El mantra se convierte en el báculo de nuestra vida Y nos ayuda a soportar todas las pruebas. Ninguna repetición es vana. Porqué cada repetición tiene un nuevo significado, Que nos aproxima más y más a Dios. MAHATMA GANDHI.
El mantra constituye el símbolo viviente del ideal más profundo que el ser humano es capaz de concebir, el más elevado que podamos corresponder y amar. Cuando repetimos el mantra en nuestra mente estamos recordándonos que nuestros corazones albergan la suprema realidad. Cuanto más repitamos el mantra, más profundamente arraigará en nuestra conciencia. A medida que se conecta con esta realidad, fortalece nuestra voluntad, ciega todas las viejas fuentes de conflicto y confusión, y nos permite acceder a los más hondos manantiales de fortaleza, paciencia y amor.
Aquel que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. JUAN I.
Tan etéreas se nos antojan estas palabras, que la mayoría de nosotros no puede relacionarlas con la vida cotidiana.
Mediante el descubrimiento de la unidad entre nosotros y los demás, podemos llegar a encontrar nuestra unidad con Dios y luego, merced a algún milagro de la gracia, llegar a amar a nuestros semejantes.
El amor perdura hasta el borde mismo de la muerte. WILLIAN SHAKESPEARE.
Casi todos nosotros pasamos años en pos de nuestros objetivos personales sin tomarnos el menor tiempo para enterarnos de las necesidades de quienes viven con nosotros, en casa, el vecindario, el trabajo. Pueden llegar a ser muy raras las ocasiones en que apliquemos nuestra energía al servicio de los demás. Algunas veces olvidamos que nuestra innata capacidad para amar es el mayor don que jamás tendremos. A fin de cultivarla deberíamos subordinar a ella todo lo demás. Eso significa que quizás debamos olvidar nuestras vicisitudes particulares en cuanto al provecho y el placer, para dedicarnos más a los otros, pero es así como se desarrolla el amor.
Lleva toda una vida aprender a amar. El amor no es algo que estalla una mañana cualquiera con un despliegue de fuegos de artificio en el momento más profundo de la meditación. Crece poco a poco, un día tras otro, para perdurar en nosotros. No es otra cosa lo que el amor requiere.
Pero si lo convertimos en nuestra máxima prioridad, sin tener en cuenta las dificultades que pudieran sobrevenir, nuestro amor no hará sino crecer.
Se aprende a hablar, hablando; a estudiar, estudiando; A correr, corriendo, y a trabajar, trabajando; de la misma manera, se aprende a amar, amando. SAN FRANCISCO DE SALES.
El amor se desarrolla practicándolo; no hay otra forma
Hemos de considerar el universo como la expresión de la misma unidad. En consecuencia, sólo nuestro amor fluye hacia todos los seres y criaturas del mundo por igual. SWAMI RAMDAS.
Todos parecemos distintos. Sin embargo, por debajo de esa aparente división, muy en lo profundo, yace oculta en cada uno de nosotros la unicidad: eterna, infinita, por siempre perfecta. Se trata del secreto de la vida más celosamente guardado: que nos hallamos todos atrapados en una mascarada de la divinidad, tratando de arrancarnos nuestra máscara para dejar al descubierto ese uno mismo puro y perfecto que llevamos dentro.
El amor es paciente y gentil; el amor no es celoso Ni jactancioso; no es arrogante ni rudo. CORINTOS I
Para sobresalir en algo es menester paciencia; pero cuando queremos amar, la paciencia es de absoluta necesidad. Sin paciencia, nadie podrá ser nunca capaz de amar de verdad; habrá una contradicción en los términos.
Felizmente nuestro estado natural es el amor, y la paciencia es algo que todos estamos en condiciones de aprender.
Así como el humo oculta el fuego del incendio y un espejo puede quedar oscurecido por el polvo, tal como el embrión descansa en lo hondo de la matriz los deseos egoístas no dejan ver la sabiduría. SRI KISHANA (BHAGAVAD GITA)
Nuestro estado natural es la libertad. Lo que más esperamos de la vida es ser libres de todas las compulsiones mentales que nos impiden vivir en paz con nosotros mismos, con los demás y con el ambiente que nos rodea. Nuestras fallas la codicia, el odio o el miedo la insensibilidad ante el sufrimiento del prójimo- no hacen sino ocultar nuestra verdadera naturaleza, tal como el polvo oscurece la superficie de un espejo.
Sed fuertes y valerosos, no temáis, no tengáis miedo Porque el Señor tu Dios es el que va con vosotros; No os fallará ni olvidará. DEUTERONOMIO
Cada vez que nos preocupamos por algo del pasado o el futuro, lo que hacemos es levantar nuestra casa embrujada para poblarla con nuestros propios fantasmas.
Perdon, estoy tan cansada que no se ni lo que estoy haciendo.
La gracia de Dios es un viento que sopla constantemente. SRI RAMAKRISHNA
Todo Cuanto debemos hacer es izar nuestras velas y dejar que el viento nos impulse, a través del mar de la vida, hacia otras costas. Pero ocurre que casi todos nosotros preferimos a esta orilla. Nuestra vela pende en jirones y nuestra embarcación, excedida de equipaje, amenaza con hundirse y no puede avanzar, cargada con nuestras preferencias y aversiones, nuestros hábitos y opiniones, todos los resentimientos y hostilidades que hemos acumulado tan cuidadosamente a lo largo de nuestra vida.
Pero así como somos nosotros, quienes hemos adquirido ese equipaje, también nosotros hemos de ir desprendiéndonos en forma gradual de toda la carga, lanzándola por la borda. El viento sopla, pero tenemos que lograr que nuestra barca sea apta para la navegación. Podemos remendar nuestra vela, y así desplegarla para que nos lleve hasta la otra orilla.
Ama a todo el mundo así como una madre ama a su único hijo. BUDA
Cuando se descubre el núcleo de la propia personalidad llámese Cristo, Buda, Krishana, la Madre Divina o sencillamente el Infinito- no sólo no shemos transformado; nos hemos transfigurado. Ya no estamos meramente enamorados de las personas A, B o C; nos hemos convertido el amor en sí.
Todos los seres que viven sobre la faz de la tierra nos mueven a amarlos. No es posible pensar mal de nadie no desear lastimarlos. Debemos esforzarnos por vivir nuestra vida de tal modo que nunca perjudique la felicidad de nadie.
A grandes sorbos bebemos de un centenar de fuentes; tan pronto una de ellas comienza a manar menos, nuestros placer disminuye. Pero cuando el sublime manantial brota a chorros dentro de nosotros, ya no necesitamos robar de otras fuentes. JALALUDDIN RUMI.
Con frecuencia somos más vulnerables en los momentos de transición
Tan pronto volvamos a concentrarnos, habremos recuperado la libertad.
Ayer lei por primera vez este post y que decir..... Q es estupendo, me han encantado muchos de los textos,... precisamente ayer estaba pensando en cosas muy profundas y voy y me encuentro con esto, me puse a leer y algunos textos me a yudaron mucho, sobre como ver la vida, como afrontar los problemas.
Gracias de verdad, espero que sigas poniendo estos textos pq me encantan. un beso y un abrazo
Signature
Visitad mi jotelog y firmarme si podeis, la direccion es: htt
Los sueños son reales mientras duran. ¿Podemos decir más de la vida? HENRY HAVELOCK ELLIS
Según dicen los místicos cuando despertamos de un sueño no pasamos de la irrelidad a la realidad, vamos de un nivel de la realidad más bajo a otro más alto. Y luego, agregan, hay un tercer nivel más elevado aun comparado con el cual, este nivel de nuestra vigilia es tan insustancial como un sueño. Para decirlo crudamente, estamos viviendo en sueños, soñando que cosas tales como el dinero y el placer pueden hacernos felices. Cuando no se consiguen, se trata de una pesadilla.
Mas, en tanto no despertamos, nada se nos antoja más absurdo que afirmar que estamos soñandoy nada nos parece más sólido que el mundo de los sentidos. ¿Por qué tendría que ser así? Si la realidad de nuestra naturaleza es la bondad original, ¿cómo es que no podemos verla? La respuesta de los místicos es bien sencilla: porque no vemos la vida tal como es sino como somos nosotros. Lo vemos todo a través de un vidrio oscuro, a través de las lentes distorsionadas de la mentede todos los estratos de sentimientos, costumbres, instintos y recuerdos que cubren el núcleo purísimo de la bondad innata que yace en lo más profundo de nuestro ser.
¿Temes lo que pueda ocurrirte mañana? Ten confianza; de otro modo, el infortunio no dejara de justificar tus aprehensiones No te adhieras a nada. No interrogues los libros y a tu projimo. Nuestro destino es incierto.