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Lo abrió noctambula el

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sharleen_bcn #61
ya se ha confundido el Reverte! Reverte, no te miran raro porque seas español, tu por ti mismo ya eres rídiculo y más cuando abres la boca o le das rienda suelta al boli...Como me repatean los resabiados.
david #62
Y lo dice Pérez Reverte, un conocido europeista por los cuatro costados...

Por cierto, que no sé ni a que lugares viaja, ni con ciudadanos de que países se relaciona. Mi experiencia, tanto de viajes fuera de España como de contactos personales y profesionales a través de Internet dista mucho de esa gilipollez malintencionada de que "me han mirado mal".

Valiente cantamañas el tal Reverte. Claro, que desde Territorio Comanche ya se preocupó de dejar claro a todo el mundo (bueno, a quien quiera verlo) que tipo de persona es y que credibilidad tiene.

Sí, estoy de acuerdo, yo creo que le miran mal porque... bueno, por esa cara tan particular suya, y por la cantidad de tonterías que dice siempre que abre la boca.

D.

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Carmen Barrero, Martina Barroso, Blanca Brisac, Pilar Bueno, Julia Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil, Virtudes González
trinnity_7 #63
Extraído de una entrevista a Arturo Pérez-Reverte en el mundo.es:
¿porque los británicos han sido capaces de glorificar sus derrotas como la retirada de sir John Moore, Isandhlwana o Dunkerke y nosotros nos avergonzamos de nuestras victorias?

Porque somos un país de gilipollas gobernado desde hace siglos por mediocres, analfabetos y acomplejados. ¿Te parece que lo he dicho lo bastante claro?

¿Algún escritor voluntario para presidirnos? icon_rolleyes.gif

Biquiños agarimosos a tod@s

noctambula #64
pues será que yo otra gilipollas como decis.. porque vamos no creo yo que no haya dicho cosa mas lejos que decir la verdad.. otra cosa es que siempre lo tomeis por otro lado.. por que os sentis tan ofendidos??

si me dijerais que tiene sentido mover la mierda lo entenderia.. a mi abuelo lo encarcelaron por ser del otro bando.. a que viene ahora que quieren mover otra vez eso??.. para que la gente se exalte y otra vez se ponga de manifiesto que pa unos son buenos un bando y pa otros otro.. las guerras son atroces,y las dictaduras mas de lo mismo,pero llevamos desde el 75 en democracía.. y hay gente que prefiere vivir en el pasado.. las personas ancianas que dicen ojala franco volviera (siempre pienso,bueno al fin y al cabo en unos años fallecen y han vivido otra epoca) me preocupan las que piensan eso mismo en el presente,pero tambien aquellos(como parece ser zp) que se ocupa mas que se sepa que es republicano o mejor dicho que su abuelo lo era,a intentar solucionar la inmigracion,o el paro,o cualquier cosa que si que atañe a cada uno de los españolitos de a pie.

y sabeis,creo que a todo eso se refiere este tildado resabiado,gilipollas y demás... de la inmigracion como senegal.. de politicos impresentables y demás.. en fin,que creo que aunque sea a veces un poco chulesco,no creo que se invente las cosas..

PD:estoy convencido que la moraleja de este articulo no es en realidad si nos piden o no el pasaporte en otros paises,o de lo bien o menos bien tratadas q os habeis sentido de visita en otros paises.

david #65
noctambula Wrote:...en fin,que creo que aunque sea a veces un poco chulesco,no creo que se invente las cosas...

En realidad sí que se inventa cosas. Lleva haciéndolo, como mínimo, desde la época en la que presentaba Código uno en Televisión Española. También mintió en sus tiempos como corresponsal de guerra, y no ha dejado de mentir en Territorio Comanche. Vamos, que es un mentiroso desde hace muchos años, un tipo que se ha acomodado en la mentira, en el insulto y en la manipulación. Por eso, Noctámbula, me ofenden sus palabras, sean en el sentido que sean.

Y, repito, miente en lo que respecta a la opinión que se tiene (también miente con respecto a la que se tenía hace años) de España en el exterior. En el último año he viajado a Perú, Grecia y Alemania, y además me he relacionado, de manera activa, con personas de Francia, Holanda, Reino Unido, Polonia México, Perú y Chile. Y, bueno, la opinión de todos mis interlocutores no tiene que ver, ni con asomo, con la de este tipejo. ¡Pero sí hasta Israel ha dicho que Madrid debe ser el escenario donde se de forma y se trabaje en el nuevo proceso de paz en oriente próximo! ¡Y la primera fase de trabajo de la Alianza de civilizaciones, arropada por la ONU, va viento en popa! ¿Que dice ese payaso de la opinión que se tiene de España en el resto del mundo?

No creo que nadie se haya tomado nada de lo dicho por esa inmundicia haya sido tomado "por el otro lado". No tengo estómago como para releer a este tipo buscando. No hay más cera que la que arde. Dice que España está haciendo el ridículo de puertas afuera. Y basta con "mirar fuera" para comprobar que eso, una vez más, es mentira.

Ah, y con respecto a lo de mover la mierda... pues es que resulta que había que moverla, igual que se ha movido siempre en este tipo de situaciones. ¿O no se ha hecho siempre un ejercicio de memoria histórica siempre que se ha salido de un periodo como fue la dictadura en este país. Lo inmoral sería dejar, como legado a nuestras futuras generaciones, la historia que ese asesino inmundo, ese terrorista llamado Franco, reescribió a su gusto. ¿O eso sería mejor? ¿Dejamos que se perpetúe lo que él quiso contar? Imaginemos defender lo mismo, con, por ejemplo, Hitler, Mussolini, Stalin o Honecker. ¿A quien le habría parecido sensato dejar la historia escrita como cualquiera de ellos la interpretó?

Remover la mierda, como tú dices, es una obligación, es un compromiso, y es un ejercicio de limpieza imprescindible en nuestro país. Solo removiendo la mierda podremos limpiarla, y solo limpiando esa mierda llegaremos, finalmente, a la reconciliación histórica, que hace tantos y tantos años es necesaria en España. Ahh, y no olvidemos que muchos de esos casos, mucha de esa mierda a remover, tiene detrás a personas que, por fin, después de más de cincuenta años, han podido enterrar a sus seres queridos. Vaya mierda, ¿eh? Pues yo me apunto a removerla, y que entre palada y palada de mierda, aunque tardía, se haga justicia.

Un saludo,

D.

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Carmen Barrero, Martina Barroso, Blanca Brisac, Pilar Bueno, Julia Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil, Virtudes González
anuskavitoria #66
Olé, David. Has dicho exactamente lo que yo quería decir, pero con palabras mucho más bonitas.

Nóctambula, no se que bando encarceló a tu abuelo, pero sospecho que si hubiese sido fusilado (por cualquiera de los bandos) y luego enterrado en un lugar desconocido, a toda tu familia le gustáría saber donde está ¿me equivoco? Creo que es de simple humanidad. El problema es que ni durante los 40 años de dictadura ni desde la transición se les permitió hacerlo. Casi 70 años sin poder decir "esta boca es mía" y ahora resulta que cuando por fin pueden decir algo son unos revanchistas y revuelven la mierda. Pero ¿donde exactamente está la revancha? Supongo que es el sufrimiento final para gente acostumbrada a sufrir toda su vida.

Hay que ver el diferente tratamiento que se da a las cosas. Las víctimas del terrorismo tienen todo el derecho del mundo a poner todo tipo de trabas a que se llegue un acuerdo de paz, y sin embargo la mitad de las víctimas de una guerra (solo las de un bando, claro, y muchas más que las víctimas del terrorismo, por cierto) y todas las del régimen posterior, que fueron demonizadas durante la dictadura y silenciadas durante los 30 años siguientes en mor de la "reconciliación" nacional tienen que seguir callando para siempre.

Solo se me ocurre decir: que poca generosidad, que poco sentidod e la justicia, que poca empatía, que poca humanidad, que poca decencia hay que tener, para escribir algo así.

noctambula #67
a mi abuelo lo encarcelaron porque era del bando que perdio la guerra.. si,si antifranquista.. resulta que con los años,ya que ese tema ha sido tabu en casa.. averigué.. que lo encarcelaron en valencia y que mi bisabuela con sus dos hijas tuvo que recorrer unos 300 km andando entre esos caminos de tierra y nieve,porque imaginaros España en aquellos tiempos,con su hija en una brazo y llorando porque solo había miseria y na pa comer.. te aseguro que sé que significa el bando de los buenos y los malos como tratais siempre de apostillar..

franco era un cabrón,pero muerto está.. mucha gente murió asesinada por su culpa,pero lo que no tenemos que olvidar es que los republicanos tambien daban leña.. en mi pueblo.. sacaron a 17 personas a la calle,y las fusilaron delante de la iglesia mientras sus familias los veian.. de toda cartagena solo en este pueblo hicieron eso.. desde entonces la gente se ha vuelto facha,cosa que se me indigesta porque no le veo ningun sentido ser tan cerrado,ni de un bando ni de otro.. asi que,de verdad,se de lo que hablo porque en mi trabajo pasa mucha gente y cuando se habla de politica todo se calienta demasiado... e igual que en muchos pueblos no se puede decir si eres mas bien del pp(que parece que es igual a facha).. en este no se puede decir que eres del psoe(porque para ellos eres comunista o republicano)..

siento haber soltado este rollo...

PD:veo que de todo el articulo siempre respondeis sobre lo mismo..

sharleen_bcn #68
pues que alguien me explique esa esencia, porque yo no la acabo de pillar. Vamos, para salirme este texto en un exámen de lengua española, ya hubiera cateado.

Primero, de todo lo que se averguenza este tio, a mi no parece nada vergonzoso ni ridículo. o sea, para comenzar ya tenemos visiones distintas. No coincidimos en nada.

Segundo, a mi que no me diga que la imagen de españa se ha infravalorado de la época de pajares & esteso para acá. Cuando es totalmente al contrario. Claro que antes según en que países no te miraban mal por ser español, claro que no, es que no sabían ni dónde localizar españa en el mapa. Coincido con david en que el exterior se tiene buena referencia de españa. Claro que españa pecará en algunas cosas, pero que país no? Vamos este que se cree que ha descubierto las américas.

Alguien ha ido a países extranjeros o se ha relacionado con extranjeros y ha notado que nos/os tienen por el pito del sereno y por rídiculos? yo creo que totalmente al contrario. o sea, no sé dónde habrá ido y con quién se relaciona el Reverte.

anuskavitoria #69
Noctámbula

Por supuesto que los dos bandos en la guera cometieron abusos y atrocidades. Pero me da la impresión de que hay alguna diferencia que otra.

Creo que, y si me equivoco que alguien me corrija, las víctimas del bando nacional se sabe donde están enterradas, y durante los 40 años de dictadura sus familiares pudieron pedir reparaciones por ello (y las recibieron de muchas formas), los culpables de esas atrocidades o fueron exiliados o encarcelados por años o encargados de hacer obras tales como el Valle de los Caidos, o fusilados.

Que yo sepa esto no ha sido igual para los culpables del otro bando (ni, por supuesto, para las víctimas): ni exilio, ni cárcel. Por supuesto a estas alturas de la película nadie pretende que se haga justicia de aquello. No se pretende que nadie vaya a la cárcel ni se pretenden indemnizaciones ni ninguna compensación económica. Solo se quiere que antes de que muera toda esa gente tengan la posibilidad de contar su versión de los hechos. Que puedan ser escuchados los supervivientes y que los familiares de los muertos puedan saber donde están enterrados sus seres queridos al menos ahora que han pasado 70 años.

No creo que sea nada tan terrible. Te lo digo yo, que tuve familiares en cada uno de los dos bandos e incluso uno que estuvo en los dos.

Besos a todas

noctambula #70
me alegra que los animos esten mal calmados.. flor de lys,el ser impulsiva a veces es algo estupendo icon_wink.gif .. te lo digo yo...

Sharleen,creo que tu y yo solo coincidimos en las politicas que "nos ponen icon_wink.gif "(te acuerdas del outing) icon_rolleyes.gif .. espero que al menos hayas esbozado una sonrisa..

y Anuskavitoria es cierto,cuando termina una guerra por desgracia nunca hay igualdad y de eso se aprovechan esos que se jactan d ser los vencedores.. a día de hoy creo cada vez mas firmemente que nadie que tenga dos dedos de frente presume de ser franquista y que el tiempo pone cada uno a su lugar.. sabes,me gusta escuchar a la gente mayor que ha tenido toda una vida por delante y lo que ello ha significado.. he escuchado historias de los dos bandos,y sabes,todos perdieron a familiares.. lo curioso es que cuando hablan de todo ello,el rostro se transforma y se atisba tristeza... da igual el bando que sean,porque en la guerra todos,absolutamente todos pierden.

Por lo demás completamente deacuerdo en que se localice a sus familiares..

pero a veces,me da la sensacion de que prima mas la revancha.. y lo que en el fondo me molesta es que Zp al que como yo votamos mucha gente,aproveche su liderazgo para saldar cuentas.. me parece genial que sea republicano o que no lo sea.. pero su deber es hacer que este pais avance.. no creeis??

una pipa de la paz.. invito yo.. icon_wink.gif

dumah #71
Sin entrar en otras cuestiones que desconozco o no he vivido, o la calidad moral, periodística o literaria de Reverte, decir que en algunos términos tiene pero que mucha razón, por ejemplo respecto a lo del gobierno senegalés.

A este gobierno le viene muy bien para su imagen "tirar con pólvora ajena". Ha hecho una serie de leyes y resoluciones estupendas para mucha gente...perjudicando a la propia.

Hablo de impuestos, tasas, ayudas, subvenciones, asistencia sanitaria( la cual muchísimos exigen y además pleiten ante la más mínima deficiencia cuando en su país se mueren por falta de medicamentos y atención médica pq no tienen con qué pagárselos, y allí ni rechistan, ojo, eso lo he vivido).

Tb vivo el llegar machacada de trabajar y encontrarme la mayoría de los días gente de todo tipo pasándoselo bien y no dando palo al agua (y yo salgo tarde de currar, como muchas de las aquí presentes), y cuando les preguntas te dicen q están prejubilados, o tiene ayudas por esto y por lo otro...quién se las paga?Zp y demás??No, tú, yo, el otro...mi padre q tuvo que jubilarse a las 71 para alcanzar el mínimo, etc, etc, etc. Y la mayoría de mis amigos/conocidos han tenido que emigrar para encontrar algo digno, si eres investigador de este país olvídate...

Por favor, abramos los ojos a la realidad de este país, que tiene muchísimas carencias...que no sólo se ha arreglado con permitir bodas homosexuales(en eso chapó!) y dar 100 por hijo, q al precio de los pañales y leches no da ni para empezar...

trinnity_7 #72
Esta meiga en su inocente ingenuidad icon_rolleyes.gif sí cree en las "discusiones" constructivas y enriquecidas en la diversidad de opiniones razonadas, por ello confío en nuestra capacidad para charlar de un modo tolerante y respetuoso.

Me gustaría mostraros algunas de las definiones y leyes que versan en materia de derechos humanos, sin que resulte demasiado pesado:

"El derecho a saber el destino final de lo ocurrido a las víctimas de la represión en España, no consiste solamente en el derecho individual que toda víctima, o sus parientes o amigos, tiene a saber qué pasó en tanto que derecho a la verdad. El derecho de saber es también un derecho colectivo que tiene su origen en la historia, para evitar que en el futuro las violaciones se reproduzcan.

Como contrapartida, al Estado le incumbe, el "deber de recordar", a fin de protegerse contra esas tergiversaciones de la historia que llevan por nombre revisionismo y negacionismo; en efecto, el conocimiento por un pueblo de la historia de su opresión forma parte de su patrimonio y debe por ello conservarse.

Tales son las finalidades principales del derecho a saber en tanto que derecho colectivo, de conformidad con lo expresado en el documento de la ONU E/CN.4/Sub.2/1997/20, de 26 de junio de 1997, "La cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los derechos humanos (civiles y políticos)".

Tampoco es posible que los familiares de las víctimas que han visto pasar los años de democracia en silencio y humillación, vean que se les va la vida entre las manos sin conocer el destino final de los que sufrieron los actos planificados de exterminio y que no puedan, aún con los datos históricos en la mano, proceder a la recuperación de sus restos en forma legal, legítima y con los honores que les corresponden, llegando al absurdo jurídico de jueces que se niegan a proceder de conformidad con las normas legales vigentes y que, muchas veces, ni siquiera haya un letrado dispuesto a asistirles.

De la misma manera, es necesario que se adopten las medidas oportunas en los campos legislativo y jurídico para poner fin al despropósito que significa el que se hayan podido alterar las causas de las muertes en los libros de los registros civiles. Esta práctica ha tenido la finalidad de ocultar a los familiares qué es lo que realmente ocurrió en las zonas campesinas donde se exterminó y se saqueó a la población civil, mediante burdos procedimientos legales instrumentados para quedarse con sus bienes y humillar a los sobrevivientes, reduciéndolos mediante el hambre y la pobreza

Es necesario que se entienda que la justicia es lo contrario de la venganza. Es necesario que no se equipare, en un discurso perverso, el concepto de justicia al de venganza, pues ello posibilita que se considere al olvido como una de las bases del estado social de derecho. Ninguna sociedad puede sobrevivir al desconocimiento de su propia historia, por horrible que ésta sea.

El Estatuto de Nuremberg clasifica los crímenes cometidos por las potencias europeas del eje del siguiente modo:

Artículo 6:

" (...)

(a) CRÍMENES CONTRA LA PAZ: a saber, la planificación, la preparación, el inicio o la conducción de una guerra de agresión o una guerra que supone la violación de tratados, acuerdos o garantías internacionales, o bien la participación en un plan común o en una conspiración cuyo objetivo es la ejecución de cualquiera de los actos precedentes;

(b) CRÍMENES DE GUERRA: a saber, violaciones de las leyes o usos de la guerra. Tales violaciones comprenden el asesinato, los malos tratos o la deportación para realizar trabajos forzados, o para otros fines, perpetrados contra la población civil de un territorio ocupado o en dicho territorio, el asesinato o los malos tratos perpetrados contra prisioneros de guerra o personas en alta mar, la ejecución de rehenes, el robo de bienes públicos o privados, la destrucción arbitraria de ciudades, pueblos o aldeas, o la devastación no justificada por necesidades militares, sin que dichas violaciones queden limitadas a los actos enumerados.

(c) CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD: a saber, el asesinato, el exterminio, el sometimiento a esclavitud, la deportación y otros actos inhumanos cometidos contra cualquier población civil antes de la guerra o durante la misma; la persecución por motivos políticos, raciales o religiosos en ejecución de los crímenes que sean competencia del Tribunal o en relación con los mismos, constituyan o no una vulneración de la legislación interna del país donde hubieran sido perpetrados (...) "

Características de los crímenes contra la humanidad.

En razón de la naturaleza de estos crímenes, como ofensa a la dignidad inherente al ser humano, los crímenes contra la humanidad tienen varias características específicas.

1) Son crímenes imprescriptibles.

2) Son imputables al individuo que los comete, sea o no órgano o agente del Estado.

3) A las personas responsables o sospechosas de haber cometido un crimen contra la humanidad no se les puede otorgar asilo territorial ni se les puede conceder refugio,

4) Como crimen internacional, la naturaleza del crimen contra la humanidad y las condiciones de su responsabilidad son establecidas por el derecho internacional con independencia de la que pueda establecerse en el derecho interno de los Estados. Esto significa que el hecho de que el derecho interno del Estado no imponga pena alguna por un acto que constituye un crimen de lesa humanidad, no exime de responsabilidad en derecho internacional a quien lo haya cometido.

5) Estos crímenes no son amnistiables

6) Los crímenes contra la humanidad están sujetos al principio de jurisdicción penal universal.

D) Distinción entre crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Benjamin Ferencz, ex fiscal de Nuremberg en el caso conocido como "Einsatzgruppen", uno de los doce procesos subsiguientes al juicio principal de Nuremberg, en su alegato acusatorio explica la diferencia entre crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad del siguiente modo:

" .. Los mismos actos que hemos declarado bajo el Cargo Uno como "crímenes contra la humanidad" figuran como "crímenes de guerra" bajo el Cargo Dos. Los mismos actos son, por tanto, objeto de acusación como delitos separados y distintos. Esto no es ninguna novedad. Una agresión, punible en sí misma, puede formar parte de un delito más grave de robo ... Así que en el caso que nos ocupa, el asesinato de civiles indefensos durante una guerra puede constituir un crimen de guerra, pero los mismos asesinatos forman parte de otro crimen. Se trata de un crimen más grave, esto es, genocidio o un crimen contra la humanidad. Esta es la distinción que hacemos en nuestra súplica. Es real y de la más alta importancia. Para evitar cualquier malentendido desde el principio, permítanme señalar las diferencias entre los dos delitos. Los crímenes de guerra son actos u omisiones en violación de las leyes y costumbres de la guerra. Por su propia naturaleza, afectan solamente a los nacionales de un beligerante, y no pueden cometerse en tiempos de paz. El crimen contra la humanidad no está delimitado de este modo. Se diferencia fundamentalmente del mero crimen de guerra en que abarca violaciones sistemáticas a los derechos humanos fundamentales cometidas en todo tiempo contra nacionales de cualquier país."

En el caso de la II República española, no puede calificarse ninguno de sus actos como crímenes contra la humanidad. Los excesos que hayan sido cometidos por militares en operaciones legales, pero que hayan violado las leyes o usos de la guerra por acción o por omisión, sólo pueden ser considerados como crímenes de guerra. La legalidad republicana tipificaba los delitos contra civiles, e incluso la Constitución, en su artículo 7, reconocía la supremacía del derecho internacional sobre las leyes internas. Se trataba de actos ilegales conforme al propio ordenamiento jurídico de la II República.

En el caso de asesinatos o ejecuciones extrajudiciales, no sólo constituían ilícitos penales según el Código Penal, sino que la justicia ordinaria debía perseguirlos, y, como en el caso de Cataluña, se procedió a la identificación de los restos de ejecutados, la devolución a sus familiares y el juicio y condena de los hallados responsables. No se trata de demostrar que se persiguieron todos los casos, sino la falsedad propia de los intentos de equiparación de los dos bandos.

Los documentos jurídicos de las instituciones republicanas dejan perfectamente claro que su finalidad era la defensa de las libertades civiles y del régimen democrático, y, este hecho no fue puesto jamás en duda por la comunidad internacional. En cambio, el régimen franquista pergeñó un plan de exterminio y persecución política que está documentado en las propias instrucciones de los generales que se alzaron en armas contra el Gobierno de la República. Asimismo, colaboró directamente con el plan de exterminio nacional socialista contra los propios nacionales españoles (caso Mauthausen), en los actos de agresión y delitos contra la paz y permitió la utilización del propio territorio en la planificación de los crímenes contra la paz.

Este plan de exterminio se llevó adelante durante décadas, y fue explícitamente condenado por las instituciones internacionales, y muy especialmente por las Naciones Unidas, cuya resolución de la Asamblea General de 12 de diciembre de 1946, declaró el carácter fascista del régimen impuesto por el General Franco y lo equiparó jurídicamente al nacionalsocialismo alemán, al fascismo italiano y al imperialismo japonés."

Me gustaría poner más cosas pero creo que por ahora ya es bastante "tocho" smash.gif como para digerirlo de una vez. Sólo desearía que no se confundiera justicia con venganza, silencio durante décadas con impunidad, supervivencia a olvido y "salvajadas" cometidas en época de Guerra con "salvajadas cometidas en inferioridad.

Gracias por no sleepy.gif con mi opinión y biquiños agarimosos a tod@s

anuskavitoria #73
Noctámbula

Me gustaría que me contaras exactamente en que consiste esa revancha de la que hablas, y concretamente a que te refieres con que ZP aprovecha su liderazgo para saldar cuentas. ¿Qué es lo que ha hecho para que tu pienses eso?

En mi opinión revancha es hacer a los demás lo que te hicieron a ti. Y yo no veo que se esté fusilando, encarcelando o callando a los no republicanos. No creo que se pueda llamar revancha a dar voz por primera vez a quien tuvo que estar callado durante casi 70 años. Es hacerles un pelín de justicia (poquísima) antes de que mueran.

Para acabar, deberíais leer lo que ha puesto trinnity sobre el derecho a saber, la impunidad y los crímenes contra la humanidad. Muy esclarecedor en muchas cosas que a más de una sorprenderán.

Besos a todas

david #74
noctambula Wrote:.. su abuelo(el de zp)era republicano.. y fue fusilado.. al menos eso lei en una entrevista del presidente..
Sí, el abuelo de Zapatero fue ejecutado el año 36 por la banda terrorista de franco. Y no su muerte, sino la carta que escribió poco antes de morir, es una de las bases de la mentalidad y la ideología de Rodríguez Zapatero. Aunque dicho documento, hasta donde yo sé, no es público, sí que han trascendido sus "líneas maestras". ¿Sabes cuál es la base de dicho documento? ¿Sabes de que habla? Pues habla del perdón, habla de perdonar a quienes nos hacen daño. Habla de perdonar, y perdona de hecho, a quienes iban a acabar (y así lo hicieron) con su vida. Ese es el abuelo de Zapatero, del que tanto habla el presidente, y personaje la mar de mentado en las "manifas" de la AVT, en las que se escuchan lindezas del tipo de "Za-pa-tero, vete con tu abuelo"...
noctambula Wrote:Olvidas que estamos en democracia??.. crees que lo justo seria fusilar a los descendientes de esos asesinos??.. te lo digo porque por esa regla de tres,en otro tema tan tabú como eta.. que hacemos con ellos.. al fin y al cabo han matado a 700 personas porque no piensan como ellos.. pedimos venganza????

Claro que no lo olvida, es evidente que lo sabe. Solo tú has hablado de venganza, y ha sido Anuska quien te ha preguntado que relación existe entre el desagravio al agraviado y la venganza. Anuska no ha pedido venganza, y por lo que la conozco ese deseo me parece antagónico a su manera de pensar. Creo que ese deseo se encuentra en las antípodas de sus anhelos.

Nadie se está vengando de nadie, Noctámbula, ¿o un desagravio es semejante a una venganza?

Vamos, que igual resulta que ahora intentar que los judios vuelvan a habitar el barrio judio de Berlín es una venganza semita en toda regla...

Y repito, a cada palada de mierda, a cada herida reabierta, una familia podrá recuperar los restos mortales que llevan años y más años en fosas comunes. ¿Dónde está la venganza aquí?

Por cierto, Meiga, muchísimas gracias por toda esa información, resulta muy, muy interesante icon_biggrin.gif

D.

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Carmen Barrero, Martina Barroso, Blanca Brisac, Pilar Bueno, Julia Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil, Virtudes González
noctambula #75
pues algo tan doloroso y simple como a muchos españoles les paso.. tambien en mi familia.. su abuelo(el de zp)era republicano.. y fue fusilado.. al menos eso lei en una entrevista del presidente.. aparte de que el padre de zp tambien hace sus "mitines" con todo aquello.. que me parece muy respetable.. a eso me refería..

Olvidas que estamos en democracia??.. crees que lo justo seria fusilar a los descendientes de esos asesinos??.. te lo digo porque por esa regla de tres,en otro tema tan tabú como eta.. que hacemos con ellos.. al fin y al cabo han matado a 700 personas porque no piensan como ellos.. pedimos venganza????

Este tema es demasiado delicado.. pero que quieres que te diga no me gusta ver a mi abuelo triste porque se esta removiendo todo otra vez,aun siendo del bando que perdió la guerra y perdio a familiares.. porque dice que despues de tantos años lo unico que se consigue es remover las heridas..

PD:He leido el articulo de trinity para tu informacion.

un saludo.

david #76
Ya que tanta caña se da a Zapatero en muchas de las opiniones aquí publicadas, me voy a permitir subir un texto de Millás. Más que nada por compensar... icon_wink.gif
Aviso, eso sí, es bastante, bastante largo, pero permite hacerse una idea bastante aproximada de quien es José Luis Rodríguez Zapatero.

El viaje de Zapatero

Cuando ganó las elecciones hace dos años era un enigma. Hoy es una realidad. Se encuentra en el ecuador de su legislatura y ante el reto histórico de poner fin a ETA. Su lema: no decepcionar al ciudadano. El escritor fue su sombra durante tres días clave. Así ve al presidente del Gobierno

Aquel día nos despertamos con la revelación de que los intereses de Zapatero coincidían punto por punto con los de ETA. Así apareció en los periódicos, que citaban fuentes del PP cuyos líderes confirmaron y amplificaron la noticia a través de las emisoras de radio, mientras desayunábamos. La revelación funcionó a la manera de un Apocalipsis de bolsillo que alivió la contrariedad de que el mundo, pese a ser el 6-06-06, no se hubiera acabado. El fin del mundo tiene un extraordinario tirón electoral que había venido explotando en régimen de monopolio el PP. Lo normal, pues, es que ofreciera algo a cambio. Y ahí estaba: Zapatero y ETA eran siameses.

Todos pensamos que el Gobierno, tras este descubrimiento escandaloso, se iría al carajo. Inconcebiblemente, no ocurrió nada, en parte porque el fin del mundo no es lo que era y en parte porque España no existía. Así lo había asegurado también Rajoy unos días antes sin que nadie le prestara atención. Este hombre, dijo refiriéndose a Zapatero, ha borrado a España del mapa. Y no la había borrado de cualquier manera, sino con la minuciosidad de un psicópata, desmembrándola región a región y escondiendo sus extremidades en la nevera, para devorarlas poco a poco.

No era todo: un columnista, apenas unos días antes de la fecha del fin del mundo, había escrito que la capacidad de Zapatero para el Mal (así, con mayúscula) carecía de límites; otro, que era un tontiloco al que atribuía sin embargo poderes especiales para acabar él solo con el Estado de derecho. Uno más lo comparó con Harry Potter, asegurando que vivía, junto a su mujer e hijas, rodeado de búhos. Alguien nos advirtió de que sus formas suaves ocultaban a un lobo sediento de sangre. Un profesor, no recordamos ahora mismo de qué materia, lo describiría como un hombre resentido, simulador, visceral, con obsesiones políticamente inconfesables. Rajoy, solo o en compañía de otros, había dicho de él una y otra vez que era un inconsistente, un tonto, un inútil, un bobo, un incapaz, un acomplejado, un cobarde, un prepotente, un mentiroso, un inestable, un desleal, un perezoso, un pardillo, un irresponsable, un revanchista, un débil, un arcángel, un sectario, un radical, un chisgarabís, un maniobrero, un indecente, un loco, un hooligan, un propagandista, un visionario, un chapucero, un excéntrico, un disimulador, un estafador, un agitador, un fracasado, un triturador constitucional, un malabarista, un mendigo de treguas, un traidor a los muertos Había asegurado que no tenía programa, que no tenía equipo, que no tenía proyecto, que no tenía ideas, que no tenía agallas (el buen gusto le impedía añadir que no tenía pilila). Pese a tantas y tan graves carencias, se le atribuían empeños heroicos, como el de pretender ganar la Guerra Civil con setenta años de retraso.

El domingo anterior a este martes negro, una caricatura del diario El Mundo mostraba a Zapatero regando una planta (la de la paz) con las aguas fecales procedentes de una manguera que salía de una alcantarilla. La manguera estaba dibujada de tal forma que parecía al mismo tiempo la cola de una rata estratégicamente colocada en el cuerpo del presidente del Gobierno. Se sugería así que reinaba en las cloacas, como uno de los más célebres enemigos de Batman y de Robin. Este presidente, escribía un catedrático en Abc, adolece de una inanidad intelectual indisimulable, casi espectacular. Álex Vidal-Quadras, en La Razón, le atribuía el empeño de resucitar el clima cainita de la II República. Santos Juliá escribía en EL PAÍS: Hay que mirar muy atrás para encontrar un presidente de pensamiento tan débil, pero tan rebosante de lo que, a falta de mejor definición, acostumbramos a llamar instinto de poder. José García Abad atribuía a Felipe González la siguiente frase, referida a Zapatero: Éste sigue con su idea Que no pasa nada Que no pasa nada Y se nos cae el invento. Está loco.

Si tuviéramos que hacer una relación de los calificativos (con frecuencia contradictorios) aplicados a José Luis Rodríguez Zapatero desde diferentes sectores y a lo largo de estos dos años de Gobierno, necesitaríamos un volumen de la Espasa. Y ello sin contabilizar los lanzados desde las manifestaciones de la derecha que salió a la calle en varias ocasiones, unas a favor del matrimonio (cuya destrucción, junto a España y el Estado de derecho, era uno de los objetivos de Zapatero); otras, a favor de Dios (que, increíblemente, estaba perdiendo la batalla también frente a este individuo de formas educadas), y, otras, en contra de su política antiterrorista, pues llevábamos ya tres años sin muertos, dos de los cuales se podían imputar, evidentemente, a su gestión. Asimismo, durante este periodo se había derogado una norma no escrita, dictada por Aznar y aceptada por las fuerzas políticas y la ciudadanía, según la cual el responsable de un crimen era el criminal. Ahora, si alguien lanzaba un cóctel molotov contra un cajero automático, el responsable era, indefectiblemente, Zapatero. En cuanto a los comunicados de la banda, gozaban también, al contrario de lo que ocurría en otras épocas, de más credibilidad que los del Gobierno. Si el 11-M se calificaba de miserables a quienes creían a Otegi en vez de al ministro del Interior, ahora los miserables eran quienes creían al ministro del Interior en vez de a Otegi. Lo que decían ETA o Batasuna iba a misa. Y, hablando de misas, hasta los obispos, que no se habían manifestado jamás, nunca, por nada, pese a las imperfecciones del mundo, abandonaron ostentóreamente (cortesía de Gil y Gil) sus palacios y tomaron las calles con sus gafas de sol para rasgarse las vestiduras frente a las cámaras de la tele.

Entre unos y otros, habían convertido a Zapatero en un superhéroe inverso, en un canalla, si ustedes quieren, pero un canalla con cualidades sobrenaturales contra el que no habían aparecido un Batman, un Supermán, ni siquiera un Hombre Araña capaz de hacerle frente. Las fuerzas del bien, representadas por Rajoy, Acebes y Zaplana (tres flojos), sólo podían rezar el rosario y encargar novenas frente a una población que parecía anestesiada. Tanto era así que Zapatero ni siquiera necesitó defenderse de la evidencia de haberse puesto al servicio de ETA. Más aún, ordenó a su gente que no respondiera a aquella imputación que, de ser cierta, constituiría un delito de colaboración con banda armada.

Cuando la tarde del 6-06-06 Rajoy anunció en el Congreso que daba por rotas las relaciones con el Gobierno de España, España, España, el presidente del Gobierno subió a la tribuna de oradores y le respondió con educación, con cortesía, con amabilidad, invitándole una y otra vez a sumarse al resto de la Cámara para terminar con la violencia. Por no responder, Zapatero no respondió ni a Esperanza Aguirre, que ese mismo día le echó en cara que aún no hubiera pedido perdón por los Gulag de Stalin. Zapatero le podía haber contestado que Manuel Fraga, felizmente reinsertado sin haber pedido perdón por sus crímenes, fue uno de los colaboradores más activos de la banda armada de Franco antes de presidir el PP. En lugar de eso, calló y ordenó a los suyos tender puentes con el adversario. Al día siguiente, un José Blanco lívido, si se me permite la redundancia, pedía públicamente disculpas al PP si se le había ofendido en algo.

Un hombre del que se afirmaba simultáneamente que era listo y tonto, grande y pequeño, alto y bajo, ingenuo y malicioso, bondadoso y perverso, vanidoso y humilde, calculador y visceral, etcétera, era, literariamente hablando, un mito. Y con la actitud sobrecogida del que espera a un mito le aguardaba yo la mañana del domingo 21 de mayo en el helipuerto del palacio de la Moncloa, para acompañarle a Barakaldo, donde daría un mitin. Aunque habían anunciado que las temperaturas a mediodía serían altas, ahora hacía un fresco que combatíamos frotándonos las manos mientras íbamos de un lado a otro de la pista. En esto, apareció un coche con los cristales ahumados del que descendió un individuo normalmente constituido, con expresión de sueño. Al darle la mano, observé que se había dejado al afeitarse tres o cuatro pelillos de difícil acceso debajo de la nariz y que tenía un pequeño derrame en el ojo derecho. Costaba creer que se tratara de José Luis Rodríguez Zapatero, pues no se advertía en él ningún atributo sobrenatural. O sea, que mucho ruido y pocas nueces.

Aunque, para ruido, el que había dentro del helicóptero de las Fuerzas Armadas que nos trasladó a Torrejón, donde tomaríamos una aeronave. El viaje desde Moncloa a la base aérea apenas dura 10 minutos, pero resultan inolvidables por el estruendo de las aspas y también por el olor a gasolina, que coloca mucho, una cosa por otra. Le pregunté a Zapatero si el helicóptero de Bush sería tan agresivo y me dijo que no estaba seguro, pero que creía que no. Luego fingimos mantener una conversación, pues aunque ni yo le oía a él ni él a mí, sonreíamos mucho y asentíamos sin parar como cuando hablas con alguien cuyo idioma no entiendes y no te atreves a decírselo. De vez en cuando, mirábamos por la ventanilla. Madrid tenía el aire característico de un domingo por la mañana, sin tráfico, sin humo, sin nervios: un mundo de café con leche y periódicos desplegados sobre las mesas de las primeras terrazas veraniegas. Le pregunté qué iba a decir en Barakaldo, donde los socialistas celebraban el Día de la Rosa, y me dijo que iba a dar un par de titulares.

Ya he aprendido a dar titulares añadió con ironía. Al principio creía que bastaba con dar ideas. Pero me decían que no, que había que dar titulares.

De modo que él se dedicó a lo suyo y yo a lo mío. Pero tuvo más éxito él en lo suyo que yo en lo mío, pues triunfó en el mitin, donde la gente se mató a aplaudirle, y logró ser cabecera de todos los telediarios. Yo, en cambio, no di con ningún signo que delatara su alianza con los poderes infernales. Y después de triunfar, en vez de quedarse a comer con los amigotes, volvió a casa, para pasar el resto del domingo en familia. Todo muy decepcionante, incluido el discurso con el que arrebató los aplausos, en el que no insultó a nadie ni se cagó en nada ni ridiculizó a sus adversarios. Recordó con emoción a los muertos, dijo que los valientes son los que usan la palabra, pues sólo el miedo recurre a la fuerza, y tras lanzar un mensaje de esperanza a los asistentes, asegurándoles que lo iban a conseguir, que iban a ver el final de la violencia, anunció que a lo largo del mes de junio acudiría al Congreso para anunciar el principio de los contactos con ETA. Todo en un tono muy civilizado, muy reflexivo, asegurando que la fórmula para obtener resultados era una combinación de paciencia democrática más valentía.

Ya en el avión, durante el viaje de vuelta, decidí meter el dedo en una zona de su biografía sobre la que sabemos poco. Rodríguez Zapatero fue diputado por León durante 20 años. Eso quiere decir que pasaba prácticamente la mitad de la semana en Madrid, completamente solo, alejado de su familia y sin nadie que le controlara. Era como vivir una vida dentro de otra. Sabemos a lo que se dedicaba en la vida de afuera. ¿Pero en la de dentro? ¿Adónde iba por las tardes, al salir del Congreso? ¿Qué hacía al llegar al apartamento o al hotel? ¿Qué libros había en su mesilla? ¿Qué pensaba cuando se despertaba en medio de la noche y durante una fracción de segundo no sabía si estaba aquí o allí? ¿Cómo imaginaba que sería el resto de su vida? ¿Cómo, el resto de la nuestra? La historia de la literatura está llena de individuos que en situaciones semejantes se aficionan al satanismo, al bricolaje, a los burdeles o a la investigación sobre el movimiento continuo. Convencido aún de encontrarme frente a un mito, me dio por imaginar que durante aquellos años le había ocurrido algo esencial que explicaría, de un lado, la existencia de sus superpoderes, y, de otro, el hecho de que los dedicara a la propagación del mal.

Pero me quitó la idea de la cabeza enseguida. Dijo que no le había ocurrido nada esencial durante aquellos años. Había llegado a Madrid, desde León, con lo esencial puesto. Añadió que paraba siempre en hoteles, porque la idea del apartamento le desagradaba, y que su dedicación al Parlamento era tal que no le quedaba tiempo para otra cosa. No era un diputado conocido, pero sí reconocido, pues echaba muchas horas en el despacho y trabajaba bien, según los cronistas parlamentarios de la época. Cuando salía, era, por lo general, de noche, y o bien se iba a cenar con los compañeros o bien se metía en un cine de la Gran Vía. Al salir del cine, entraba en el VIPS, tomaba algo y compraba la prensa del día siguiente, con la que se iba al hotel como un niño con zapatos nuevos. Recuerda, el de leer la prensa del día siguiente antes de acostarse, como uno de los grandes placeres de la época.

Intenté extraer alguna conclusión sobre esta afición a sacar unas horas de ventaja a sus contemporáneos, pero tampoco me ayudó. En vez de alimentar el mito, como Dios manda, se empeñaba en destruirlo, comportándose como un sujeto normal. Así las cosas, la conversación comenzó a languidecer. Me pareció, sin embargo, que miraba por la ventanilla del avión con expresión nostálgica, como si se acordara de algo perdido o muerto. Se trataba de una expresión que ya le había visto en el coche oficial. Estuvo de acuerdo conmigo en que echaba de menos aquellos días en los que podía caminar solo por la calle, un placer del que no había vuelto a disfrutar desde que ganara el congreso de su partido. Tal vez, cuando se asomaba al mundo por la ventanilla, contemplaba una versión de sí en la que continuaba siendo un desconocido que compraba la prensa del día siguiente en VIPS. Tal vez se veía saliendo del cine, caminando, Gran Vía abajo, hacia uno de los hoteles el Prado, el Suecia, el Carlton, el Inglés que entonces frecuentaba. Tal vez se imaginaba entrando en la habitación, quitándose la chaqueta y la corbata. Podemos verlo sentado en el borde de la cama, telefoneando a su mujer, para ver cómo estaba todo por León. Dice que sí, que llamaba mucho a su mujer, varias veces al día. Por lo demás, no le molestaba estar solo. Siempre ha apreciado un cierto grado de soledad.

El avión de las Fuerzas Armadas en el que viajábamos tenía, pese a sus comodidades, un aire un poco cuartelero. Las almendras y la cerveza que nos sirvieron sabían a cantina. No se puede ganar una cosa (ni las elecciones) sin perder otra. Se lo comenté a Zapatero y me dijo que la vida era así, una curiosa mezcla entre la nostalgia y la esperanza.

Cuando nació mi hija mayor, por ejemplo, yo estaba asistiendo al declive de mi partido. Una cosa muere y nace otra. Un primo carnal mío, al que mi padre quería mucho, murió a los nueve años, cuando yo estaba a punto de nacer. Y mi madre falleció cuando tomaba las riendas del partido. La muerte y la vida van juntas. Siempre es así. Sentí mucho lo de mi madre porque nadie, como ella, habría disfrutado tanto de esta época. Yo era su ojito derecho añadió riéndose con un punto de malicia.

Nos despedimos en Moncloa, después de otra sobredosis de gasolina y ruido, y yo me fui a casa completamente decepcionado. No había conseguido ver al diablo ni al arcángel ni al brujo ni al psicópata que, de acuerdo con mi documentación, habitaban sucesiva o simultáneamente en el cuerpo de ese hombre. Pero sí había dado titulares, pues también los periódicos del día siguiente abrieron con sus palabras en el mitin de Barakaldo.

José Luis Rodríguez Zapatero lleva dos años gobernando, pero parece que lleva quince debido a la velocidad diabólica (nunca mejor dicho) que ha impreso a su legislatura. Trabaja con la tenacidad de un aficionado al bricolaje y llega con el destornillador a todas partes. A la rapidez con la que cumplió la promesa de traer las tropas de Irak, se sumó la creación de un Consejo de Ministros paritario desde el que ha sacado adelante la ley contra la violencia de género, la de igualdad, la de matrimonios homosexuales, la de dependencia, la del tabaco, la de reproducción asistida Éstas son algunas de las más conocidas, porque afectan a la vida cotidiana de grandes colectivos y han acaparado la atención de los medios. Pero también en lo aparentemente pequeño se percibe la actividad del destornillador. Así, durante este tiempo se ha suprimido la tartamudez como causa de exclusión en el acceso al empleo público; se ha incrementado en un 30% la inserción laboral de personas con discapacidad; se ha aprobado la ley que reconoce la lengua de signos (una antiquísima reivindicación del colectivo de sordos) y la de asistencia gratuita jurídica a personas con discapacidad. Ha mejorado la ley del divorcio (ya no es necesario que haya un culpable) De entre sus perversas pasiones, la de la igualdad es la que más le obsesiona y a la que más tiempo dedica.

Lo curioso, con todo, no es que Zapatero dé la impresión de gobernar desde hace quince años, sino que Rajoy parece que lleva treinta años en la oposición. Y al día siguiente de haber perdido el último debate sobre el estado de la nación parecía que llevaba treinta y uno. Ni los propios socialistas comprendían muy bien qué le había ocurrido al que pasa por ser el mejor orador de la Cámara. La justificación más extendida era que Rajoy había perdido por negarse a hablar de terrorismo. Pero esa justificación resultaba terrible, pues confirmaba la idea, muy extendida, de que si al PP le quitas ETA se queda sin discurso.

El 31 de mayo, segunda jornada del debate sobre el estado de la nación, conseguí un pase especial para moverme a mis anchas por el Congreso. A las nueve en punto me encontraba en la tribuna de invitados. Miré hacia abajo y no vi a nadie, excepto a Zapatero y a María Teresa Fernández de la Vega, recién duchados y planchados los dos. Enseguida apareció Marín y tres o cuatro parlamentarios más. Poco a poco, la marea subió y a eso de las once había media entrada.

El segundo día del debate carece del morbo del primero, pero es excelente para apreciar el estado de ánimo de los grupos. La Cámara tiene la forma de un vaso en cuyo borde superior se encuentra la tribuna de invitados. Lo que se veía al mirar hacia abajo desde ese borde eran los restos del naufragio del grupo parlamentario popular. Los escasos asistentes de esa formación flotaban a la deriva entre un desolado mar de sillas. Recordé un verso de Virgilio, en La Eneida: Aparent rari in gurgite vasto (aparecen pocos náufragos en el vasto mar). Al mediodía entró en escena Rajoy, braceando penosamente hacia su escaño, que se había convertido en un resto de la embarcación con el que mantenerse a flote. Mientras el orador de turno hablaba, algunos de los que habían naufragado con él se acercaban nadando al pecio del dirigente popular e intercambiaban algunas palabras antes de regresar a su pedazo de madera.

Leyendo los periódicos, te dabas cuenta de que lo único que había hecho Zapatero para ganar el debate había sido poner enfrente de Rajoy un espejo. A cada crítica del dirigente popular, Zapatero le había respondido recordándole lo que hizo el PP, cuando gobernaba, en esa materia. Finalmente, le dio la puntilla con una frase capicúa muy apropiada para las vísperas de un Apocalipsis fallido: Es usted, señor Rajoy, un profeta del desastre, pero un desastre como profeta. Punto y aparte.

Tras echar una cabezada en mi silla de la tribuna de invitados (un periodista de La Vanguardia me pilló y lo publicó en su crónica), poco antes de la hora de la comida me acerqué a la zona del Gobierno, colándome en el despacho del presidente sin pedir permiso, a ver qué pasaba. No pasó nada. Lo encontré tomándose unas almendras con coca-cola en vez de sorprenderlo esnifando una raya de coca. Cogí una almendra del platillo, para analizarla más tarde, y le pregunté sagazmente cómo se encontraba (no lo puedo remediar, soy un tipo incisivo). Me dijo que el debate sobre el estado de la nación era un poco agotador, como jugar dos partidos de fútbol seguidos, pero se sentía en forma. Le pregunté entonces cómo se explicaba el costalazo de Rajoy y me dijo que un debate de esas características no se pierde o se gana porque tengas una buena o una mala tarde, sino porque hayas entrenado durante todo el año.

Y Rajoy añadió ha venido sin entrenar. Se pasó el primer año de oposición hablando del 11-M y llegó al segundo sin respiración, y muy averiado respecto al Estatuto catalán. Su problema, ahora se ha visto, es que sólo tenía una oportunidad y se la ha jugado a la desesperada. En política las cosas no pasan porque sí. La política tiene una lógica aplastante. Se ha caído porque se tenía que caer.

En ese momento le llevaron la comida, y, aunque no me pidió que me marchara, lo hice por iniciativa propia, para aflojar un poco la presión y que se confiara. Tarde o temprano lo descubriría metiéndose un pico de heroína o hablando con Luzbel. Pasaban de las dos de la tarde y a las cuatro comenzaba de nuevo el debate. Pero no me fui lejos. Salí al pasillo y estuve merodeando por los alrededores del despacho, a la espera de alguna señal. Todo el mundo, excepto las secretarias del presidente, que pidieron unos bocadillos, se había ido a comer. No había moros en la costa, con perdón. En esto, escuché la voz de Zapatero, a través de la puerta del despacho que daba al pasillo. Hablaba por teléfono con alguien. Pegué el oído, convencido de que le iba a sorprender pactando con Josu Ternera el modo en que el Gobierno entregaría las armas a ETA, pero estaba resolviendo un asunto doméstico, algo relacionado con sus hijas. Me sorprendió que un tipo empeñado en acabar con la familia tuviera aquellas preocupaciones, pero lo cierto es que ya empezaba a dudar de todo.

Por la tarde, cuando terminó el debate sobre el estado de la nación, lo acompañé a Moncloa. Esa noche daba una entrevista en directo para un programa muy conocido de la televisión catalana. Su equipo estaba preocupado, pues podía ser el remate a dos días demasiado intensos. Pero no pasó nada. Zapatero llegó, se dio una ducha, se fotografió con las maquilladoras, habló por el móvil (es un vicioso del móvil), dio la entrevista, y aquí paz y después gloria.

Tras despedirlo a la puerta de su casa, un coche me llevó a la mía. En la radio había una tertulia de periodistas. Escuchándolos, daba la impresión de que quien había ganado el debate había sido Rajoy. Como tengo complejo de inferioridad, estuve a punto de dudar de mis sentidos. Al llegar a casa, en vez de acostarme, entré en Internet y revisé atentamente los titulares de la prensa de ese día y del anterior, advirtiendo de súbito la falta de apoyos mediáticos de Zapatero. Los periódicos de la derecha apoyaban sin excepción a Rajoy, intentando rebajar la magnitud de su descalabro, cuando no negándola, pero no había uno sólo que aplaudiera la actuación de Zapatero. Comparado con Aznar, que, además de manipular sin rubor los medios públicos, creó con el dinero de todos los españoles un gigantesco grupo mediático a su servicio, Zapatero se encontraba, desde el punto de vista mediático, desnudo. En parte, por voluntad propia, pues ni siquiera había intentado utilizar los medios públicos, como si no los quisiera o no diera importancia a su influencia. Esto puede chocar con una idea muy instalada según la cual hay una prensa que es mera correa de transmisión de sus iniciativas, pero basta repasar con cierta objetividad los titulares de estos dos años, así como los artículos de opinión, para comprobar lo que decimos. Hay, desde luego, unos medios que están más cerca de los planteamientos del PSOE que de los del PP, pero la figura de Zapatero no goza, ni de lejos, de los favores de los que gozó en su día Felipe González ni de los que disfrutó Aznar.

Pensé: Zapatero pertenece a una generación cuyos hermanos mayores forman parte de la del 68, caracterizada por ser una generación tapón. La generación del 68 siempre ha mirado con cierta displicencia a la del 80, cuyos componentes no se habían tenido que enfrentar al franquismo, no habían sufrido la clandestinidad, no habían leído los mismos libros (quizá ni siquiera habían leído). La gente del 80, desde el punto de vista de la gente del 68, eran unos flojos. No estaban politizados, no eran agresivos, pedían las cosas por favor y, en vez de asesinar a sus hermanos mayores, los habían observado siempre con admiración. Se me ocurrió que quizá la indiferencia, cuando no la hostilidad, con la que Zapatero era tratado en los mismos medios que tanto habían protegido a González se explicaba en términos generacionales, y llamé a José Andrés Torres Mora para comentárselo.

José Andrés Torres Mora es sociólogo y diputado del PSOE por Málaga. Pertenece a la generación de Zapatero y fue su jefe de gabinete desde que accedió a la secretaría general del PSOE hasta que ganó las elecciones. Su despacho, que se encontraba al lado del de Rodríguez Zapatero, estaba lleno de libros de teoría política. Si pasabas por allí, salías con tres o cuatro manuales de republicanismo debajo del brazo. Torres Mora habla como si hubiera alguien durmiendo, en un murmullo. Al principio ni le escuchas porque te parece mentira que de unas maneras tan sosegadas pueda salir algo medianamente agudo. Pero si prestas un poco de atención, resulta que pronuncia una o dos frases afiladas por minuto. Me confirmó, desde la sociología, que las dificultades de Zapatero con los medios se explicaban en clave generacional.

La generación de Felipe González añadió tiene un gran relato sobre sí misma, un relato épico. Nosotros somos una generación sin relato. Más aún: nuestra generación no hace relato, no relata, no escribimos, no hay cosas nuestras. No estuvimos detenidos, no conocimos el mayo del 68, no contribuimos a construir una democracia que apreciábamos, pero en la que no había sitio para nosotros, pues cuando intentamos irnos de casa, no había un mercado laboral en el que refugiarnos. No podíamos ser ciudadanos porque no se puede ser ciudadano en casa. Se es ciudadano en la calle, en el trabajo, en el ágora, en el Parlamento. Sin embargo, y como dijo Zapatero en su día, nuestra lengua materna es la democracia. Por eso entendemos a la generación de Felipe mejor que ella a la nuestra. Nosotros, para salir adelante, nos hemos tenido que mover en ángulo ciego de la sociedad. Adelantamos a Bono en el congreso del PSOE por ese lado, lo mismo que a Aznar. Ni Bono ni Aznar se lo podían creer, porque ni nos habían visto llegar. Y no necesitamos a los medios como los necesitaron Felipe o Aznar porque nosotros conectamos con el ciudadano gracias a la fuerza que nos da creer en lo que decimos. Esa fuerza nos conecta con el mundo. En ese sentido, Zapatero inauguró una tendencia nueva cuando hizo, desde la oposición, su primer debate sobre el estado de la nación. En vez de dirigirse a los periodistas, se dirigió a los ciudadanos. El resultado fue que los periódicos dijeron al día siguiente que había perdido el debate. A los pocos días, la encuesta del CIS lo dio como ganador. ¿Por qué se equivocaron los medios? Porque estaban en manos de una generación que no le entendía. Nosotros creemos en las palabras que decimos; esto nuestro no es un experimento de laboratorio, sino una convicción. En ese sentido, la generación de Felipe fue una generación antipolítica, muy pragmática, pero antipolítica. Les estamos muy agradecidos porque modernizaron España y nos colocaron en Europa. Pusieron las bases para convertir a este país en lo que es. Pero eran antipolíticos en el sentido de que tendían a separar el pensamiento de la acción. Separar el pensamiento de la acción significa que unos piensan y que otros actúan, y los que piensan no hablan con los que actúan, no hay diálogo. Eso equivale a expulsar el pensamiento democrático con la coartada de que hay una verdad política preexistente al debate. Nosotros creemos que la realidad social es el punto de partida y que el acuerdo es el punto de llegada. Somos una generación de políticos porque estamos convencidos de que las decisiones mejoran cuanto mayor es la obligación pública de explicarlas. Creemos que hay que devolver el poder al demos, al pueblo, y eso los ciudadanos lo perciben sin necesidad de grandes estrategias de comunicación. Lo que hace fuerte a Zapatero es su apoyo social. Conecta con la gente, no con los medios. De otro lado, nosotros hemos sido con la generación de nuestros mayores más generosos que ella con nosotros. Tenemos en el Gobierno a María Teresa Fernández de la Vega, a Rubalcaba, a Solbes. Y tuvimos a Bono

Mi siguiente cita con Zapatero era el domingo 4 de junio (estaba empeñado en hacerme trabajar los domingos). Le acompañaría a Lleida, donde participaría en un mitin a favor del sí en el referéndum sobre el Estatuto catalán. Zapatero estaba ilusionado con ese viaje porque iríamos en el AVE de Cascos, un tren de alta velocidad paradójico (va despacio).

Cuando viajo de una ciudad a otra, siempre veo las cosas desde el helicóptero o desde el avión me dijo. El AVE me permitirá verlas al nivel de suelo.

Se equivocaba: nada más entrar en el vagón lo condujeron a un departamento con aspecto de caja fuerte en el que los asientos estaban colocados de espaldas a las ventanillas.

Siempre impidiendo que vea usted la realidad le dije.

Así son las cosas respondió resignado, abriendo un periódico.

A mí me venía bien aquella especie de caja fuerte porque no le permitiría distraerse con el paisaje. Aunque el departamento estaba preparado para cuatro personas, íbamos él y yo solos, uno enfrente del otro. Es muy difícil quedarse a solas con un presidente de Gobierno. Ahora es la mía, pensé observándole los tobillos, para ver si tenía pies de cabra, uno de los síntomas que delatan la presencia del diablo. Pero advertí, pese al filtro de los calcetines, que los tenía normalmente conformados. Por lo demás, estaba alegre, descansado, bromeando sobre sí mismo con aciertos surrealistas.

Hoy me he levantado delgado dijo porque ayer nadé mucho y cené poco.

Como no había manera de que se comportara como un mito para darme una satisfacción y resolverme de paso el reportaje, le pregunté cómo se defendía del proceso de mitificación al que estaba siendo sometido por sus adversarios, pero también por la gente más cercana a él, que lo adoraba. Me dijo que no corría ningún peligro de creerse las exageraciones de los amigos ni las de los enemigos, que eso les ocurría a los que tenían más pasión por el poder que por la política.

Pero mi pasión añadió es la política, no el poder.

¿Eso explica también su relación con los medios? le pregunté tras hacerle partícipe de mis conclusiones (y de las de Torres Mora).

En parte, sí. Los medios son una forma de hacer política desde el poder, porque quieren poder, pero no quieren transformar la sociedad. ¿Tienen los medios alguna vocación transformadora, de cambio? Tiene mucho más afán de cambio la ciudadanía. Por eso, yo trabajo cada día más pensando en los ciudadanos que en los periodistas, tanto en mi forma de actuar como en la de comunicar. Y esto constituye un acto de fe democrática. La fe en la democracia informa cada acto de mi vida. La idea es que mandan los ciudadanos. En mi campaña electoral dije varias veces que me proponía quitar poder a los poderosos y entregárselo a los ciudadanos, y a eso es a lo que me dedico. El único poder que tiene el 90% de los ciudadanos es su voto, cada cuatro años. Los poderosos, en cambio, votan todos los días. Y esta convicción hay que llevarla a todas partes. Te voy a poner un ejemplo muy claro, el de la energía nuclear, que va a provocar un debate muy importante. En nuestro programa, que coincidía con un deseo muy fuerte de la ciudadanía, se incluía la reducción de centrales. Ya hemos cerrado una. Es evidente que hay problemas de energía, y que quizá aumenten por el precio del petróleo. Pues bien, nosotros, en ese contexto, vamos a hacer un calendario de cierre de centrales. Esto va a generar mucha polémica porque la mayoría política, estoy seguro, va a apostar por la energía nuclear. La energía nuclear es la respuesta sencilla. Yo, sin embargo, creo que hay que hacer crecer las energías alternativas. Y eso, cuando lo haces por convicción, trasciende, con independencia de lo que digan los medios. Los ciudadanos desconfían con razón de la energía nuclear porque no está resuelta la seguridad ni está resuelto el problema de los residuos. Además, una cultura que contempla un límite a la energía nuclear es una cultura que pone freno también a los proyectos militares. No sólo tenemos Irán como problema. Hay otros países que van a caer en esa tentación. Siempre se empieza con fines civiles y de ahí se pasa a los militares.

Al hablar, inclina el cuerpo hacia mí e invade con frecuencia mi burbuja. Cuando algo de lo que dice le entusiasma, me golpea la rodilla, para subrayarlo. En las pausas, echa el cuerpo hacia atrás, hasta alcanzar el límite del respaldo y desde allí me observa como el pintor observa una pincelada de su cuadro. Más que hablar al interlocutor, lo utiliza como un lienzo sobre el que dibuja apasionadamente sus ideas. Da la impresión de que puede ver el efecto que han producido dentro de su cabeza. Después de valorar ese efecto, adelanta otra vez los brazos y el cuerpo hacia el oyente, rompe de nuevo su burbuja, le mira francamente a los ojos y vuelve a la carga poniendo más convicción o más matices o más datos, todo ello en función de unos cálculos que ha llevado a cabo mientras te observaba. No se advierte en él ninguna afectación, ninguna reserva, ninguna distancia. A los diez minutos te olvidas de que estás hablando con el presidente del Gobierno.

Yo está diciendo ahora procuro cumplir cada día mi compromiso con los ciudadanos porque eso es lo único que me preocupa. De hecho, el grado de cumplimiento de nuestro programa, cuando termine la legislatura, va a ser espectacular. Ya lo es a dos años vista. Quizá el grado de reconocimiento de los medios no esté a la altura del grado de cumplimiento, pero a mí me parece bien que sea así, porque no estamos aquí para que los medios nos halaguen, sino para cumplir el mandato de los ciudadanos. A veces, en el Consejo, algún ministro se queja de que los telediarios de TVE no nos tratan bien. Y yo les digo que hemos ganado las elecciones para esto, para que los telediarios de la televisión pública sean, al fin, independientes. Si quieres que te traten mejor, hazlo mejor. A mí las satisfacciones más grandes no me las producen los aplausos, sino el hecho de ver a los demás felices. Un hombre en el poder no es un hombre en su destino. Lo que importa es el destino del país al que sirve. En eso consiste la visión republicana de la vida. La norma es muy sencilla: austeridad con uno mismo y generosidad con los demás.

Al observar que está El Mundo entre los periódicos que acaba de hojear, le pregunto si no le ha molestado la caricatura citada más arriba, en la que se le tacha de rata de albañal.

En absoluto. Estas cosas no me llegan asegura sonriendo. Y cuanto más alejadas están de la realidad, menos me llegan.

¿Qué le llega entonces? ¿Qué le emociona?

Me emocionan, por ejemplo, los subsaharianos. El problema de la inmigración ocupa mucho mi pensamiento porque vivo respecto a él en una contradicción absoluta. Sé que no podemos dejarles pasar, pero mi deseo sería ofrecerles trabajo a todos. Y tenemos que encontrar fórmulas para resolver eso. También me preocupa mucho la generación de los llamados mileuristas. Por eso, al debate sobre el estado de la nación llevé una serie de medidas dirigidas a estas personas. Un país tan rico como España ha de tener a esta generación, que representa el arranque del siglo XXI, absolutamente comprometida con el proyecto político del futuro. Dentro de quince años serán ellos lo que tengan que cambiar el país, y no será posible si no les hemos hecho sentir afecto por lo público. Hoy tienen poco afecto porque, perteneciendo a una generación mejor formada que la mía, encuentran dificultades para salir a la vida. Y el problema no es que tengan que esperar cinco o seis años para acceder a un piso, que lo es y estamos trabajando en ello, el problema es que nosotros no nos podemos permitir el lujo de que las ideas con las que esa generación va a cambiar el mundo lleguen a la sociedad con cinco o seis años de retraso. Me gustaría que esa generación estuviese tan politizada como lo estuve yo. Yo sentía tanta pasión por la política como por mi mujer. Creía tanto en ella como en mi mujer. Yo sentí que la democracia del 78 estaba hecha para mi generación, para mí, que voy a pasar, al contrario de mi padre, el 80% de mi vida en democracia. Yo soy la primera generación que ha disfrutado de España. Tenía 16 años cuando las primeras elecciones. Iba con mi hermano por León repartiendo propaganda de izquierdas porque teníamos la impresión de habernos ligado a la chica más guapa del mundo, que era la democracia. Y esa creencia nos salvó. Por eso considero tan importante que esta otra generación sienta también afecto por lo público, que crea en la política, en la democracia.

¿Y lo está consiguiendo?

Claro que sí. De hecho, en las próximas elecciones el voto joven va a ser decisivo.

Por cierto que, hablando de su hermano, con el que repartía propaganda, creo que tanto él como su padre estaban más a la izquierda que usted.

Mi hermano era del PC, y muy activo, y mi padre había colaborado con el PC en la clandestinidad. Recuerdo que en mi casa había una multicopista de esas. ¿Cómo se llamaban?

¿Vietnamitas?

Eso es, una vietnamita. Pero mi padre ya votó al PSOE en el 77. Marx es un extraordinario pensador y un excelente analista del capitalismo. Pero le falta reflexión sobre la democracia. El monopolio económico produce efectos negativos. El origen de la izquierda se encuentra en los valores de la Revolución Francesa, que es una revolución ciudadana porque se enfrenta a quienes en esos momentos monopolizan el poder: la nobleza y el campesinado. De ahí salen todos los valores de la izquierda. Lo malo es que habitualmente se piensa más en términos de poder que de democracia. Quienes piensan que al poder se puede llegar de cualquier manera (a través de la lucha armada, por ejemplo) también piensan que se puede ejercer de cualquier manera. Y eso no puede ser. El Muro de Berlín fue un argumento excelente para la derecha. Era tan bueno que Berlusconi todavía lo utilizó en las últimas elecciones. Ahora la derecha no tiene fantasmas con los que azuzarnos para ejercitar el poder. Por eso utiliza a Bin Laden. Pero nadie se cree que Bin Laden pueda debilitarnos tanto. No tiene el poder que había al otro lado del Muro. Lo que da fuerza a un proyecto democrático es la transparencia, la deliberación democrática, el debate. El poder tiene que tener todos los controles del mundo. Cuantos más controles tenga, mejor. Por eso puse tanto empeño en dar libertad a los medios públicos Ahora bien, yo creo que los medios deberían aportar más ideas de cambio. Aportan poco en esa dirección. Y se equivocan, porque un medio de comunicación puede dar muchas satisfacciones a los suyos, pero carecer de influencia social.

Acaba de hacer frente al debate sobre el estado de la nación. Dentro de unos días se votará el Estatuto catalán. Además, ha asegurado que de un momento a otro anunciará en el Parlamento el inicio de los contacto con ETA. ¿No hay una concentración excesiva de asuntos capitales en muy poco tiempo?

La política es el control de los tiempos. La política es tiempo, mucho más en una sociedad cuyo volumen de información al día es impresionante. Hay que pensar no sólo cómo dices las cosas, sino cuándo las dices. Siempre hay un margen aleatorio de error, siempre se corre algún riesgo, pero estamos aquí también para correr riesgos. Antes de ganar las elecciones, comenté con algunas personas que me iba a tocar la tarea de poner fin a ETA, no porque yo tuviera cualidades especiales o porque dispusiera de unos recursos que no hubiera descubierto nadie, sino porque era el tiempo de acabar con ETA. No gané el congreso de mi partido por ser José Luis Rodríguez Zapatero, sino porque había llegado el momento de los Zapateros. Pues bien, ahora ha llegado el momento de desatar este nudo. Si a esa certeza le pones unas gotas de sentido común y de intuición (y esto se da por descontado en una persona muy bregada políticamente como yo), lo normal es que las cosas salgan bien.

Cuando le recuerdo una idea muy extendida en determinados ambientes según la cual es más beneficioso (incluso electoralmente) mantener a ETA como una enfermedad crónica que intentar eliminarla, me dice que ese tipo de análisis pertenecen a aquellos que aman el poder por encima de la política y cuyo deseo es perpetuarse en el poder.

Mi experiencia de estos dos años en el Gobierno añade es que el poder es un buscador incansable de excusas para demorar la solución de las tareas difíciles. Yo no estoy dispuesto a caer en ese vicio. Por eso tomo decisiones cuando creo que es el momento de tomarlas. Evalúo los riesgos y mido las consecuencias, desde luego, pero en esta evaluación jamás intervienen cálculos electoralistas. No te puedes imaginar hasta qué punto esos cálculos pueden retrasar las decisiones importantes. En el problema de ETA, si no hubiera elecciones dentro de dos años, estaríamos todos de acuerdo. Fíjate, por ejemplo, en el asunto de las pensiones. Yo llevo 20 años oyendo que no se pueden subir las pensiones porque el sistema no aguanta. Pues las hemos subido y no sólo aguanta, sino que mejora. Si se hubieran cumplido las profecías de los agoreros, el sistema de pensiones habría saltado a mediados de los noventa.

¿Qué más ha aprendido durante estos dos años?

He aprendido a estimar aún más a la ciudadanía común, en la que hay un verdadero afán de cambio, y a ignorar a los que justifican tanto. Y veo con ironía ese aire de superioridad que transmiten algunos como Rajoy: Usted no sabe nada, usted es un insolvente, usted no tiene proyecto, ni equipo ni ideas. Me divierte. Mira, yo no estaba de acuerdo con Aznar, pero Aznar tenía un proyecto político. Rajoy es como el recuelo del café. Es un hombre de hace 30 años, incluso del siglo XIX. ¿No te lo imaginas perfectamente en el casino, pasando la tarde?

Cuando llegamos a Lleida, un colaborador se acerca a él y le dice que tiene que bajarse el último del tren.

Siempre me tengo que bajar el último o el primero, pero aún no he averiguado de qué depende me confía con expresión divertida.

A pie de vagón le están esperando Montilla, Maragall y las autoridades locales. Tras los saludos de rigor, la comitiva se dirige a una sala de la estación habilitada para un pequeño ágape. Antes de llegar a la sala, aún en pleno andén, Zapatero ve entre el público a un grupo de limpiadoras a las que se acerca, rompiendo el circuito establecido. Son ocho o diez chicas a las que besa y con las que bromea unos instantes antes de preguntar cuántas de ellas son catalanas. Sólo hay dos. El resto son inmigrantes. Zapatero registra el dato y continúa el recorrido.

Dedicó gran parte del mitin a los jóvenes, a los mileuristas de los que me había hablado en el tren. Dijo que ellos gobernarían mejor que él porque entenderían su tiempo mejor que él. En contra de la tentación, tan extendida, de vaticinar que con uno se acaba el mundo, Zapatero asegura siempre que lo mejor está por llegar.

Ese día regresamos a Madrid en avión, desde Zaragoza. Después de que nos sirvieron las almendras y la cerveza cuarteleras, le dije si pensaba a veces en el día que dejara de gobernar y si no le daba miedo salir mal de La Moncloa, lo que parece que es, hasta ahora, el destino de todos los que han pasado por ella.

Lo peor bromeó no es cómo salen, sino en lo que se convierten después.

Enseguida, cambiando de gesto, como diciendo ahora en serio, añadió:

Soy psicológicamente muy distinto a Aznar o a Felipe González. Me veo, una vez que termine esta etapa, tranquilo, trabajando para el Consejo de Estado, ayudando en lo que pueda y, sobre todo, dando algunas clases a los alumnos de Políticas, para decirles la verdad sobre este mundo. No me veo opinando ni intentando dar clases a mi sucesor de cómo se es presidente. Los ex presidentes creen que hay que enseñar a ser presidente, lo cual en democracia es absurdo. Hay que aprender a ser presidente, pero no se enseña a serlo. Además, lo que se aprende sin estudiar no se olvida.

Cuando estamos llegando a Madrid, me pregunta si es muy difícil escribir un reportaje. Le miro con desconfianza, dando por supuesto que se trata de una pregunta retórica, pero él pone un gesto de estar a la escucha que me conmueve, de modo que empiezo a mostrarle mi cocina. Cuando llevo un rato hablando, me doy cuenta de lo absurdo de la situación, pero él continúa prestándome una atención desmesurada. Así que le explico cómo reúno los materiales, cómo los articulo, cómo intento ponerlos al servicio del sentido Todo ello con una sensación insoportable de cazador cazado.

Zapatero ganó el debate sobre el estado de la nación celebrado los días 30 y 31 de mayo. Según la encuestas del CIS, a la pregunta de quién cree usted que ganó el debate, el 50,2% de los encuestados respondió que Zapatero, frente al 14,3%, que atribuyó la victoria a Rajoy. Una goleada que los medios no reflejaron al día siguiente ni de lejos. El 18 de junio, el pueblo catalán dio al Estatuto un sí abrumadoramente mayoritario con una participación escasa, aunque superior a las de otras consultas de este tipo. Y el 29 de junio, por fin, Zapatero anunció en el Congreso el comienzo de las conversaciones con ETA. No le cabía en la cabeza, me había dicho, que hubiera una fuerza política que no quisiera participar en este esfuerzo por acabar con la violencia. No podía entenderlo y siempre tuvo la esperanza de recuperar a Rajoy. Por ello demoró el anuncio, aunque lo llevó a cabo dentro del mes de junio, como había prometido el día de nuestro primer encuentro, en el mitin de Barakaldo. Para no subrayar la soledad de Rajoy en aquel momento histórico, hizo el anuncio en una comparecencia ante la prensa, en vez de en el hemiciclo, y ordenó a su gente que no hiciera una sola crítica al jefe de la oposición ni al PP. Era jueves, día de pleno parlamentario.

Qué va usted a hacer ahora? le pregunté al acabar la conferencia de prensa.

Irme al pleno a trabajar, es un día cualquiera.

Se fue al pleno, se sentó en su sitio y logró de este modo impregnar de cotidianidad un hecho histórico. En apenas cinco semanas había resuelto tres asuntos que podía haber sacado adelante en dos legislaturas sin que nadie se lo reprochara.

José Luis Rodríguez Zapatero se encuentra en medio de la legislatura y en la mitad de su vida. Le apasiona su trabajo, tiene una vida familiar apacible y un optimismo sin límites sobre las posibilidades del país en el que le ha tocado vivir. En los aviones y en los trenes en los que viaja se sigue respirando el mismo ambiente informal que hace dos años, cuando llegó al poder. La gente del equipo está atenta a sus responsabilidades, pero jamás se la ve tensa.

Soy me diría para explicarme cómo logra crear esa atmósfera el presidente de la democracia que menos distancia ha marcado con sus subordinados. Soy poco jerárquico, lo que a veces puede parecer anárquico. Nunca he echado a nadie una bronca, jamás. Cuando algo no me gusta, me callo. Esa es la máxima reacción de disgusto que me permito. Es fundamental que la gente se encuentre bien, que sienta que reconoces su trabajo y sabes lo que hace. Me cuentan las cosas tres y cuatro veces, porque yo recibo información por vías muy distintas. Jamás le he dicho a un colaborador que ya sé lo que me quiere contar.

Cuando hace dos años ganó las elecciones, decíamos de él que era un enigma. Hoy, en muchos ambientes (también fuera de España), es un mito. Entre el enigma y el mito, oculto o protegido por ambos, cabalga un hombre de izquierdas, excepcionalmente dotado para la política (que no para el poder) y empeñado en cumplir el punto más importante de su programa electoral: no decepcionar a los votantes. A la hora de cerrar estas líneas, y según la última encuesta del instituto Opina, Zapatero sacaba 20 puntos de ventaja a Rajoy en valoración ciudadana. Y una parte significativa de los votantes del PP aseguraba preferir que ganara el PSOE. Pero Rajoy continuaba predicando el fin del mundo con una pasión que evidenciaba su deseo de que sucediera, pues sólo en un escenario apocalíptico podía germinar su mensaje. Continuará

Juan José Millás - El País

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D.

Signature
Carmen Barrero, Martina Barroso, Blanca Brisac, Pilar Bueno, Julia Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil, Virtudes González
trinnity_7 #77
Perdonad chic@s, que el mensaje anterior era mío, ay, ay, ay icon_rolleyes.gif es lo que tiene escribir las dos desde el mismo ordenador que se producen errores en matrix icon_rolleyes.gif

Lo dicho en el mensaje anterior y biquiños agarimosos

anuskavitoria #78
Gracias David, por explicarlo así, efectivamente para nada estaba pidiendo venganza, lo que intentaba explicar es en que consistiría una revancha, nada más lejos de mi intención el pedirla, por favor. Me he debido explicar muy mal.

Noctámbula, sigo sin ver que es lo que ha hecho Zapatero para saldar cuentas. Tener un abuelo republicano que fue fusilado es parte de su historia personal y tiene todo el derecho del mundo a sentirse orgulloso de él ¿y? No te preguntaba que cuentas tiene que saldar, sino qué ha hecho según tu para saldar esas cuentas. ¿Y el que su padre de mítines sobre el tema que tiene que ver con que su hijo salde cuentas?

Siento mucho que tu abuelo se apene con estos temas, pero creo que es una excepción entre las víctimas republicanas. Me alegro que hayas leído

el mensaje de trinnity.

Besos a todos

anuskavitoria #79
Perdonad que este mensaje aparezca escrito por Anuskavitoria, ya que es de Trinnity_7, pero nos olvidamos de desconectarnos y volver a entrar con mi nick icon_rolleyes.gif Perdonad las molestias y ahí va el mensaje icon_wink.gif

Ya que me habeis leído, Trinnity_7 dijo:

Sólo desearía que no se confundiera justicia con venganza, silencio durante décadas con impunidad, supervivencia a olvido y "salvajadas" cometidas en época de Guerra con "salvajadas cometidas en inferioridad.

Dado que no me debí de expresar bien repito en forma de pregunta( que le voy a hacer es que soy gallega icon_rolleyes.gif ): ¿Es lo mismo o parecido justicia y venganza? En mi opinión ese razonamiento es muy peligroso, no es recomendable confundirlas porque si pensamos que es venganza y revanchismo, las generaciones silenciadas acabarán viviendo la impunidad, el genocidio, el olvido y la injusticia. Tras el silencio y el olvido de décadas, dichas generaciones están a punto de extinguirse y con ellas la memoria y la única justicia que se les podría dar tras tantos años y sufrimiento, que no es más que un atisbo de lo que debería ser, un reconocimiento, una voz y una fosa donde enterrar a sus muertos, quizás sea pedir demasiado o quizás demasiado poco, en vista de lo que los organismos internacionales dicen al respecto:

"La cuestión de la impunidad en España y

los crímenes franquistas.

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/impuesp.html

Impunidad y represión franquista - Pág. 33 de 40

IV.- La inobservanciade los derechos de las víctimas y familiares

de las víctimas de la represión franquista se enmarca en el

contexto de la impunidad que aún hoy existe en España.

1) La impunidad.

La impunidad se define como la inexistencia, de hecho o de derecho, de

responsabilidad penal por parte de los autores de violaciones de los derechos

humanos, así como de responsabilidad civil, administrativa o disciplinaria, porque

escapan a toda investigación con miras a su inculpación, detención, procesamiento y,

en caso de ser reconocidos culpables, condena, incluso a la indemnización del daño

causado a sus víctimas. [Informe final acerca de la cuestión de la impunidad de los

autores de violaciones de los derechos humanos (derechos civiles y políticos)

preparado por el Sr. L. Joinet de conformidad con la resolución 1996/119 de la

Subcomisión. E/CN.4/Sub.2/1997/20. 26 de junio de 1997, en adelante

E/CN.4/Sub.2/1997/20]

En relación con los derechos de las víctimas, consideradas como sujetos de derecho

y tal y como se desprende de los trabajos del Relator mencionado de las Naciones

Unidas sobre impunidad en derechos civilesy políticos, Sr. Louis Joinet [Informe final

revisado acerca de la cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los

derechos humanos (derechos civiles y políticos) preparado por el Sr. L. Joinet de

conformidad con la resolución 1996/119 de la Subcomisión.

E/CN.4/Sub.2/1997/20/Rev.1, 2 de octubre de 1997, en adelante

E/CN.4/Sub.2/1997/20/Rev.1], es deber de los Estados garantizar:

a) el derecho de las víctimas a saber;

b) el derecho de las víctimas a la justicia; y

c) el derecho a obtener reparación.

2) El derecho a saber.

El derecho a saber, No se trata sólo del derecho individual que toda víctima o sus

familiares tienen a saber lo que ocurrió, que es el derecho a la verdad. El derecho a

saber es también un derecho colectivo que hunde sus raíces en la historia, para evitar

que puedan reproducirse en el futuro las violaciones. Como contrapartida, al Estado

le incumbe, el "deber de recordar", a fin de protegerse contra esastergiversacionesde

la historia que llevan por nombre revisionismo y negacionismo; en efecto, el

conocimiento por un pueblo de la historia de su opresión forma parte desu patrimonio

y debe por ello conservarse. Tales son los principales objetivos del derecho a saber

como derecho colectivo.

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La cuestión de la impunidad en España y

los crímenes franquistas.

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/impuesp.html

Impunidad y represión franquista - Pág. 34 de 40

En este sentidolas organizacionesque suscriben llaman la atención sobre numerosos

intentos que se están dando en España de construcción de tesis revisionistas de la

historia y alertan sobre las mismas.

Este derecho ha quedado formulado, en el ámbito de las Naciones Unidas, bajo el

Principio 2 del Conjunto dePrincipios para la protección yla promoción de los derechos

humanos mediante la lucha contra la impunidad, y cuyo tenor literal es el que sigue:

Principio 2 - El deber de recordar

El conocimiento por parte de un pueblo de la historia de su opresión forma parte de su

patrimonio y, por ello, se debe conservar adoptando medidas adecuadas en aras del

deber de recordar que incumbe al Estado. Esas medidas tienen por objeto preservar

del olvido la memoria colectiva, entre otras cosas para evitar que surjan tesis

revisionistas y negacionistas. . Y también:

Principio 3 - El derecho de las víctimas a saber

Independientementede las accionesque puedan entablar ante la justicia, las víctimas,

así como sus familias y allegados, tienen derecho a conocer la verdad acerca de las

circunstancias en que se cometieron las violaciones y, en caso de fallecimiento o

desaparición, acerca de la suerte que corrió la víctima. [E/CN.4/Sub.2/1997/20]

El derecho a saber conlleva también la necesidad de preservar los archivos. En

relación a esta cuestión, el Principio 13 establece:

Se deberán adoptar medidas cautelares para impedir el secuestro, la destrucción, la

disimulación o la falsificación de los archivos en que se recogen las violaciones

cometidas.

Después de adoptarse esas medidas urgentes se introducirán reformas legislativas o

de otra índole para reglamentar de manera permanente el almacenamiento de esos

archivos, su conservación y su consulta según los principios que se exponen más

adelante; en cuanto a los archivos nominativos, se adoptarán medidas específicasde

conformidad con el Principio 18. Por otra parte, se invita a los terceros países que

estén en posesión de tales archivos a que cooperen con miras a su restitución.

La sustracción de los archivos, especialmente con fines comerciales, se reprimirá

severamente.

Y también:

Principio 15 - Medidas administrativas relativas al inventario de los archivos

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La cuestión de la impunidad en España y

los crímenes franquistas.

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/impuesp.html

Impunidad y represión franquista - Pág. 35 de 40

Al comienzo se dará prioridad al inventario de los archivos almacenados, incluidos,

siempre que estén dispuestos a cooperar, los que se encuentran en terceros países,

y a la verificación de la fiabilidad de los inventarios existentes. Deberá prestarse

especialatención a los archivos de loslugares dedetención, en especial si oficialmente

no se reconocía su existencia.

Principio 16 - Medidas para facilitar la consulta de los archivos

Se deberá facilitar la consulta de los archivos, sobre todo para favorecer la

investigaciónhistórica. En principio, las formalidadesde autorización tendrán por única

finalidad permitir el control de la consulta y no podrán aplicarse con fines de censura.

3) Derecho a la justicia.

En cuanto al derecho a la justicia, el Principio 19 establece:

No existe reconciliación justa y duradera si no se satisface efectivamente la necesidad

de justicia; el perdón es, sin duda, un factor importante de la reconciliación, pero

supone, como acto privado, que la víctima o sus derechohabientes conozcan al autor

de las violaciones y que éste haya tenido la posibilidad de reconocer los hechos y

manifestar su arrepentimiento.

Los crímenes de la represión franquista tuvieron un carácter sistemático y a gran

escala, lo que los convierte en violaciones graves a los derechos humanos no sujetas

a la prescripción,esto es, el delito continúa y es susceptible de enjuiciamiento, olo que

es lo mismo, existe impunidad.

En relación con la imprescriptibilidad, el Conjunto de Principios dispone:

Principio 27 - Restricciones a la prescripción

La prescripciónde una infracción penal, tantoen lo que respecta a lasdiligencias como

a las penas, no podrá correr durante el período en que no existan recursos eficaces

contra esa infracción.

La prescripción no se aplicará a los delitos graves conforme al derecho internacional

que sean por naturaleza imprescriptibles.

Cuando se aplica, la prescripción no podrá invocarse en las acciones civiles o

administrativas entabladas por las víctimas para obtener reparación.

Y en cuanto a las amnistías:

Principio 28 - Restricciones a la práctica de la amnistía

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La cuestión de la impunidad en España y

los crímenes franquistas.

http://www.derechos.org/nizkor/espana/doc/impuesp.html

Impunidad y represión franquista - Pág. 36 de 40

Cuando la amnistía tenga por finalidad crear condiciones propicias para alcanzar un

acuerdo de paz o favorecer la reconciliación nacional, se aplicarán dentro de los

siguientes límites:

a) Los autores de delitos graves conforme al derecho internacional y los autores de

violacionesmasivas o sistemáticas, no podrán beneficiarse de la amnistía a menos que

las víctimas dispongan de un recurso eficaz y obtengan una decisión equitativa y

efectiva...

4) Derecho a la reparación.

En cuanto al derecho a la reparación:

Principio 36 - Derechos y deberes dimanantes de la obligación de reparar

Toda violación de un derecho humano da lugar a un derecho de la víctima o sus

derechohabientes a obtener reparación, el cual implica el deber del Estado de reparar

y el derecho de dirigirse contra el autor.

Principio 37 - Procedimientos de recursos en solicitud de reparación

Tanto por la vía penal como por la civil, administrativa o disciplinaria, toda víctimadebe

tener la posibilidad de ejercer un recurso accesible, rápido y eficaz, que incluirá las

restricciones que a la prescripción impone el Principio 27; en el ejercicio de dicho

recurso,debe beneficiarse de una protección contra actos de intimidaciónyrepresalias.

El ejercicio del derecho a obtener reparación comprende el acceso a los

procedimientos internacionales aplicables.

El derecho a obtener reparación engloba, por una parte, medidas individuales de

reparaciónrelativas al derecho de restitución, indemnización yrehabilitación y, por otra,

medidas de alcance general, como medidas de satisfacción y garantías sobre la no

repetición. Las medidas encaminadas a hacer efectivo el derecho a la reparación han

de incluir la cuestión de la sustracción de bienes y todo daño material, físico y moral."

Creo que un poco de justicia, humanidad, respeto y memoria es lo mínimo que se les puede dar.

Gracias y biquiños agarimosos a tod@s

Editado

noctambula #80
mirando he encontrado un articulo en catalán,que apenas he entendido.. viene a decir algo sobre que hablar español es de horteras.. icon_eek.gificon_rolleyes.gif asi que por favor,podría alguna traducirlo.. mil gracias..

Es del diario Aviu,lo firma Salvador Sostres.

PARLAR ESPANYOL ES DE POBRES

A Barcelona fa molt hortera parlar espanyol, jo només el parlo amb la minyona i amb alguns empleats. És de pobres i d"horteres, d"analfabets i de gent de poc nivell parlar un idioma que fa aquest soroll tan espantós per pronunciar la jota. Aquests que no parlen en català sovint tampoc no saben anglès, ni francès, ni qui és monsieur Paccaud. Però no només a Catalunya l"espanyol és un símptoma de classe baixa. L"amic Riera em facilita aquestes dades de l"ONU del 2002. Renda per càpita de Noruega, 36.600 dòlars; Dinamarca, 30.940; Islàndia, 29.750. Tots tres països riquíssims, amb economies internacionalitzades i llengües més petites que la nostra però que les parlen sense complex. Contra aquesta absurda creença que el català ens tanca portes, aquestes dades prou eloqüents de si serveix o no serveix una llengua minoritària. En canvi en el meravellós món hispànic la pobresa és l"única dada. La mitjana dels 13 principals països americans que tenen l"espanyol com a llengua, comptat des de l"Argentina, Xile i Mèxic fins a Nicaragua, Hondures i l"Equador, és de 6.209 atrotinats dòlars de renda per càpita. Catalunya parlant català i malgrat l"espoli fiscal infligit per una Espanya que no té ni la decència de publicar les xifres del robatori, té una renda de 26.420 dòlars. Hem de triar model: Noruega o afegir-nos a la caravana de la misèria. Només cal veure com les zones més riques de l"Estat tenen una altra llengua pròpia: i és evident que l"Estat el mantenim, pagant molt i molt, els que no parlem en tercermundista. És veritat que en espanyol s"han escrit pàgines d"una bellesa emocionant, però el destí dels països que el parlen ha estat històricament d"una fatalitat irrevocable. Parlar espanyol sí que tanca portes, i destins: mira. L"independentisme a Catalunya està absolutament justificat encara que només sigui per fugir de la caspa i de la pols, de la tristesa de ser espanyol.