Preciosa hace muy poco que te conozco pero me pareces una chica muy sensible y muy dulce, además te gustan las supernenas y la fotografía, cosa en la que vamos coincidiendo.
Cuando respondí a tu post por primera vez no sabía muy bien de qué iba todo esto, pero hoy, al volver a leer tu respuesta me has hecho recordar sentimientos que .... que ..... lo siento, empiezo a pensar y no puedo evitar empezar a llorar. Creo que necesito desahogarme, no se si es el momento y el lugar pero.... ayer estuve con dos amigas a las que quiero como si fueran mis propias hermanas. Desde que las conozco a ellas y al resto del grupo me he vuelto a abrir al mundo como una rosa en primavera. Una es de Madrid y podemos vernos con más frecuencia, pero la otra vive en Bilbao y hacía tiempo que no nos veíamos. Tenía tantas ganas de abrazarla y comérmela a besos.... pero ella es muy cortada cuando hay una multitud observando y precisamente de eso sobraba ayer en Madird.
No se que me ocurrió, cuando estábamos comiendo ellas hablaban de temas que yo desconocía, pero no me importaba para nada pues se que tienen sus cosas como yo puedo tener las mías, así que me limitaba a escucharlas y tomarme la ensalada porque no me quería meter. Cuando decidimos salir a la calle y empezar a pasear (un poco complicado) me fui apagando sin saber muy bien porque. No he tenido buenos días en estas 2 semanas después de salir del hospital, pero ellas no tenían la culpa de que ni yo misma supiera qué era lo qe me hacia sentirme tan abatida.
Al volver todo estaba lleno de gente y empecé a agobiarme mucho y sentir unas ganas de llorar horribles pero me contuve. Acabamos en un burguer porque no había ningún lugar más donde encontrar una mesa disponible y el cansancio y la sensación de que las iba a perder como la ultima vez que estuvimos juntas me hizo estar cada vez mas triste. Cuando empezaba a animarme un poco habia llegado la hora de marcharme y cuando llamé a mis padres para pedirles una hora más me dieron uns gritos que me dejaron aún peor.
No sabia qué hacer, si me quedaba un minuto más no me iría nunca y no me quise ni despedir por lo que me ocurrió aquella tarde en Atocha 
Todo el camino de regreso lo pasé llorando, como ahora por recordarlo. Me sentía y me siento fatal, hoy no me dejaron quedar con ellas y mañana no se si me atreveré a volver al mundo pues hoy llevo todo el día metida en la cama para no tener que dar explicaciones.
Me siento una estúpida, no se que demonios me pasa, porque intento aparentar que todo está bien cuando no lo está. La vida sigue y tendré que enfrentarme a ella.
No soy muy buena dando consejos, pero mussy son los momentos que nos narras aquellos que siempre se guardan en el corazón a pesar de la distancia y el tiempo. Te lo digo por experiencia
*Besos para todas*