El viernres pasé por la biblioteca municipal para devolver una novela y, como de costumbre, busqué algun otro libro que llevarme. Recordé que una de mis compañeras de residencia me había pedido el libro de Veronika, y en semana santa se me olvidó traermelo.
Así pues lo busqué, y resultó que estaba disponible. Y me lo llevé para que mi compañera lo leyera.
Anoche, una vez leído por mi compañera, lo leí yo. Lo releí. A la una de la madrugada empecé a leer y hasta las cinco de la mañana no paré. Me volvió a hechizar. Y es que esta novela me ha vuelto a redescubirir muchas cosas.
Han pasado un par de años desde que lo leí. Yo he crecido mucho y he comprendido muchas cosas que en su momento no entendí. Y volver a leer esta novela ha sido como recordar todas esas cosas en las que creia y que a lo mejor había olvidado un poco.
¿Que es un loco? Es una pregunta que Verónika hace en cierto momento del libro. Y Zedka, una buena mujer que a mi me encanta, constesta: Un loco es aquel que se está enterando de todo lo que ocurre a su alrededor, pero es incapaz de expresar lo que siente o de recibir ayuda, como aquel extragero que está en un pais extraño y no conoce el idioma.
Veronica responde: Todos nos hemos sentido así alguna vez.
Y Zedka concluye: Todos, de una forma u otra, estamos locos.
Son muchas las citas y las frases de este libro que podria copiar aki... Pero prefiero no hacerlo, guardarmelas para mi, y tentar a la gente a reflexionar sobre su propia locura.
Un besazo.
