Para empezar, aunque supongo que casi todas lo sabéis, el término lesbiana es un gentilicio, significa de Lesbos (la isla griega donde vivía la poetisa Safo considerada como una de las primeras lesbianas famosas de la historia) Precisamente, Safo es, en cierto modo, la responsable de que se utilizara este término para denominar a las mujeres que aman a mujeres.
Bueno, hasta ahí todo claro.
Hay gente que piensa que lesbiana suena mal, que es un insulto, etc.etc. Bueno, para mí un insulto claro es algo que significa cosas desagradables sobre alguien (idiota, estúpido, cabrón, etc.) En la propia palabra está el insulto, en eso estaremos tod@s de acuerdo.
Ahora bien, en el lenguaje existen términos que se han asociado a una serie de connotaciones culturales que hacen de la palabra un insulto sin serlo, claro ejemplo es gay, negro, sudamericano, ....etc. Es decir, lo que se considera un insulto no es la palabra en sí, sino ser gay, negro, lesbiana, sudamericano, etc. en un contexto cultural determinado.
Pero este tipo de adjetivos son moldeables, como el propio lenguaje, y, del mismo modo que una corriente cultural les ha hecho cambiar su significado real, otra corriente cultural puede producir el mismo efecto.
La palabra gay, hace unos 40 años, se utilizaba como insulto, hoy en día se utiliza para designar, normalmente, a un hombre homosexual y se considera, además, la palabra políticamente correcta. Por qué con lesbiana no ocurre lo mismo? Por qué las propias lesbianas somos, muchas veces, las más reacias a utilizarla?
Podemos buscar todas las acepciones que queramos para designarnos, pero el insulto seguirá estando implícito, porque no va dentro de la palabra, sino en aquello a lo que designa.
Yo me considero lesbiana y forma parte de mí igual que ser morena, ser blanca o ser mujer, no lo considero un insulto, sino una palabra que define cierta característica en mí. Que alguien me llame lesbiana no me resulta un insulto y, precisamente, el poder de cambiar esa acepción está en nuestras manos.
Pongamos dos ejemplos, imaginemos que alguien me llama lesbiana porque voy con mi novia cogida de la mano:
Reacción 1: me vuelvo, me cabreo un montón y les insulto.
Reacción 2: paso del tema, porque no me interesa entablar conversación con el primer payaso que se me cruce en la calle.
Reacción 3: me doy media vuelta, los miro tranquilamente y les digo sí y?
Con la reacción 1 estamos reafirmando su percepción de que ser lesbiana es malo y es un insulto.
Con la reacción 2, bueno, a veces no hay mayor desprecio que no hacer aprecio.
Con la reacción 3 los dejas sin argumentos, probablemente ni siquiera sabrán reaccionar.
No os estoy diciendo que hagáis esto por la calle, cada una es libre de hacer lo que quiera. Lo que digo es que si tenemos claro que somos lesbianas, si lo aceptamos y sabemos que no existe nada malo en ello, esa proyección llegará a quienes nos rodean y acabarán percibiéndola igual.
Por eso digo que el problema no está en la palabra, LESBIANA, sino en la idea que se tiene sobre el hecho de que una mujer ame a otra mujer y que se considere malo, sucio, anormal, etc.etc.
Bueno, esto es lo que yo pienso, qué pensáis vosotras?

jejeje fue divertido ver sus caras jajajaj entre austadas y sorprendidas.