Pues allá va mi historia de amor. Resulta que hace 4 meses me trasladé a Barcelona a trabajar, desde mi querida Madrid. Venía con ilusión, ganas de hacer las cosas bien... y pasármelo en grande; conocer gente, conocer mujeres, que me gustasen y que les gustase ;-) Ya me comprendeis, nada de obligaciones, nada de compromisos, nada de amor.
Resulta que un mes antes empecé a buscar habitación; puse un mensaje en los foros, miré páginas de pisos compartidos... A uno de los mensajes contestó una chica; vivía sola, en un piso céntrico, bien comunicado... comenzamos a hablar; pero... ¡me pedía mucho por la habitación! Yo aún con la hipoteca de mi casa de Madrid, con gastos que iban a surgir lo quisiera o no, en una ciudad como Barcelona, cara de c... perdón. Al final, no llegamos a un acuerdo, pero quedamos en que nos llamaríamos para tomar un café
Así lo hicimos; quedamos en Plaza Cataluña; estaba apoyada en una pared cuando vi que se acercaba una chica, alta, con media melena, chaqueta verde (tal y como me dijo), tímida. ¿Eres ...? ¿Y tú...? Sonreimos; nos dimos un par de besos y nos fuimos a cenar. La cena fue muy amena, reimos, hablamos de nuestras vidas, lo típico; en aquel momento supe que quería seguir viéndola.
Decidimos ir al deja vu; no os lo vais a creer, pero por vueltas que dimos, no dimos con él. "¿Qué tal si lo dejamos para otro día?" (plan que nunca falla, habrá una segunda cita).
Volvimos a vernos a los pocos días; otra noche genial; mucho más distendida, mucho más prendada de sus ojos y de su forma de ser. "Y creo que yo también la gusto" jejeje
Durante unas semanas no pude volver a quedar con ella; el trabajo de esos días fue agobiante. Pero volvimos a vernos. "Ahora la cosa está clara; sabe que me gusta y sé que siente algo. Hay que seguir intentándolo"
Al día siguiente quedamos para comer; y también para cenar. En su casa. Ya en el sofá, reposando la cena, nos acercamos, empezamos a sentirnos, empezamos a sacar nuestros miedos; y nos besamos. Un beso dulce; con ternura; y luego otro, y otro, y...
En fin, que llevo desde ese día subida en una nube; que desde esa noche no hemos vuelto a separarnos; que soy la mujer más feliz del mundo y que sólo me queda una pregunta:
Mi niña, ¿quieres casarte conmigo?
Te quiero
Bs