A raíz del debate que ha surgido en otro foro, abro este nuevo tema.
Aleja escribió:He leído (o eso creo) tanto el manifiesto contra-sexual como testo yonqui de Beatriz Preciado, con sumo esfuerzo pero con toda la buena voluntad del mundo, ya que sus opiniones personales parecen haberse convertido en el no va plus del momento. Con inmensa dificultad porque su lenguaje no lo domino (es como si me hablaran en otro idioma), pero bueno, digamos que entre los libros, algunas entrevistas por aquí y por allá he podido hacerme a una idea de la teoría de esta filósofa.
El resultado de mis intensas elucubraciones (jiji) es que no me convencen ni me resuenas la mayoría de sus ideas. No entiendo que tiene de revolucionario (tal como dice y dicen sus seguidoras) anunciar la desaparición de los sexos y géneros, cuando ella misma, siendo mujer, desea no serlo y prefiere convertirse en hombre. Es decir, si tanto da ser hombre o mujer y naces mujer pues así te quedas ¿no?. Explica su decisión, entre otras cosas, porque prefiere penetrar a a ser penetrada .-O. Pero vamoavé...¿a estas alturas volvemos a la discusión de los 70 sobre las vaginales y las clitoridianas??? ¿¿Cuando ya está más que discutido que TODO el cuerpo es objeto de placer, que somos un completo abanico de zonas erógenas, volvemos a situar el asunto en lo estrictamente genital? No entiendo nada. Además se declara feminista, a la vez que anuncia que "el feminismo se ha convertido en un movimiento de blancas burguesas". Puede que sea verdad en ciertos sectores , pero que yo sepa los movientos de negras, árabes, latinas y demás mujeres no europeas están muy efervescentes y dando batalla en todos los frentes con todas las dificultades del mundo. En fin, os dejo una opinión que pillé en un foro por ahí que refleja muy bien mi pensamiento.
"Coincido básicamente con lo dicho por Raquel. También a mí la farragosa teoría de BP me parece sumamente confusa, amén de elitista y fundamentalista. Elitista en tanto encuentra marco adecuado en lo teórico bastante apartado de la realidad global. No solamente en la terminología (un argot para un@s poc@s entendid@s), sino porque le queda sumamente estrecha a la realidad, que, sabemos, es bastante tenaz. Su intento de vicarizar una experiencia personal (que respeto, por supuesto) no me parece una base siquiera mínimamente válida como para extrapolarla al conjunto de la sociedad. Pongamos que yo me dedico a inyectarme insulina...¿deduzco de ello que todos los seres
humanos somos diabéticos? Vale, vale, el ejemplo es endeble, pero es el que se me ocurre ahora mismo.
Por lo que se refiere a la argamasa volcánica de las pulsiones sexuales ninguna novedad, ya Freud denominó "pervers@s polimorf@s" a los seres humanos, es decir, con una carga libidinal básicamente trasgresora en busca de su objeto de deseo. Sin embargo, ha pasado un siglo desde este enunciado y la terca realidad nos muestra que sí, cierto, el magma erótico es indefinible y perverso "per se", pero no determina nada, es una pulsión, no hay nada demostrable que nos lleve a pensar que todas las mujeres y hombres somos transgénero.
Soy lesbiana, me supuso un enorme esfuerzo reconocerme en mi identidad, luché contra viento y marea (y contra mí misma) para finalmente sentirme feliz en mi pellejo...¿Y debería ahora replantearme si soy una antigualla outsider que se niega sus deseos reprimidos de, como bien dice Raquel, ser una vagina frustrada por no tener pene? También habló Freud del complejo de castración, mujer humillada por no tener pene...¿Volvemos a lo mismo a estas alturas, superado como está Sigmund? Por mi parte, va a ser que no...
Y para terminar, un ruego a BP: ¿podría por favor simplificar su lenguaje para que una mente humana no tan privilegiada como la suya pueda
acceder a su propuesta intelectual? Me cuesta horrores comprenderla, lo cual no me convierte en una mujer de bajo perfil intelectual, sino que más bien me hace pensar que las teorías que se explican herméticamente en sí mismas, como un caracol que se esconde en su caparazón cuando el exterior le disturba, o no están bien planteadas y sólidamente demostradas o se tratan de construcciones racionales paranoicas. Como el mismo psicoanálisis, sin ir más lejos. Porque el peligro no está en la teoría en sí, cualquiera puede enunciar su propio corpus ideático, no hay problema. El problema viene cuando ante la muy difícil comprensión de tal corpus, dada su tautología, se vulgariza plagado de errores de interpretación. Esto me parece sencillamente aberrante. Y hablo con conocimiento de causa: una amiga mía, deslumbrada por lo que entiende o cree haber entendido de las teorías de Preciado comenzó a hormonarse con testosterona a escondidas. Ahora mismo está hospitalizada a causa de un gravísimo trastorno hormonal, lamentablemente, se cree, irreparable.
Obviamente no es responsabilidad de BP,estaría bueno, sería como culpar a una ficción como Spiderman de que una persona confusa y de muy baja autoestima pretende trepar por los muros y se mate.
Lo que deseo expresar es que la pretención de universalizar experiencias personales y darlas por válidas Urbi et Orbe entraña un peligro que debería ser tenido muy en cuenta por quien lo divulga más allá de su ámbito personal. Gracias por leerme".¿Que opináis? Ah, y otra cosa, yo creía que era queer (teorías que tampoco entiendo mucho por su lenguaje, aunque sacando de allí y de allá mas o menos he podido intuir) pero he leído en una entrevista que no se considera tal, que lo queer está superado. Os prometo que estoy sumida en la confusión.
galois escribió:
Me parece que este post no es el más adecuado para discutir estos temas, pero lei un poco el "Manifiesto Contrasexual" de Beatriz Preciado y no me gustó demasiado, por radical y queer (en el sentido de raro, estrafalario, no de relación con la teoría queer), aunque he leido alguna entrevista suya y coincido con muchas cosas de las que dice.
En cuanto a lo de penetrar o ser penetrada, no tiene nada que ver con la famosa (pero real) discusión de "clitorianas o vaginales", sino más bien con el hecho de la dominación, la estructuración social del género dominante y el dominado, etc. Vamos, que esto, junto con la disolución de sexos y géneros, está más relacionado con las políticas trans e intersex que con otras cosas.
Y sobre estar en lo estrictamente genital... no olvidemos que la sociedad se estructura entorno al sexo, diviéndolo todo de forma dicotómica (aunque realmente no sea así...) en mujer/hombre, es decir fomentando diferencias por sexuación...
Aleja escribió:
Dices. " En cuanto a lo de penetrar o ser penetrada, no tiene nada que ver con la famosa (pero real) discusión de "clitorianas o vaginales", sino más bien con el hecho de la dominación, la estructuración social del género dominante y el dominado, etc. Vamos, que esto, junto con la disolución de sexos y géneros, está más relacionado con las políticas trans e intersex que con otras cosas".
Pues peor me lo pones, porque si Preciado se está hormonando con testosterona porque le gusta ser la parte "activa" del coito penetrando con dildos, y en tanto coincido contigo en que la penetración es prerrogativa de la dominación, menos comprendo como puede siquiera declararse feminista habiendo optado por pertenecer a la estructura social de los dominadores. Para más INRI comenta que se rasura a raíz del vello generado por la testosterona. Si eliges ser hombre habiendo nacido mujer (con todas las dudas que puedas tener sobre la veraacidad del sexo biológico), pues disfruta de tu barba, digo yo, es parte de tu nueva identidad, asúmela con todas sus consecuencias No?. Nada, que siguen sin cuadrarme las ecuaciones de esta filósofa.
A ver, yo no sé cómo se siente ni qué es lo que quiere esa mujer persona (Beatriz Preciado), pero me parece que estás cayendo en el tópico de pensar que un hombre se define por ser dominante y tener pelo (barba, por ejemplo), es decir, que haces una imagen concreta y exiges que los que se identifiquen la sigan, cuando todos sabemos que hay hombres que no dejan ni rastro de vello en su cuerpo, aunque en realidad no sepamos muy bien cómo definir qué es ser hombre y qué es ser mujer. Lo que hace Beatriz Preciado me parece que está más relacionado con las políticas intersex, de libre definición del cuerpo, por así decirlo, y con el transgenerismo, cuanto a representación social, que con el deseo de realizar una reasignación sexual completa, por mucha testosterona que se chute. Por otro lado, yo creo que sí es feminista, y estas actitudes y políticas también los son, ya que si se rompe esta estricta (y obsoleta e irreal) dicotomía de sexo y género hembra/macho - masculino/femenino, eliminamos de golpe cualquier tipo de discriminación por razones de sexo (por ejemplo, violencia contra las mujeres o discriminación laboral) y de género (por ejemplo, LGTBfobia).