Esto lo lei por otro foro, y un compañero forero, dejó esta respuesta (q le envió a su mail), os la pego, porque me encantó lo que le dijo, y le desmontó uno por uno, sus "argumentos".
El "nuriavandenberghéfobo"Carlos Imaz
mailtocat.gifrrington@euskalnet.net
Me estaba preguntando si te crees la única persona que se puede inventar "palabros" castellanos añadiendo sufijos griegos y latinos a ciertos términos castellanos. Bueno, a la vista de mi título, "de nada" por tus agradecimientos al sacarte de tu error.
En aras de lo políticamente correcto me gustaría decirte que disiento de tu opinión, pero como resulta que tus líneas me han causado casi una perforación de estómago, además de una peligrosa descompensación de mi tensión arterial, me perdonarás que me refiera a tus efluvios mentales de forma castiza, o sea, "ganas de tocar los bajos fondos", expresión esta sí políticamente correcta y que puede ser usada indistintamente tanto como por hombres como por mujeres.
Tu basta cultura (nótese que escribo el término correcto al emplear la letra "b") quizás sea incapaz de apreciar que la palabra "gay" pasó a ser de empleo común porque nació de la propia comunidad de hombres y mujeres que practicaban el sexo con personas de su mismo sexo, y de esta forma se evitaba el uso de insultos (esos términos a los que tanto aprecio pareces tener) o términos médicos (como la propia palabra homosexual), cuando no de términos bíblicos, sobre los que a buen seguro tienes más bibliografía que yo. Añadiría las calificaciones de vag@s y maleantes con las que Pakito I el Usurpador (de la democracia, se entiende, a pesar del superlativo de general que tanto le gustaba) nos obsequió, pero desconozco si esto último supone ya demasiada información.
Otro tema diferente sería el del uso de extranjerismos o la invasión preferentemente de anglicismos que sufren ciertos idiomas como el castellano, y las decenas de pronunciaciones posibles, tema apasionante sobre el que podríamos extendernos, pero que no es el objeto de tu fobia, claro está.
Simplemente me gustaría añadir que el uso de diminutivos, abreviaturas o terminaciones "cariñosas" en términos insultantes como "mariquitas", "mariquitusos" o "tortis", no los suavizan en absoluto, cariño (uso este término porque según tú soy maricón y seguro que creerás que tengo más sensibilidad que un hombre "normalito"). En realidad, querida, la condescendencia que supone el empleo de tales artificios lingüísticos te deja un poquito a la altura del barrillo (o lodo de pequeña entidad, como prefieras).
Que un beso o un manoseo entre dos hombres te repugne, eso yo me lo tomaría más en serio. Y lo del silletazo, ni te cuento. Imagínate que a mí, por sarasa, maricón y bujarrón, me horrorizara un beso entre un hombre y una mujer. En primer lugar, no ganaría para los litros de manzanilla que debería tomar para evitar las arcadas que me darían a todas horas y en todas partes. Y, en segundo lugar, el resto del sueldo se me iría en comprar sillas para los dichosos silletazos, porque otra cosa no sé, pero te aseguro que el overbooking lo tenía asegurado. Pero, aunque seguramente no me acostaré nunca con una mujer, lamento comunicarte que no siento asco al ver a un hombre y a una mujer besándose. Debe ser el gen defectuoso ese que tenemos los maris, que por defectuoso hasta las ganas de vomitar nos quita.
El tener que recurrir a un santo de dudosa santidad para justificar tu repugnancia tampoco es que te dé muchos puntos en esa carrera de buenos modales y educación de los que pareces presumir. No olvides, en cualquier caso, que la santidad vale sólo para el más acá (ahora vía Benedicto XVI) y que en el más allá dicha santidad terrenal supongo yo que deberá ser demostrada ante el Altísimo, si es que el hombre en cuestión no se ha aburrido de estar allí tan solo en su magnificencia y se ha ido de vacaciones a un lugar más entretenido como el infierno, que mejor publicista que el insigne Dante no lo encontraría ni Viajes Halcón.
Ahora me entero que los heterosexuales estáis discriminados por el sistema (¿ves como lo de los anglicismos se nos pega a tod@s? ¡Que lo del stablishment sí que es antiguo!). ¡Y lo de la bandera! Es una cosa que me toca la moral a cuatro manos, como el piano, pero sin música y sin marfil. Bastante lío tengo en la vida diaria con lavar y planchar la ropa como para encima tener que preocuparme de sacar a diario una bandera y llevarla al tinte, sobre todo desde el dichoso redondeo del euro. Que no, cari, que no, que te vuelves a confundir. Que lo de "orgullo" fue un término que usaron l@s "desviad@s" del 69 no porque se sintieran superiores, sino porque pasaron de ser internados en un psiquiátrico o escondidos en los sótanos de sus casitas de sonrientes familias de clase media a poder demostrar su cariño en público sin tener que poner la otra mejilla cuando a alguien se le ocurría darles un silletazo de los tuyos. Y ese cambio, liberador, sí que era y sigue siendo motivo de orgullo, que no de superioridad. Así que ya sabes, si te da envidia lo del armario, pues métete en uno de caoba, o mejor de teka, que es más cara y aguanta muy bien la humedad. Ahora bien, aunque dentro puedas librarte de silletazos varios, te advierto que está un poco oscuro y a veces se está bastante solo. Aunque te aseguro que metidita ahí dentro lo que no te sentirás es discriminada.
En cuanto a lo de subirse a una carroza y disfrazarse, puede que sea ridículo, pero no más que salir de despedida de solter@ con órganos sexuales a la vista púbica y pública por la calle en plena cuaresma, pagar un potosí por llevar un vestido blanco que sólo vas a usar una vez en tu vida o tener que invitar a tu boda a gente a la que darías arsénico por compasión. En todo caso, ¿has probado subirte a una carroza?¿eres de las que les fascina sacar a pasear al perro en chandal y tacones (elegante pero sencilla) o es que nunca te llamaron del programa de Joaquín Prat "Reina por un día"?
De una forma u otra, y con esto acabo, espero que esa costumbre masoca tuya de pensar a todas horas en quién se acuesta con quién y de hacerla tu vara de medir al personal con el que te cruzas por la calle prevalezca en tus pensamientos. Nunca olvides que al contemplar la Capilla Sixtina estarás viendo la obra de un sodomita; que si te entran ganas de vomitar en el autobús no será por las curvas, sino porque a lo mejor la conductora será "torti"; ten cuidado con la ropa que te pongas o el maquillaje que uses, no sea que sean creación de una de estas abominaciones y te salga un sarpullido que tarde un mes en curar, y no leas demasiado, no sea que al leer por la noche en la cama te encuentres un personaje homo y, por un descuido, regurgites tu zurrapilla de lomo sobre tus sábanas de raso y el olor se incruste en el colchón para toda la vida.
Yo, por de pronto, me voy a la ópera, pero no por maricón, no, sino porque es mi trabajo, y al menos al oír la música de los ensayos, no tendré que hacer caso de ciertas palabras de ciertas personas que me estropean un bonito día de otoño. Por cierto, a los dioses y diosas no les pido nada, que bastante ocupad@s estarán l@s pobres con el vasto universo (ahora sí con "v") como para preocuparse por estas tonterías de unos seres que, en realidad, son -somos- pequeñas gotas de realidad... bueno, vale, gotitas, que ya sé que te pone.
Lo mejor es que la señora, como recibió críticas en el periódico volvió a contestar con ese nivel que la caracteriza. Os dejo el enlace, q de nuevo no tiene desperdicio
http://www.elpueblodeceuta.es/archivo/2 ... _nuria.htm[/quote]