noches y el olor de su perfume permaneció en mi habitación y no desapareció hasta la mañana siguiente. La mañana del peor día de mi vida.
Los demás miembros de mi familia habían decidido que lo mejor para mí sería irme a vivir con mi tía Magda, que vivía sola en un pueblo perdido del interior con la única compañía de su hija Lili. Yo nunca las había visto, ya que llevaban una vida apartada y jamás asistían a las reuniones familiares, ni siquiera a las de Navidad. A veces, yo había oído a mis padres y a mis tíos cuchichear en voz baja acerca de las raras costumbres de mi tía y sobre el extraño carácter de mi prima Lili. Sin duda alguna la mayoría de mis parientes creían que las dos estaban algo locas, y el hecho de que me enviaran a vivir con ellas indicaba claramente que ninguno podía - ni quería - hacerse cargo de un niño de trece años que acababa de perder a sus padres, y que todos estaban seguros de que la tía Magda no se atrevería a poner ningún inconveniente a mi llegada. Era la solución más fácil.
Y allí estaba yo. Solo y rodeado de maletas en una estación prehistórica que a todas luces debía de estar abandonada desde hacía tiempo. No había rastro de ser viviente en un kilómetro a la redonda. Y, por supuesto, mi tía y mi prima tampoco daban señales de vida. Miré preocupado mi reloj y vi que el tren había llegado a la hora prevista. Empecé a temer que la tía Magda no hubiera recibido el telegrama avisándola de mi llegada. Me senté encima de la maleta más grande y decidí esperar.
El tiempo transcurría lentamente y yo comencé a notar en mi cuerpo los efectos del largo viaje y de la falta de sueño. Pasó un cuarto de hora... Media hora... Una hora... Dos... Ningún ruido enturbiaba el silencio que reinaba en la vieja estación. Sólo de vez en cuando el murmullo del viento al arrastrar hojas secas se atrevía a turbar aquella paz...
¡Crack! Abrí los ojos sobresaltado y miré a mi alrededor. Me había quedado dormido, con la cabeza apoyada en un baúl, y el sol comenzaba a ocultarse en el horizonte. Una pequeña figura se recortaba frente a mí ocultando los últimos rayos de sol. Parpadeé y vi a una niña morena y pálida que me observaba fijamente. Parecía tener unos nueve o diez años, aunque aparentaba menos debido a corta estatura. Nos estudiamos en silencio durante unos minutos que a mí me parecieron siglos. Sus enormes ojos me hacían sentir incómodo. Finalmente habló.
- ¿Eres David?
Tardé unos segundos en asimilar que aquella niña tan rara sabía hablar.
- Eh... sí - me aclaré la garganta - Sí, soy yo. Tú debes de ser Lili... Encantado de conocerte - y le tendí la mano. Ella no hizo ademán de devolverme el gesto y permaneció inmóvil.
- Mamá me ha dicho que te acompañe a casa - dijo
- Quieres decir Mag... la tía Magda, ¿no? - contesté nervioso - Estooo... ¿ella no viene?
- No. Vámonos.
- Pero, pero... ¿qué pasa con las maletas? Quiero decir que... - Lili se había dado la vuelta y me miraba con suspicacia - ... no creo que entre los dos podamos llevarlas... bueno...
Lili pareció reparar por primera vez en las maletas y las observó con indiferencia durante unos segundos. Finalmente volvió a emprender la marcha.
- Hugo las recogerá.
Apretó el paso y yo la seguí rápidamente.
- ¿Hugo? ¿Quién es Hugo? -pregunté. Nadie me había hablado de él.
- Es el jardinero. A veces hace recados para mamá - contestó ella sin aminorar el paso
Salimos de la estación y yo me volví para echar un último vistazo a mi equipaje. "Al fin y al cabo", me dije, "no parece que aquí viva nadie, así que no hay riesgo de que alguien las robe". Este último pensamiento no contribuyó precisamente a tranquilizarme y seguí dándole vueltas mientras nos internábamos por un sendero desigual que serpenteaba entre los árboles. A medida que iba oscureciendo, yo observaba preocupado a mi prima preguntándome si sería capaz de recordar sin problemas el camino de vuelta a casa. Pero ella se movía con soltura y caminaba sin vacilar por el oscuro bosque. Apenas sí intercambiamos palabra durante el recorrido. La mayoría de las veces en que yo me animaba a preguntarle algo, mis palabras parecía perderse en el vacío sin llegar a ser escuchadas por Lili.
Ya era noche cerrada cuando por fin salimos del bosque y pude ver ante mí las luces de un pequeño pueblo. Aunque no eran más de las diez, supuse que la mayoría de la gente estaría ya en la cama, porque por la calle sólo circulabámos nosotros dos en medio de un silencio sepulcral. En seguida noté que había algo extraño en aquel lugar. No sabría explicarlo, pero era como si el ambiente estuviera enrarecido, como si algo desconocido flotara por allí. Por todas partes me sentía observado. De pronto, mi prima se detuvo y me miró.
- Es allí - señaló y seguí la dirección de su dedo hasta ver la silueta de un caserón que parecía apartado del resto. Estaba construido sobre lo que parecía un desnivel del terreno y ocupaba una posición dominante respecto a las demás casas. Sentí un desagradable estremecimiento.
- Hum... eh... parece una casa muy bonita - comenté, tratando de parecer amable. Pero Lili ya había emprendido de nuevo la marcha.
Cuando llegamos a la entrada, mis peores sospechas se confirmaron. Lo que de lejos parecía un caserón antiguo y relativamente elegante, de cerca no era más que una casa ruinosa que parecía a punto de caerse en pedazos. Las escaleras que conducían a la puerta principal crujieron amenazadoramente mientras subía. Lili ya se encontraba en la puerta, en compañía de una mujer de mediana edad que debía de ser mi tía Magda. Tenía el pelo recogido en un moño y su cara me recordaba en algo a la de un caballo. Me dedicó un sonrisa forzada.
- Buenas noches, David, me alegro de verte - me dio un frío beso en la mejilla y, seguida en todo momento por Lili, me acompañó al interior de la casa - Espero que hayas tenido un buen viaje.
- Sí, gracias - musité
La puerta se cerró a mis espaldas y tuve la sensación de que tardaría mucho tiempo en volver a salir por ella. Me encontraba en un amplio recibidor al que conducían varias puertas en los extremos de la estancia. Una de ellas estaba abierta y debía de conducir a la cocina, pues un delicioso aroma proveniente de esta me recordó lo hambriento que estaba. Toda la habitación parecía no haber sido ordenada en mucho tiempo. El polvo cubría por completo el suelo y los muebles.
Frente a mí había una enorme y vieja escalera que ascendía, supuse, hacia las dependencias del piso superior. La tía Magda me observaba fijamente.
- Debes de estar hambriento - repuso - He hecho la cena para los tres. Puedes tomarla ahora si quieres y luego te enseñaré tu habitación.
Se dio la vuelta y penetró en la cocina con Lili agarrada a sus faldas. No quise seguirlas inmediatamente y decidí permanecer un rato solo en el recibidor tratando de habituarme a mi nuevo hogar. La tía Magda, Lili y yo. "Menudo trío", pensé.
Paseé por la estancia curioseando cada una de las puertas. Con cuidado, ya que en aquella casa todo parecía crujir o chirriar al mínimo roce, abrí la primera puerta, que conducía a un desvencijado salón. Apenas vislumbré lo que había dentro, ya que la luz estaba apagada y no me atreví a encenderla. La siguiente puerta era la del cuarto de baño más anticuado que había visto en mi vida. Pero parecía el único lugar limpio de la casa y eso me alegró. Al fin y al cabo, tendría que usarlo con frecuencia.
La última puerta estaba situada junto a la escalera y parecía conducir a algún tipo de sótano. Titubeando, giré el manillar, pero estaba cerrada con llave. Traté de abrirla con más decisión, pero resultó inútil. Desistí de seguir investigando la casa y, con un suspiro, me dirigí a la cocina. Estaba a punto de entrar, cuando un súbito repiqueteo me hizo volverme sobresaltado.
Miré a mi alrededor y vi cómo una pequeña pelota bajaba rodando rápidamente por las escaleras. Rebotó de escalón en escalón y finalmente llegó rodando hasta detenerse a mis pies. Lentamente dirigí mis ojos hacia arriba, hacia el lugar desde donde necesariamente alguien había lanzado esa pelota. Pero no había nadie. Sólo oscuridad.
Tragué saliva y sentí cómo el vello de mi espalda se me erizaba mientras entraba deprisa en la cocina. No podía quitarme de la cabeza la sospecha de que, en realidad, Magda y Lili no habían estado viviendo solas en aquella casa todo aquel tiempo.
Alcé la mirada de nuevo, no contento con aquel silencio. Al girarme, vi a tía Magda sonriente, tranquila y sentada a la mesa, esperando. No me dijo nada, dándome absoluto permiso para explorar.
Recogí la pelota a mis pies y me acerqué a la deteriorada escalera. De repente, la figura de una pequeña niña, de unos seis años, asomó por la barandilla, mirándome fijamente con sus negros ojos. Sonrió y me tendió la mano, sin que comprendiera el porqué. Al ver que no respondía, bajó las escaleras corriendo, intentando no perder su precario equilibrio. Sonreí, divertido. La niña se paró delante de mí, me cogió la pelota y volvió a sonreír. Pero no mencionó palabra.
-Es sordomuda.- Declaró alguien, en lo alto de la escalera. Al levantar la mirada vi a un corpulento hombre de mediana edad. Sonrió bajando y posó una de sus gruesas manos en mi hombro. - No te dirá nada, pero la comprenderás con el tiempo. Tu debes ser el famoso David, ¿no?
Asentí en silencio y le acompañe hasta la cocina. Allí estaba servida una suculenta cena. Aquel hombre, del que aún desconocía el nombre, se sentó a la cabeza y me cedió la otra punta para mí. Al sentarse él, las dos niñas y mi tía bajaron la vista, entrelazaron las manos y esperaron. Aun sin esperármelo, me vi bendiciendo la mesa.
-Señor... - Empecé, sin saber muy bien que debía hacer.- bendice estos alimentos que vamos a tomar y que tan gratamente recibimos. Protégenos a nosotros que aquí aún estamos y cuida de mis padres, que contigo están. Amén.
¡Lo prometo! Yo jamás habría dicho estas palabras. Ni siquiera creía en Dios, pues me consideraba ateo. Pero ante las miradas complacidas de mi nueva familia, decidí no decir nada, absorbido por una extraña aurora de tranquilidad.
Cenamos compartiendo una apacible charla sobre mí, mi viaje y como me sentía. Curiosamente, desde el entierro de mis padres, era la primera vez que no lloraba al hablar de aquellos temas. ¿Quién había sentenciado a mi tía con el titulo de loca o extraña? En aquel momento me parecía la persona más afable que había visto nunca. Al igual que Alfonso, su marido y padre de su segunda hija, María, la pequeña sordomuda. Aquella familia me parecía tan normal como cualquier otra, por lo cual la noche me pilló desprevenido.
Al terminar la cena las niñas me pidieron que las acompañara a su cuarto. Así lo hice y, para mi asombro, vi que la casa, aún descuidada, era inmensamente grande e imponente. Cada niña tenia su cuarto, pero se acostaban juntas, en una misma cama de matrimonio. La pequeña María me parecía fascinante, más por sus intentos de comunicarse conmigo como para conseguir que sonriera. De todos, era a ella a la que más aprecio le había tomado.
Volví a bajar a la cocina y me senté con mis tíos a tomar un café. Estuvimos hablando con la absoluta normalidad que tendríamos si yo llevara allí tres meses. Antes de marcharme a dormir, Alfonso me hizo una propuesta.
-Me gustaría que me ayudaras a hacer algunas reparaciones. Empecé hace tiempo, pero tuve un ataque de lumbago y tuve que dejarlo.
Asentí, complacido y me fui a mi cuarto. Mis maletas estaban allí, junto con un hombre que no conocía que depositaba la última. Se giró y me sonrió.
-Esta es la última.
Le agradecí el esfuerzo y me dejó solo, de nuevo, en mi nuevo hogar. Mi primera terrorífica noche se redujo a un pequeño gato perdido que se coló en mi habitación y una tormenta de otoño.
A la mañana siguiente, toda la paz de la que me habían hecho participes continuó, extrañándome. Vino a levantarme la pequeña María y me llevó a la cocina, con prisas y una sonrisa en los labios. Empecé a trabajar media hora después, parando para comer y aún jugué con las niñas antes de seguir trabajando. Aquella rutina que tanto me apasionó, para mi asombro, duró dos meses. Después caí enfermo.
Las esperanzas por mi no parecían buenas. Lili cuchicheaba que yo tampoco aguantaría. Tía Magda me cuidaba a base de hiervas i brebajes que ella misma preparaba. Y yo no mejoraba. Las noches empezaban a hacerse cada vez más frías en aquella casa tan antigua. Mis fiebres aumentaban y cada vez deliraba más. Una noche pensé que en realidad iba a reunirme con mis padres.
Fue la peor noche de todas. Tuve un extraño sueño. Me encontraba en mi cama, de nuevo, con mi madre. Me besó la mejilla... y desaparecía. El viaje, concurrido y peligroso. Mis familiares, cuchicheando sobre mi nueva extraña familia... la familiaridad con la que me habían acogido... Todo se mezcló en una increíble pesadilla, donde mis padres venían a por mí y la única que quería impedirlo era la pequeña María.
Desperté sobresaltado y la encontré acurrucada a mi lado, abrazándome y murmurando cosas. Me miró y sonrió.
-¿Cómo estás?- Me preguntó. ¡María podía hablar!
-Bien. Pero tú... No supe que decir. No quería ofenderla.
-No soy muda. Reclamó.- Pero no puedo hablar. Papá me haría daño.
-¿Porqué?- Intenté incorporarme. Me sentía extraño.
-Dice que cuando una niña ha visto demasiado, debe callar para que no le hagan daño. Mamá no lo sabe. Pero mamá se fue y papa dijo que no se lo dijera a nadie que podía hablar.
-¿De que mamá me hablas?- Le pregunté. Entonces recordé que tan solo tenia seis años.
-Tu tía no es mi madre. Pero eso no debías saberlo. Que papá no se entere o me hará daño, ¿vale?
En aquel momento me convertí en cómplice de María y volví a caer dormido.
Pasé un mes en cama y al recuperarme, lo primero que ice fue suponer que lo de María había sido un sueño. No había vuelto a hablarme hasta aquella tarde en que me llevó detrás de la casa y me mostró la despensa.
-Aquí no hay nada, pero hay mucho.
Encendí la luz de petróleo que había allí y contemplé una variada biblioteca. Tomé un tomo polvoriento y lo contemplé.
-¿Que quieres que haga con todo esto?
-Quiero que los leas. Yo no se leer y aún si supiera no podría. Pero se que aquí esta el secreto por el que mamá se fue y tu estás aquí.
Aquella misma noche acudí a mi primera cita con la historia oculta de mi familia. Aquellos libros hablaban de magia, de hechizos y rituales en su mayoría. Curiosamente entendí los tres primeros que leí, en casi un mes de robar horas a la noche. Pasó un año en que cada noche acudía a la mágica biblioteca, y lo único que había descubierto era una supuesta relación de mi familia con un antiguo clan de cazabrujas de la edad media. En mi cabeza rondaba una sola cuestión. ¿Cómo era posible todo aquello que estaba leyendo? Estamos el siglo XXI.
Acabé por saber traducir libros a partir de otros, como si los hubiera leído en el orden correcto por una extraña razón. No la conocía, pero me daba igual. Solo quería saber por que motivo estaba allí. Y dos años después de la primera enfermedad, volví a caer enfermo. De los cien libros que había allí abajo, me quedaba uno, muy extraño y muy grueso. No había sacado nada en limpio de los otros 99, pero me daba igual, quería leerlo costase lo que costase. Estaba muy enfermo, pero aquella noche me levanté. Bajo los fogonazos de los relámpagos me vestí y me abrigué como pude. Al ponerme de pie, un ataque de tos me mando al suelo, retorciéndome de puro dolor, como si algo muy grande pugnara por salir fuera de mi cuerpo. Casi a rastras me deslicé hasta el patio. La lluvia caía con una furia insólita. Seguí caminando, agarrándome a todo cuanto pude. Necesitaba terminar aquel libro aquella misma noche. No sabia porqué. Pero debía hacerlo. Abrí la puertecilla y me deslicé dentro. Trabé la entrada con fuerza y encendí la luz. El libro me esperaba allí, tal como lo había dejado. Y continué leyendo bajo el ruido de la lluvia al caer y la frustración de la tormenta.
De repente lo entendí todo. Cada frase que terminaba me dejaba claro algunos puntos, demostrándome que toda la lectura no había sido en vano. Página tras página fui adivinando mi turbulento pasado. Mi madre, o mejor dicho, sus antepasados, habían sido cazadoras de brujas. Curiosamente, la madre de María (encontré algunos datos suyos en aquellos libros que debían ser de ella), era una bruja. Deducí que María también debía serlo. O podría serlo. Giré la página con nerviosismo. Ya solo quedaba saber que hacía yo allí.
El último capitulo. Me encontraba fatal y sabia que me iba a morir. Era la sensación que tenia. Descorché el último capitulo y leí llevado por un irrefrenable impulso de saber que aquel capítulo era para mí. La tormenta comenzó a rugir con más intensidad. El agua a entrar en el sótano. Pero con todo yo estaba metido en un tremendo trance del que no podía salir. Aquel capitulo sabia como me llamaba yo y toda mi historia. Aquel capitulo era mi iniciación en el arte oculta de la hechicería de la cual había aprendido tanto.
Un ataque de tos izo que me detuviera cuando quedaban apenas diez páginas. Oí unas pisadas, pero no les ice caso. Debía terminar. Pero mi obsesión me perdió. La puerta cedió, dejando entrar mucha agua. Recogí el libro para que no se mojara y una luz me iluminó la cara cuando me apartaba para no mojarme. Era Alfonso, con una linterna. Se me quedó mirando, observó el estudio un momento y después gritó. Se acercó enfurecido e intentó sacarme el libro. Pero lo defendí con uñas y dientes. Acabé saliendo a campo abierto. La lluvia era intensa, pero estaba dispuesta a luchar hasta conseguir salvar mi libro. Tropecé, pero no lo solté. Alfonso acabó dándome caza. Me cogió por las mojadas ropas y me quitó el libro, que inmediatamente arrojó a lo lejos. Intenté rebelarme, pero me lo impidió.
-¿Se puede saber que pretendes? -Me espetó, levantándome del suelo.
-Tengo que terminar de leer ese libro. ¡Está escrito para mí!
Lo miró y después dijo:
-No lo permitiré. Mi amada se perdió por culpa de estos libros y los conservé en honor a su memoria. Pero no pienso permitir que tu, sobrino de mi mujer, a la que quiero tanto, te pierdas también por ellos.
Intenté resistirme, pero cuanto obtuve fue un duro golpe y la sensación de que mi mundo se perdía definitivamente.
Desperté de nuevo en mi cama, envuelto en mantas y ropajes cálidos. Al abrir los ojos vi a tía Magda esperándome cerca, velándome.
-¿Cómo estás? Preguntó, acercándose.
-Mejor.- Respondí. Me noté cansado y dolorido.- He tenido un extraño sueño.
-Cuéntamelo.
-Alfonso intentaba impedir que terminara de leer unos viejos libros. Decía que habían sido la perdición de su amada y no quería que yo... ¿Qué es ese olor a hoguera?
Me asomé a la ventana y miré al patio. Allí se alzaba una gran hoguera y Alfonso arrojaba, uno tras otro, viejos libros.
-¿Qué hace?- Pregunté. ¡No estará quemándolos!
-No.- Contestó tía Magda. Esta evitando que caigas en una terrible perdición.
-Pero.. ¿Por qué?- Mi desesperación era absoluta. Tía Magda... ¡He pasado dos años con vosotros y esos libros lo eran todo!
Entonces caí al suelo, llevado por el dolor y el cansancio.
-Tía... yo quería leerlo... quería saber porqué estoy aquí.
-Calmate David. Llegaste aquí sin más. Esos libros no tienen nada que ver contigo... pero eran una vía para llevarte con tus padres. Por eso te interesaban.
Me cogió y metió en la cama. Luego me tapó y me acarició.
-Es cuestión de que renueves tu vida. Olvida todo lo que te pudieron enseñar los libros o lo que te dijera María. No debes hacerlo.
-¿Entonces sabes que María no es muda?
-María es muda. Pero igual que tu la oíste, yo la oigo. Pero ella no lo sabe. Es muda por culpa de su madre y cierto hechizo. Me lo contó Alfonso. Pero tu eres mi sobrino, hijo de mi hermana. No quiero que te pase nada.
Acabé por rendirme a la evidencia. No podía ser un brujo ni debía serlo. Suspiré.
-Olvida que María puede decirte cosas y no podrá decirte nada más. Conduce tu vida... y renuévala.
Después me dio de beber uno de sus brebajes i caí profundamente dormido. Durante aquel sueño supe que pugnaba por salir de mi la última noche de los libros. Soñé de nuevo con mi madre. Ella salía de mí, suavemente, sin hacerme daño alguno. Recordé como había intentado escapar de mí al querer acabar aquellos libros. Durante mi sueño, se quedó a mi lado, arropándome, y haciéndome saber, sin que pudiera evitarlo, que estaba en mi lugar.
Isabel Ávalos.
Noviembre del 2001.
- Pufff...vaya dia tía, tu ahs visto como llueve...no me siento ni los pies..los tengo mojadisimo voy a por dos toallas.
- Vale no te preocupes....
Veronica fue en busca de las dos toalla que tenia en su armario de su dormitorio, mientras Natalia se quito la gavardina y se sentó tranquilamente en una de las butacas viejas que tenia su amiga. Natalia empezó a observar descaradamente todas las partes del comedor....de fonde se oia...
-Natalia! voy enseguida, he de recojer las toallas que estan estendidas!!
-Tranquila no te preocupes
Mientras Natalia aprovecho para revisar bie su comedor...y analizó detenidamente las distinats secciones del comedor y la cocina....en al cocina se encontró con un diaro....mas bien personal...Natalia...se quedó pensando, y decidio no leerlo, volvió a la vieja butaca y se acomodó.
-Aqui estan, no als encontraba, ten toma una
- Gracias, tienes un piso bonito
- ya te lo enseñare mejor otor dia, con tranquilidad.
- Puedo llamar a un taxi?
- si claro
De pronto hubo un apagón en toda la ciudad..............
(mañana lo sigo chicas k he d eirme a la cama virco lee y mañana te lo sigo) ![]()
Nooo s eme acaba de ocurrir otra cosa.....kien kiera continuarlo k escriba y la persona k lo continue y pare..k otra lo siga...KEREIS?sera divertido!!!!
En aquel momento de oscuridad, el sonido de fondo se hizo más evidente que nunca. La lluvia repiqueteaba los cristales con furia y sin pausa. Ambas estaban de pie y alguien, en la lejania, tocaba dulcemente un saxofón.
-Vaya... -susurró Vero, mirando en la oscuridad su salon. -Voy a por unas velas.
Salió del comedor a tientas, con la confianza de quien vive en aquella casa. Natalia la observó alejarse en la penumbra que algún que otro rayo permetia sin enterderla muy bien.
Natalia tomó una de las toallas y se descalzó. Tambien tenia los pies calados. Empezó a secarse el pelo y se acercó a donde recordaba haver visto el telefono momentos antes de que la luz las abandonara y lo tomó, decidida a marcharse antes de que aquello avanzara más... sentia miedo. El saxofon seguia sonando, dulcemente "Pero parece triste... " pensó para su interior.
Vero volvió con una triste vela en sus manos. La tenue luz a duras penas ilumiaba su rostro, suracado por gotas que aún resbalaban de su negro cabello. Dejó la vela sobre la mesa y se giró hacia Nati:
-¿Te marcharás?- Preguntó, tomando la segunda toalla.
-No hay linea... -Dijo Nati, muy apeslumbrada... seguia sintiendo miedo.
-Pues quedate. Si te marchas con esta lluvia mañana tendrás una pulmonia... Y aquí hay sitio. Sigo viviendo sola despues de tanto tiempo...
El silencio se alzó entre ellas. Aquel saxofon seguia sonando, muy lejos y dulce... "Que triste es... " Pensó Nati, secandose los pies, lentamente. "... después de todo..."
-Muchas gracias, Vero. No me apetecia tener que mojarme de nuevo... -Ella se acercó a Nati. Le tomó el hombro y se lo estrechó.
-Sabes que puedes quedarte. Y más un dia como hoy.
-¿Estas segura?- Preguntó Nati. Vero se sentó a su lado y le tomó una mano, que estaba fría y temblorosa.
-Que la última vez que nos viermos estuvieramos enfadadas no quiere decir que ahora te vaya a dejar tirada, despues de tanto tiempo...
Weno... no se. Es la primera vez que escribo tanto con un narrador omnisciente... lo mio es la primera persona protagonista... ¿que tal lo he hecho?
-Mira Natalia...quiero que sepas...que te quede claro, que tienes la puerta abierta y no tienes que sentirte mal si te ofrezco que te quedes a pasar la noche en mi casa.
- Gracias Vero eres muy amable, despues de todo sigue nuestra amistad.
- Claro que si....
Vero la miraba fijamente mientras cojia la mano de Nati, con la poca luz que desprendia la vela, Nati sintió algo distinto, algo especial en aquella amistad que tenían durante 5 años.
Mientras ellas dos no paraban de mirarse, sucumbía ese sonido celestial y a la vez triste del saxofon...y Vero habló
- Que mas podemso pedir....?musica para las dos y una factura d ela luz mas barata...jajajajaj
las dos empezarona reirse pero Nati quedaba sorprendida pq la mano que tomó Vero no se la soltó mientars estubieron sentadas en el sofa. De pronto paro la musica del saxofon, y Vero se lebantó del sofa...
- Voy a ver si tengo una linterna por ahi Nati que con esta iremso a ciegas por el piso
- Quieres que te acompañé?
- Tienes miedo?
- jajaja...si la verdad es que si
- que boba eres Nati, no pasan los años para ti jajaja
Las dos se dirigieron al despacho de Vero, cerca de su mesa d etrabajo habia un armario, Vero lo abrió mientras su amiga sujetaba la vela.
-A ver...donde debe estar?si lo puse aqui...
Vero buscaba y buscaba alborotando todos los objetos que tenía alli guardados, mienntras que Nati desprendio uan sonrisa hacia ella y ella se dio cuenta.
-Que...? de que te ries?
-De ti, eres un desastre algun dia perderas la cabeza.
- ah si?jajaja venga busca tu a ver si tienes mas suerte que yo
Nati tomó el relevo y empezó a buscar. Vero tb se echo a reir y dijo...
-Que tp lo encuentras?
- Que quieres que encuentre en este armario tan desordenado
- Vaya huesped mas quisquillosa
Las dos estubieron riendose, y se rindieron tubieron k apañarselas con al triste vela.
-Dejalo Nati vayamos a la habitacion te preparare la cama
- De acuerdo, te ayudo
sigue virco jajajaajaj tienes ideas geniale sme ha gustado lo del saxofon jajajaaj peor no pensaba sk iba a dejar al pobre saxofonista tocando toda la santa noche pobrete jajaajaj
venga un besazo wuapaaaa
a ver cual es la guapa que sigue!
Para todas: si teneis ganas, continuadla. Esto no es solo entre yo y Eclipse.... animaos!
Eclipse... ya se por donde vas.... todavia es pronto... hay demasiados elementos volado... ahí van más:
MIra char... ya la tenia publicada pero voy a añadir tus elementos...
Siguió con su tarea....
-Esta es la habitación de los invitados... no la uso mucho, apenas cuando viene mi madre a verme o... cuando alguien se queda como hoy tu... - Comentó Vero, empenzando a vestir la cama delicadamente, evitando hacer mucho aire para no apagar la vela. No tenia sentido alterarse...
-Parece bonita... - Dijo Natalia, pese a que no veia más allá de lo que la vela le permitia... Observaba a Vero trabajar con tranquilidad y naturalidad. En aquella ocasión no le habia soltado la mano... pero la distancia a la que se habian quedado la habia ehco dudar... ¿Cuanto hacía que no se veían? ¿Uno, dos años? Se habian llamado varias veces... pese a que ella seguia sintiendo los remordimients de su última visita...
-¡Listo!- Exclamó Vero, sacando de sus pensamientos a Nati. - ¿Te apetece cenar?
-Sí, por supuesto. ¿Te importa que cocine yo?
Vero sonrió. Todavia recordaba los excelentes platos que Nati preparaba... Aquella situación por fin se estaba volviendo agradable... e incluso familiar. La fuerza de su sonrisa se intensificó agradablemente.
-Adelante... todavia recuerdo la última cena que preparaste...
Ambas se dirigieron tranquilamente a la cocina. La lluvia seguia callendo sin descanso, como si en realidad jamás hubiera de dejar de llover. Pero aquello no las preocupava. Era alguna cosa aún más intensa y perseverante lo que a ambas les ponia la piel de gallina. "es triste" volvió a pensar Nati, bajando la mirada al suelo. La cocina era mucho más pequeña de lo que Nati podia imaginar en comparación con el resto de la casa. Vero captó la sorpresa:
-Es adecuada.-Argumentó. - Tengo tres habiatciones, una de las cuales es mi despacho, el comedor, la sala y el baño... si la cocina fuera aún más grande me sentiria aún más sola en este piso tan grande...
Sin pensarlo mucho tomó la vela que sujetaba Nati y se puso a buscar dentro de un armario. Sacó otras cinco velas que encendióy repartió por la cocina.
-¿Suficeinte luz?- Preguntó, mirandola. Nati asintió en silencio y empezó a explorar la concina mientras Vero, aún con la vela en la mano, empezó a preparar la mesa.
Los pensamientos de las dos no estaban tan lejanos. Mientras cortaba unas rebanadas de pan, Nati pensaba en todo el tiempo que havia pasado desde que se habían conocido... ya hacía cinco años... "Que lástima que luego empezaramos cada una su vida... ella estudiando... yo trabajando... La he echado mucho de menos... "
Vero, por su parte, extendia le mantel sobre la mesa, colocaba con delicadeza los platos y pensaba en como hubiera sido su vida si estuviera trabajando... "No se por que me entesté en seguir estudiando... Ahora a duras penas vivo... estudio doce horas al dia, trabajo seis y el resto duermo... Nos lo habíamos pasado muy bien durante el bachillerato..."
El aroma de la comida empezó a invadir lentamente el comedor. Nati apareció con un par de bandejas en las que había, por un lado, una mágnífica ensalada.... En la otra, Pan, tomates y embutidos... Aún resgresó a la cocina y tomó otro plato con lomo y patatas... La cena era sencilla, pero apetitosa.
Mientras Nati lo colocaba todo, Vero volvió a la cocina y tomó un par de velas más. Apagó el resto y regresó al comedor. Nati ya estaba setnada, esperando. El resto de velas se incorporó a la mesa y ambas se miraron...
De nuevo el saxofón... esta vez con una melodia completamente suave, como si no quisiera interrumpir en aquel momento... Vero cerró los ojos y escuchó durante unos instatantes... Aquella melodia le encantaba... y sabia que el músico se esforzaba cada día mas por hacerlo mejor...
-Que bonita... -Murmuró Nati, que tambien se habia dejado llevar por la música. - ¿Siempre toca?
-Si... - Contestó Nati, volviendo lentamente a la realidad. - Quiere ser músico. Es un chico que vive en el piso de arriba... es muy simpático... Toca mucho... sobretodo cuando esta triste.... Pero sabe que me gustan estas canciones y siempre las toca cuando sabe que estoy en casa....
Weno chicas... uff... Se me ha hecho super tarde. Pero no podia irme a dormir así... estoy en pleno ataque de insipiración.... y eso es mu malo...por que solo pienso en escribir.... asíq ue hacerme un favor y acabar con mi agonia caunto antes... Y animaros!
Eclipse... gracias por tus alagos...pero mucha gente escribe mucho mjor que yo... Tu tampoco lo haces nada mal! Me gustan tus ideas! A ver si sabes por dónde voy...
Un bechote!
Vircoph.
Posibles finales:
a lo walt disney: Natalia tiene un gorrion que habla. Ellas dos se dan un beso al final con bso del vecino de arriba
a lo almodovar: El vecino de arriba es travesti y se gana la vida como chapero. TOca el saxofon porque esta frustrado de la vida. Natalia y Vero tienen una torrida escena de sexo pero Vero acaba fugandose con el vecino
a lo george lucas: despues de la cena, vero confiesa que es la hermana de natalia, y que viene a reclamar cierta herencia de su madre. Pelean con sables laser destrozando la casa, baja el saxofonista alegando que es el padre de ambas.......
A lo Stephen king: Mientras cenan oyen unos ruidos que ignoran pensando que es la lluvia. QUe poco se imaginaban que el saxofonista estaba dentro de casa con unos cuchillos jamoneros... ![]()
A lo "Scary movie". no existe el saxofonista; van las dos tan fumadas que se imaginan la musica
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A lo james bond: Vero es una espia del FBI y Natalia es un objetivo. La conquista, se mete en la cama con ella y espera ordenes de su contacto el saxofonista, mensajes en clave musical....
dios como desvario a estas horas. Voy a trabajar un rato!
Tus finales no estan mal... pero me parece precipitado... Ya quereis que esta historia termine?
Eclipse! O alguien más... continudadla, que me muero de ganas por seguir y no quiero escribirla yo sola!
Terminaron de cenar y comenzaron a recoger los platos para lavarlos...vero le hizo una pregunta a nati:
-Oye nati,tu no te has enamorado desde que me fuí?quiero decir qsi has estado con alguien.
Su amiga la respondió:
-Bueno,lo que se dice enamorarme enamorarme..pues no.Si que me encrapiché de una persona,pero no pasó nada porque en el fondo me di cuenta que no merecia la pena dijo nati.
-Ah,nati...puedes confiar en mi,le dijo vero.Sabes perfectamente que nunca te he fallado,seré una tumba,te lo prometo.
Nati aceptó contarle a su amiga su pequeño capricho,asi que...se sentaron en el sofa y vero comenzó a escucharla.
-Todo ocurrió hace justo dos años,era verano y unos cuantos amigos decidimos marcharnos de vacaciones juntos a Nueva York.En total eramos 6 personas:Rafa,Irene,Cristian,Elena,Mánica y yo.La verdad es que siempre pensé que me gustaban los chicos,pero no vero,ese verano algo ocurrió en mi vida,porque me di cuenta que estaba empezando a sentir algo muy extraño por una mujer.Era una sensacion muy bonita pero a la vez sentia un miedo horroroso por lo que me estaba sucediendo,yo enamorandome de una chica????? pues sí...
uff..no se como habra salio
qsiga otra jajajajaja qmiedo me da leerlo joder ![]()
Lo siento si no os gusta...podeis cambiarlo xDDDDDDD
[b]Vero se quedó pasmada cuando Nati le contó aquello, peor en el fondo sintio un alivio...¿por que?...Vero habló..
- En serio Nati?
- si..se que tube que tenía que habertelo contado antes, haberte llamadao o algo..despues d elo sucedido entre nosotras....me supo mal k no nos llamaramos
-yo tb estoy arrepentida, pero porfabor continua Nati
- Pues en esas vacacione sme di cuenta que empezaba sentir una atraccion por als chcias..k no era amistoso mas bien era algo hormonal...comprendes?
- si, si..por supuesto...
Vero cada vez estaba mas alterada pero no de forma negativa sino positiva pq su actitud era d eun alivio increible...sentía que loq ue su amiga le contaba era lo que le pasaba a ella, hasta que Veor no aguantó ams y entonces.....
- Nati...yo no soy nada justa contigo
Nati se quedo pasamada queria saber mas...que le pasabaa su amiga no dijo nada queria k continuase hablando Vero
- Veras...hace un par d eaños o asi...tb me pasaba loq ue me estas contando...y antes de que nos pasara "aquello" sentí algo....distinto....muy fuerte hacia una persona
Nati tenia todos los sentimientos mezclados era una bomba, estaba emocionada, peor a la ve zinquieta y expectante, y es cuando interrumpió...
- Vero conozco esa persona?
- Si la verdad, es que si y bastante bien
- Aja
- Digamos, que es apersona em conoce muy bien.
- Tia no puedo ams has de dceirmelo..quien es?
Vero y Nati estubieron callada sun apr d eminutos Vero alzó al vista hasta la altura de Nati la miro fijamemente y le contestó...
- Tu....tu Nati
- Yo?
Nati no daba credito a lo que oia.....estaba tan sorprendida peor enormemente feliz no pudo aguantar esa enorme sonrisa de oreja a oreja
- Si..no me di cuenta..hasta que nos ocurrió "aquello" no puedo estar sin ti mas de 1 minuto...en seguida te echod e menos
- Oh Vero....
Nati no pudo aguantar la emocion y su expresion cambio y sus ojos empezarona brillar mas d elo normal , hasta que ´se deslizo una lagrima por su mejilla...
- Nati cielo..pq lloras?
Nati no podia habalr simplemente actuó y la abrazó con mucho amor y no pudo contestarle...
Vero por su parte le respondió abrazandola y le dijo..
- Tranquila desahogate, yo tb tenia ganas de hacer esto
Vero le dio un dulc ey cariñoso beso en la frente a Nati....y le dijo
- vamos acostarnos, cielo mañana sera otro dia y hablaremso con tranquilidad hoy ha sido un dia largo.
Vero acompañó a Natia a su habitacion ya preparada y se sento a su lado y le cojio d ela mano..........
OS gusta petardas??venga seguidlaaa y nopenseis malllll!!!!!!! Lena cariño me encanatria k al siguieses!!!!!!! chao wuaapsss ![]()
me ha salido myu triste jejej ![]()
Allí sentada, al lado de la que siempre habia considerado su mejor amiga, Vero se daba cuenta de cuantas cosas habian cambiado. Hicieron el bachillerato juntas y durante aquellos dos años se hicieron inseparables... Siempre habia sentido por ella algo quizá demasiado fuerte... y cuando Nati le dijo que no iba a seguir estudiando... casi se le habia caído el mundo encima. Pero habia seguido adelante. "No puedo creerlo... Cuando Nati volvió de ese viaje... estaba tan cambiada... Que me besara aquella noche me desconcertó... ahora desearia que jamás se hubiera marchado a trabajar tan lejos..."
-Sabes Nati... -Empezó a susurar... Después dudó. Cambió de idea. - Que pases buenas noches.
Vero le dió un beso en la mejilla a Nati y salió de la habitación. Por un momento, Nati creyó que Vero, a parte de confesarle lo que habia sentido tiempo atras, estaba dispuesta a seguir adelante. "Si alguna vez sentimos mutua atracción... no me di cuenta. Dejé escapar su amor... Durante el bachillerato hizo mucho por mí... nunca me di cuenta... Huí de ella con el viaje con Rafa e Irene... No se que pasó allí, pero cuando volví... ¡Dios! ¿Por que la besé? Que culpa tenia ella de que me sientiera de esa forma... y aún volvi a esfumarme... tantos años huyendo de algo que podia ser maravilloso... ahora no puedo pedirle nada..." Desconsolada, se metió en la cama, sin tener muy claro que sentia en realidad... Ahora ya sabia que eran las mujeres las que la atraían... ¿pero Vero lo hacia?
Por su parte, Vero se habia quedado apoyada en la puerta, pensativa. Había querido decirle que jamás la habia olvidado... que siempre más recordó aquellos años en bachillerato sin saber que le ocurria... Queria contarle que su beso habia sido como si le abriera los ojos de una vez por todas... pero ella se habia marchado, pocas veces recibia sus llamadas y aquel beso que tanto la habia marcado no se repitió... quiso contarle lo que le habia ocurrido con el saxofonita... Pero nada tenia sentido ahora... Nati se habia marchado hacía años... Tendria su vida montada y ella... ella era una persona indecida que jamás se habia atrevido a ir en su busca...
Llorosa, se marchó a su cuarto y se acostó. Siguió llorando un buen rato, sin entender por que. Se habia acostumbrado a la soledad. Con el saxofonista habia descubierto de una vez por todas que era lo que siempre habia sentido y habia dejado de avengorzarse... Pero sin Nati, a la que queria tanto.. ni siquiera su propia existencia tenia sentido. Se durmió sabiendo que, cuando desperatara... todo volveria a ser como antes. De nada le servia saber ahora que Nati tambien entendia... su momento habia pasado. El saxofonista, como si supiera que aquella chica a la que apreciaba y en cierto momento amó ya dormia, dejó de tocar...
Nati se despertó sobresaltada. No debia hacer mucho que domia... así que no entendia porque se habia despertado. Se levantó tambaleante, desequilibrada. Tardó algunos segudos en orientarse. La luz aún no habia vuelto y a tientas salió de la habitación. En la sala reinaba el silencio... escuchó profundamente... pero no identificó nada... "Que raro... habria jurado que Vero...." Avanzó hasta la mesa con la sana intención de tomar un baso y beber un poco de agua... Pero allí estaba de nuevo. Ese cuaderno de cuero, viejo y ajado.. pero en cambio la atraía con una fuerza insospechada... incapaz de resistirlo esta vez, tomó el diario, tomó una de las velas que Vero habia dejado en la cocina. Se sentó a la mesa y con la luz de la vela, empezó a leer:
"Octubre del 1999. Querido diario:
Es quizá la única vez que escriba en estas páginas. NO soy muy adepta a hacerlo, pero esta vez no tengo a nadie con quien confiar. Mis sentimentos tienen que ser liberados y para mi desgracia la persona a la que me gustaria contarlos se ha marchado... solo me quedas tu... y se que aúnque quisieras, no puedes cerrarte tu solo y evitarlo...
Me ha ocurrido algo que jamás podré entender... Mi sentimientos eran tan confusos que emecé a dejar de preocuparme por ellos... Hoy a vuelto Nati de un viaje que se fué a hacer con Rafa y los demás... hubiera querido ir... pero empezaba las clases y no he podido. Tengo la sensacion que de haberlo hecho, lo de hoy no hubiera sido así... Hoy Nati me ha besado... con una dulcura y una pasion que no hubiera podido enteder si no fuera por que cuando me ha besado me ha parecido que llevaba esperando lo toda mi vida... De repente todo lo que he sentido confuso durante años me ha quedado muy claro... Se que ahora amo a Nati... En ese momento hubiera querido decirselo... pero no he tendido valor... Ella se ha apartado muy rápido. No se porque me ha besado, ni siquiera debe sentirse como yo... Me ha pedido disculpas. Despues no se qu eha pasado... hemos empezado a discutir y al final se ha marchado, enfadada... yo solo estaba decepcionada... Hubiera querido retenerl ay decirle que no se endarada... que no habia hecho nada malo... pero ella empezaba a trabajar muy pronto... así que no entiendo nada... Solo se que a penas nos veremos...
Dará lo mismo... Ahora, despues de un par de dias, quisiera estar tan segura de lo que siento como lo estuve en ese momento... Pero se que no lo estaré... será muy raro que volvamos a vernos... i después de esta bronca... Empiezo a pensar que todo lo que sentí mientras me besaba... no exitió en realidad. Imagiones mias, de lo contrario seguro que no la habria perdido... Podria llamarla y decirle la verdad, que no me molestó, que desearia que estuviera a mi lado... Pero seguro que sigue enfadada conmigo... debió notar que me lo tomaba demasiado enserio... así que no le diré nada. Seguiré con mi vida. Después de todo...
Diciembre del 2000. Querido diario:
Se que dije que no escribira más... pero Nati me ha llamado... Oir su voz ha sido como un puñetazo. No debe siquiera recordar "aquello", por que me ha tratado con toda normalidad... como si nos hubieramos visto cada día... Me ha felicitado las navidades y hemos hablado un poco de como nos iba la vida... de como me iba... De ella solo me ha dicho que está genial, que trabaja de administrativa y que todo le va muy bien... YO le he dicho que ya estoy en segundo de carrera y que no he econtrado a nadie con quien compartir mi vida... Me parece una lástima... no he podido olvidarla. Sigo obsesionada con ese beso... ¿Por que no se lo he dicho? Lo sé... seguro que ella si que tiene novio y es feliz... No quiero amargarle la existencia... Tengo un vecino... es saxofonista. Toca muy bien. Me ha pedido varias veces para salir... ES simpatico... pero no he logrado enamorarme de él... quizá salga con él alguna noche...
Diciembre del 2001. Querido diario:
Parece que solo escriba en navidad... Queria contarte que este año Nati me ha llamado un par de veces... Parece muy feliz y algre... Así que no he podido evitar preguntarle si ya estaba casada y con hijos... Nos hemos reído un buen rato... Casada quizá no... pero fijo que tiene novio... yo no he podido ser tan feliz nunca... Mi vida no es mala, pero esta vacía. Después de un año saliendo con el vecion del piso de arriba... sigo sin estar enamorada. Me cae bien.. pero no puedo mantener una relacion con él... Eso me da que pensar... ¿Y sin en realidad... todo lo que sentía está vivo? ¿Y si aún sigo enamorada? Me duele pensar en ella como nunca me ha dolido nada... Pero es imposible... ¿Que puedo pedirle? ¿Que abandone su vida y vuelva conmigo? Seguro que nunca ha sentido esto que estoy sientiendo... y "aquello" no fúe más que un acciente... así que no vale la pena. Adiós, querido diario. Esta vez voy a esconderte tan cerca de mi que ni tan siquiera recordaré donde te puse... "
Nati cerró el diario. Apagó la vela y se levantó, con el diario en la mano. No podia contener las lagrimas que resbalaban por sus mejillas. Tres años... hacia tres años que no se veían. La última vez habia huido por que habia sentido miedo de un siple beso.... el mismo miedo que horas antes mientras preparaban la cama... "¿Por que no vine nunca? ¿De que tenia miedo? Cada vez que la llamaba lo único que queria oír era un "te hecho de menos"... pero ninguan de las dos parece que tuviera valor para hacerlo. ¿Y ahora que?" Habia llegado hasta la ventana. La tormenta aún continuaba fuerte y sinpausa... pero a través de ella se contemplava una maravillosa prespectiva de la cuiduda... "Como quisiera vivir aquí con ella..." Se dijó Nati...
De repente escuchó ruido a su espalda. No se atrevió a girarse y se quedó sin respiracion. Se le cortó el llanto de repente y tuvo miedo.... el mismo miedo que habia estado sintiendo durante toda la noche...
-Nati... ¿Que.. que haces despierta?- Preguntó, con la voz dulce, melodiosa... Nati sentia que se iba a derretir.. tenia ganas de llorar, pero no se atrevia. NO quieria, despues de todo... ser debil..
-Esto... un trueno me ha despertado y... -Tuvo que parar... la voz la traicionaba... Vero lo notó, pero no sabia por que... ¿Que le podia ocurrir a la feliz Nati? Ahora sabia que ella tambien entendia... pero seguro que tenia pareja...
Vero vió la vela en la mesa. Se acercó a ella y la tocó. "Esta caliente... ¿que...?" De repente dirigió su mirada involuntariamten hacia el diario. No estaba en su sitio... entonces...
Al girar la mirada hacia Nati lo vió. Nati se habia rendido al fin a la evidencia. Necesitaba en aquel momento un apoyo antes de hundirse defintivamente. Sin valor, formuló la única pregunta que tenia en mente:
-¿Todo lo que aquí dices... sigue en vigor?
Vero estaba descocertada... "lo ha leído... sabia que jamás debia haberlo escrito... ¿Ahora que? Seguro que vuelve a estar enfadada... Pero..."
Se acercó lentamente hacia la ventana. Vió que Nati estaba llorando y se extrañó... pero no podia echarse atras de nuevo. Bajó la vista, avergonzada y dolida, dijo:
-Si, nati. Todo lo que hay ahí es cierto y... sigue en vigor... yo... lo siento.. hace mucho que intenté olvidarte... seguro que tienes pareja... y...
Nati sintió que iba a echarse a llorar de nuevo. Vero habia empezado a hacerlo y no se atrevia a acercarse a Nati... Ambas se miraron...
Weno!!! quizá que os deje continuar a vosotras, no? Lo siento, me he emocionao.. un poco más y la acabo... Mea culpa! Seguid vosotras...
Un bechote!
Editado
Vircoph, Eclipse, I Love Lena aplausos, plas plas plas ![]()


[b]Nati Vero sabian muy bien lo que querían el problema era el miedo a pensar como reaccionaria la otra...Nati se adelanto y habló...
- Vero, escuchame...mientars leia tu diario, he sentido impotenica, rabia....joder tu sabes lo que hubieramos adelantado hablando als
dos..unicamente nos ha frenado el miedo
Vero la escuchaba atentamente ella...estaba ansiosa por escuxar de uan evz esa spalabra sk tantos años habia esperado
- Tu me quieres Vero?
Vero se quedo sin saliva no sbaia ni pensaba ni reaccionaba hasta k contesto...
- Vero...yo no te quiero
Vero se le corto al respiracion ssu manos estaban temblorosas sus ojos brillaban como nunc ay sus manos sudaban......empezaba a sentir un nevriosisimo acelerado, su pulso iba a mil por hora como un contador. Y de pronto Nati sorprendió a Vero d enuevo...
- Es cierto, no te quiero, te amo! y desde k tengo uso de razon y te conozco siempre te he amado
A Vero se le cambio ele stadod e animo de golpe...su cuerpo ya no sabia como reaccionar ante tan sorprendente respuesta por Nati, Vero estaba emocionada y le respondio
- Dios Nati!!!!te voy a matar eh!!! me has pegado un susto, no cambiaars jajaja por eso me gustas tanto
A natie so le reconforto.... las dos se acercaron mas...y Vero le paso la mano por los hombros e hizo que Natis e acercara todabia ams al cuerpo de Vero...Nati mientars la miraba fijaba es amirada en Vero es amirada llena d eamor la cojia por la cintura.....Vero pregunto en s emomento de pasion y de amor y a la vez de alivio
- Ahora puedo besarte?
- quieres besarme?
y las dos se besaorn con ternura rozandose los labios con una ansia insaciable......hasta ks e separaron
- Buff...este es mejor k el otro Vero...¿practicastes con el saxofonista o que?
-jajajaaj, no pero si no llegamos hablar hubiera echo cursillos de beso con el vecino jajajj
Las dos se reian agusto y felices....la tormenta persistia... y Vero sugirió a Nati de dormir pq sino mañana no se llebantarian, asi k cada una se dirigio a su habitacion..y durmieron con la conciencia tranquila....pero....otor secreto habia entre estas dos muchachas....el diario seguia en la habitacionde invitados dodne dormía Nati, ella solo leyó una parte...k le aguaradaba ese pekeño diario..k ams sorpresas encontraria........
TARRRACHAN!!!!!!! vengaaaa siguelo vir si te atreves jajajaajajajajajaj va vaa te lo he dejao al puntillo k salga tu imaginacion!!!!!