(Me atrevo a escribir, No no lo hago, si si lo hago.)
Hace mucho tiempo que me gusta fabular, invientar historias, las creaba a partir de una pequeña anécdota que me pasaba, otras veces de puro aburrimiento, he pasado muchas horas haciendo colas en las oficinas de la administración publica, y mataba ese tiempo evadiéndome de la realidad que me rodeaba, casi siempre mediocre. Me daba vergüenza plasmarlas en papel, crees que no puedes hacerlo, que aquello que imaginas y creas no interesa a nadie, la vida va pasando sin hacer aquello que te gusta, por un estupido pudor, la insensatez no la da la juventud, eso es falso, la da el pensar que ya queda poco para hacer las cosas que quieres, aunque Diosa no te haya concedido el Don, que el tiempo se va y sigues anclada en la rutina.
Desde hace unos pocos años, me siento mas insensata que cuando tenia toda la vida por delante, ahora que ya casi tengo toda la vida por detrás, quiero saltar las barreras que me cortaban el paso, voy perdiendo los miedos, y me atrevo a escribir, ya que no me atrevo a hacer otras cosas(tengo una amiga que dice que soy una estupida armariada, y que la única lesbiana sincera es ella,) quizá tenga razón, y aprovechado que el Pisuerga pasa por Valladolid..
Durante meses lei estas paginas queriendo encontrar la solución a mis problemas, debo de reconocer que no la encontré, la solución casi siempre esta en nuestro interior pero me ayudo a encontrar otras cosas que si me han servido mucho. Un disco , un libro (Y MARAVILLOSAS PERSONAS).
La arrogancia de creer que lo que escribo pueda gustar a alguien se suple con la valentía de pensar que me pueden criticar duramente, Y por otra parte esta la intención de participar modestamente en esta publicación, de que este post de COSECHA PROPIA, no muera en el olvido del foro.
Esta historia surgió como un divertimento en una de esas esperas, la escribí de una tacada, y os la pongo por capítulos por que ha resultado algo extensa..
Paseamos sin rumbo por la ciudad, de vez en cuando me miras y te sonríes, dices que a pesar del tiempo que hace que sabes que me quieres jamás habías osado rozarme, ni a imaginar siquiera que esto que nos pasa pueda estar sucediendo.
¿Cómo fue? ¿Recuerdas?.
Años de amistad y tu siempre a mi lado, yo te amaba sin saberlo, tu me amabas sabiéndolo.
¿Qué produjo la chispa que encendió la llama?
Te había preguntado miles de veces y siempre decías lo mismo.
.-Ya surgirá, todo es cuestión de saber esperar.
Cuando estábamos juntas o en grupo espiaba tus movimientos o tus gestos, intentando encontrar la clave de tan larga espera. Celosa, a veces, de las relaciones que yo no podía controlar.
.-¿A quien conociste? Que interesante, me lo presentaras ¿verdad?
Y así un día y otro sin notar que cuando yo te hablaba de ellos torcías la cara con gesto de disgusto.
.-Se te va a pasar el arroz,.- te dije un día con sorna.
Y aun recuerdo tus ojos inundados en lágrimas
.-Perdón cielo, no quise ofenderte ya sabes lo mete patas que soy.
Solo imaginar que pudiera ofenderte con mis palabras y me arranco la lengua.
Tu mirada, tu dulce mirada aplaco mi disgusto.
Pero yo te contaba todo, mis amigos, mis relaciones, con una falta absoluta de pudor, tu me mirabas y apenas decías ten cuidado.
He sido inmensamente egoísta contigo, pero era tu cumpleaños y no sabia que regalarte, no es que lo tengas todo, pero había agotado mi repertorio, no se porque pensé que un fin de semana en un balneario te gustaría, quizá por tu comentario de unas semanas atrás.
.-Estoy muy cansada, necesito relax.
Y allá que me fui, te compre el fin de semana mas completo en un balneario famoso, lo planee todo para que mi amiga del alma tuviera un fin de semana perfecto, masajes, baños de barro, sauna, jacuzzi
Te lo comente.
.-No hagas planes para tu cumple
Y tu cara de asombro me hizo ilusión.
.-¿Por?
No pude esconder la sorpresa te di mi regalo unas semanas antes de tu cumpleaños, tampoco era plan que te marcharas con una de esas amistades que tenias últimamente.
.- ¿Qué pretendes, organizarme la vida? ¿Por qué supones que a mi me iba a gustar estar en esa mierda de balneario por mi cumpleaños?
Mi cara y mi animo se enfriaron de golpe ¿Por qué yo había supuesto que? ¿yo organizando tu vida?
.-Oye esto me ha costado un pico y solo pretendo que te relajes en un buen balneario, si te he ofendido perdona.
Me levante como un resorte de la silla, tú me miraste pero seguías enfadada, me marche, te tire los bonos del viaje encima de la mesa y me marche, no pensé en ti solo en mí.
Durante los días siguientes no pensé más que en tu falta de sensibilidad, en tu profundo egoísmo, apenas podía conciliar el sueño mis días pasaban pensando en ti en tu cara de enfado, y maquinaba una venganza. Cuando recibí tu carta y los bonos del viaje, me quede helada, no podía sospechar que me devolvieras mi regalo y que te despidieras de mi con esas palabras tan frías, el ultimo párrafo en el que me decías ADIOS un adiós con mayúsculas después de quince años de amistad, me volvió loca, solo quería mirarte a los ojos y decirte.echarte a la cara toda mi rabia, pero cuando mas lo pensaba mas me convencía de que aquello no podía estar pasando, que un regalo provoque esto y que tu quisieras decirme adiós.
Dos días antes de tu cumpleaños y después de pasar varios días sin saber de ti decidí llamarte, colgué el teléfono dos veces al segundo o tercer timbrazo, la tercera vez lo cogiste inmediatamente, oír tu voz y ponerme a llorar fue todo uno, me entro una congoja que no podía parar, lloraba y lloraba no decía ni una palabra, tu repetías mi nombre, yo nada, solo lloraba y suspiraba con el auricular en la oreja, me dijiste voy y al cabo de media hora estabas en casa, te abrí la puerta con los ojos bañados aun en lagrimas, no sabia lo que decir, mi rabia y mi orgullo habían dejado paso a un inmenso desamparo que se agudizaba recordando cada frase de tu carta, que decía nada mas ni nada menos que nuestra amistad no era posible y que mi egoísmo te obligaba a decirme Adiós.
Te mostré la carta y la rompiste en pedazos, te acercaste a mi y me diste un abrazo, al sentir tu cuerpo junto al mío me recorrió un dulce bienestar.
No dijimos nada, me separe de tu abrazo y fui al cuarto de baño necesitaba descongestionar mi cara, cuando volví estabas sentada en el sofá y me indicaste que me sentara a tu lado dijiste aquello de tenemos que hablar asentí con la cabeza.
Tu primera frase fue demoledora.
.-No podemos ser amigas, lo he intentado, durante años lo he intentado pero no puedo.
Mi cara de asombro debía de ser muy cómica porque sonreíste a pesar de la seriedad de momento, pero me pusiste un dedo en la boca indicándome que no te interrumpiera.
Recordaste como y cuando nos conocimos, los momentos de intimidad que habíamos compartido, lo recordabas casi todo, nuestro buenos momentos y también los malos, de cómo siempre habías estado a mi lado y que yo jamás había estado al tuyo, ese reproche me dolió, ese era tu punto de vista y yo no podía hablar para rebatirlo.
Los tiempos de la universidad, mis novios, cuando quise abandonar la carrera por aquel entupido incidente con el profe de Economía Política y como tu me convenciste para continuar, de mis bajones cada vez que rompía con algún amigo, de cuando operaron a mi madre y las noches de juerga después de los finales de curso.
En verano desaparecías dos o tres semanas te ibas al extranjero, alguna vez espere que me invitaras a algunos de aquellos viajes, nunca lo hiciste y siempre me pico la curiosidad, pero tu eras así y ese halo de misterio me tenia intrigada, fascinada y algo molesta, sobre todo cuando me presentabas a Jaque, una amiga que conocí en Paris pero ella es de Biarritz ha aprovechado el viaje y se ha acercado hasta Madrid o a Francesca es italiana de Milán.
Yo deducía que habías estado en Francia o en Italia por que tú no soltabas prenda y así durante todos los años de nuestra amistad, nunca me intrigo que no me presentaras a ningún Marcel, o Marcelo
//continuara//