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Poesía

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Lo abrió lluna19 el

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saudade #21

Era un niño que soñaba

un caballo de cartón,

Abrió los ojos el niño

y el caballito no vió.

Con un caballito blanco

el niño volvió a soñar;

y por la crin lo cogía...

¡Ahora no te escaparás!

Apenas lo hubo cogido,

el niño se despertó.

Tenía el puño cerrado.

¡El caballito voló!

Quedóse el niño muy serio

pensando que no es verdad

un caballito soñado.

Y ya no volvió a soñar.

Pero el niño se hizo mozo

y el mozo tuvo un amor,

y a su amada le decía:

¿Tú eres de verdad o no?

Cuando el mozo se hizo viejo

pensaba: Todo es soñar,

el caballito soñado

y el caballo de verdad.

Y cuando vino la muerte,

el viejo a su corazón

preguntaba: ¿Tú eres sueño?

¡Quién sabe si despertó!

A. Machado

saudade #26

De paso

No es el tiempo
el que pasa.
                     Eres tú
que te alejas
                     apresuradamente
hacia la sombra,
y vas dejando caer,
como el que se despoja
de sus bienes,
todo aquello que amaste,
las horas
que te hicieron la dicha,
amigos
en quienes hubo un día
refugio tu tristeza,
sueños
inacabados.
Al final, casi
vacías las manos,
te preguntas
en qué momento
se te fue la vida,
se te sigue yendo,
como u hilo de agua
entre los dedos.

Meira del Mar

alinamar #28

Elegía a Ramón Sijé - Miguel Hernández

 (En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
 En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(El rayo que no cesa)

Este poema me lleva muchos años atrás, a mis tiempos de Instituto, a mis amigos poetas; a un recital, a una guitarra, a las más profundas emociones... a un  pasado mes de marzo, de una década ya caduca...a todo aquello que prendió entonces; a Miguel Hernández en el aniversario de su muerte, en su tierra alicantina de una alicantina. Ni imaginar puedes desde tu vida pasada, desde tu tumba presente lo que significaste para aquel grupo de jóvenes. Gracias.

28 de marzo de 2009

Ex-Usuaria #29

una de mis preferidas...

Le Pont Mirabeau

Sous le pont Mirabeau coule la Seine
            Et nos amours
       Faut-il qu'il m'en souvienne
La joie venait toujours après la peine
 
     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure
 
Les mains dans les mains restons face à face
            Tandis que sous
       Le pont de nos bras passe
Des éternels regards l'onde si lasse
 
     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure
 
L'amour s'en va comme cette eau courante
            L'amour s'en va
       Comme la vie est lente
Et comme l'Espérance est violente
 
     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure
 
Passent les jours et passent les semaines
            Ni temps passé
       Ni les amours reviennent
Sous le pont Mirabeau coule la Seine
 
     Vienne la nuit sonne l'heure
     Les jours s'en vont je demeure

Guillaume Apollinaire (1880 - 1918)

alexmalt #30

todavia recuerdo el dia que oí la noticia de su muerte , se me encogió el alma y me apenó no poder haberle agradecido los momentos tan maravillosos que he pasado leyendola.

La construcción de un sueño

Siempre hay tiempo para un sueño.


Siempre es tiempo de dejarse llevar por una pasión que nos arrastre hacia el deseo.


Siempre es posible encontrar la fuerza necesaria para alzar el vuelo y dirigirse hacia lo alto.


Y es allí, y solo allí, en la altura, donde podemos desplegar nuestras alas en toda su extensión.


Solo allí, en lo más alto de nosotros mismos, en lo más profundo de nuestras inquietudes, podremos separar los brazos, y volar.

                                                                    Dulce Chacòn

Ex-Usuaria #31

Prefiero tu tímida sonrisa

a su perpetua sombra,

tus sueños de verano

a sus infinitas promesas,

tu cariño de siempre

a sus abrazos del final,

tu recuerdo lejano

a su coloreada presencia.

Porque tu eres

el día que nos queda

y ella

la oscuridad que pasa.

    Marzo 1985.     Dedicada a mi padre.

Ruslana #32

A esta autora la descubrí, no sé si decir por casualidad, cuando estaba en la universidad. Nunca había oído hablar de ella, pero el libro de poemas que me leí me gustó mucho.

ANTE TI

Porque siendo tú el mismo, eres distinto
y distante de todos los que miran
esa rosa de luz que viertes siempre
de tu cielo a tu mar, campo que amo.

Campo mío, de amor nunca confeso;
de un amor recatado y pudoroso,
como virgen antigua que perdura
en mi cuerpo contiguo al tuyo eterno.

He venido a quererte, a que me digas
tus palabras de mar y de palmeras;
tus molinos de lienzo que salobres
me refrescan la sed de tanto tiempo.

Me abandono en tu mar, me dejo tuya
como darse hay que hacerlo para serte.
Si cerrara los ojos quedaría
hecha un ser y una voz: ahogada viva.

¿He venido, y me fui; me iré mañana
y vendré como hoy...? ¿qué otra criatura
volverá para ti, para quedarse
o escaparse en tu luz hacia lo nunca?

(Carmen Conde)

Ruslana #33

Aquí voy a dejar unos poemitas de Augusto Ferrán, autor romántico, coetáneo y amigo de Bécquer. De hecho, supe de él por la introducción que Bécquer escribió a uno de sus libros de poemas, "La soledad".

Compañera de mi alma / no te apartes de mi lado / porque si me dejas solo / la soledad me hará daño

"Pasé por un bosque y dije / aquí está la soledad... / y el eco me respondió / con voz muy ronca: aquí está./ Y me respondió aquí está / y sentí como un temblor, / al ver que la voz salía / de mi propio corazón".

Sé que me voy a perder
y ya sé que estoy perdido,
y solamente me pesa
que no te pierdas conmigo.

saudade #34

No las ví, si las hubo,

señales que me advirtieran

que el amor tuyo no era

para mí.

 

Por eso andando seguí

llamada por tu mirada

que el corazón me encendía,

y cuando llegar creí

al anillo de tus brazos,

rompiste todos los lazos

y en el olvido caí.

 

Morir puede ser, a veces,

el instante en que sabemos

que nunca más volveremos

a encontrar

los ojos que nos amaron,

las voces que nos nombraron

al pasar.

 

Después se sigue viviendo,

si es que se puede llamar

vivir, a dejarse ir,

no importa cómo ni cuándo,

simplemente desandando

recuerdos hasta partir.

 

Caminar, para encontrarte,

fue tan sólo caminar.

 

Pero el regreso –dejarte-

fue comenzar a arrastrar

el paso cual bestia herida

que no entiende que la vida

se le está yendo al andar.

Meira Delmar

fanfarlo #36

Invernando

éste es el tiempo fácil: no hay faena.

he echo funcionar el extractor de la comadrona,

tengo miel,

seis tarros de miel,

seis ojos de gato en la bodega,

que invernan en una oscuridad sin ventanas,

en el corazón de la casa,

junto a la compota rancia del inquilino anterior,

y las botellas de destellos vacíos:

ginebra de sir fulano.

ésta habitación en la que nunca he estado.

ésta es la habitación cuyo aire nunca pude respirar.

Se arracimaba en ella la negrura, igual que un murciélago,

sin otra luz

que la linterna y su tenue

amarillo chino en objetos abrumadores:

negra estolidez. Deterioro.

Posesión.

Son ellos mis dueños.

Ni crueles ni indiferentes,

sólo ignorantes

Este es el tiempo de estereo para las abejas; las abejas

tan lentas, que apenas si las reconozco,

en fila como soldados

hacia la lata de jarabe

para compensarse la de la miel que yo les he quitado.

Se mantienen con tate & lyle,

la nieve refinada.

Viven de Tate &Lyle, en vez de flores.

Se lo llevan. El frio se consolida.

Ahora se apelota en un bulto,

mente

negra contra todo este blanco.

La sonrisa de la nieve es blanca.

Se extiend, cuerpo de porcelana de Sajonia de una milla de largo,

hasta el cual, en los dias templados,

sólo pueden llevar los muertos.

Las abejas son todas mujeres,

doncellas y la real señora alargada.

Se han desembarazado de los hombres,

esos seres obtusos, torpes manzanas y patanes.

El invierno es para las mujeres;

la mujer, quieta con su labor de punto,

junto a la cuna de nogal español,

con el cuerpo como un bulbo expuesto al frío y demasiado atontada para pensar.

¿sobrevivira la colmena?¿lograran los gladiolos

ahorrar lo suficiente de sus fuegos

para llegar al año próximo?

¿A qué sabrán los eléboros negros?

Las abejas están volando. Notan el sabor de la primvera.

SYLVIA PLATH

ding #38

LA PULGA

     Picó atrevido un átomo viviente
los blancos pechos de Leonor hermosa;
granate en perlas, arador en rosa,
breve lunar del invisible diente.
     Ella, dos puntas de marfil luciente
con súbita inquietud bajó quejosa,
y torciendo su vida bulliciosa,
en un castigo dos venganzas siente.
     Al expirar la pulga dijo: "¡Ay triste!,
¿por tan pequeño mal, dolor tan fuerte?"
"¡Oh pulga -dije yo-, dichosa fuiste!
     Detén el alma, y a Leonor advierte
que me deje picar donde estuviste,
y trocaré mi vida con tu muerte.

             Atribuido a Lope de Vega

fanfarlo #39

soy viuda. podría ser charleville. podriía ser cualquier parte.

me muevo detrás de los arados.los campos.el joven arthur merodeaba

por la granja la bomba del pozo

artesiano. lanza vidrio verde conocido como desecho de cristal.

me pega en el ojo.

estoy arriba en la habitación vendando mi herida.él

entra. se apoya contra el dosel. sus mejillas rosadas.

aire desdeñoso manos grandes. lo encuentro endiabladamente sexy.

cómo ocurrio pregunta indiferente. demasiado indiferente.

levanto el vendaje. muestro mi ojo ensangrentado echo un desastre,

un sueño de poe. se queda asombrado.

se lo explico rápida bruscamente. alguien me lo hizo. tú me lo hiciste.

se cae sobre la cama. llora. me coge por las rodillas. lo cogo por el pelo. que no

hace sino arder en mis dedos. fuego espeso de zorro. suave pelo amarillo.

pero ese inconfundible tono rojo. rúbeo. reflejo rojo. pelo de él.

oh, jesús cómo lo deseo, sucio hijo de perra. lame

mi mano. me sereno. ve rápido tu madre te espera. se

levanta. se está yendo. pero no sin la mirada de

esos frios ojos azules que destroza. ese que duda

es mio. estamos sobre la cama. le he puesto un cuchillo en el delicado cuello.dejo que gotee. nos abrazamos. devoro su cuero cabelludo

piojos gordos como pulgares de bebé. piojos caviar de cráneo.

.........SUEÑO DE RIMBAUD. PATTI SMITH.

fanfarlo #40

INFANCIA Y CONFESIONES
A Juan Goytisolo

Cuando yo era más joven
(bueno, en realidad, será mejor decir
muy joven)
AAAAAAAAAAalgunos años antes
de conoceros y
recién llegado a la ciudad,
a menudo pensaba en la vida.
AAAAAAAAAAMi familia
era bastante rica y yo estudiante.

Mi infancia eran recuerdos de una casa
con escuela y despensa y llave en el ropero,
de cuando las familias
acomodadas,
AAAAAAAAAAcomo su nombre indica,
veraneaban infinitamente
en Villa Estefanía o en La Torre
del Mirador
AAAAAAAAAAy más allá continuaba el mundo
con senderos de grava y cenadores
rústicos, decorado de hortensias pomposas,
todo ligeramente egoísta y caduco.
Yo nací (perdonadme)
en la edad de la pérgola y el tenis.
La vida, sin embargo, tenía extraños límitesy lo que es más extraño: una cierta tendencia 25retráctil.
Se contaban historias penosas,
inexplicables sucedidos
dónde no se sabía, caras tristes,
sótanos fríos como templos.
AAAAAAAAAAAlgo sordo
perduraba a lo lejos
y era posible, lo decían en casa,
quedarse ciego de un escalofrío.

De mi pequeño reino afortunado
me quedó esta costumbre de calor
y una imposible propensión al mito.

Jaime gil de Biedma. Hoy me quedo con la última porque yo sufro de mitopóiesis aguda, y hoy cayó un mito. R.I.P.

Editado