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Poesía

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Lo abrió lluna19 el

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Ex-Usuaria #61

Editado

worldofdreams #62
Broken_Soul escribió:

Yo pongo uno que me encanta, es una de las rimas de Bécquer : )  

Rima XVI

Si al mecer las azules campanillas de tu balcón,

crees que suspirando pasa el viento murmurador,

sabe que, oculto entre las verdes hojas,     

suspiro yo.

Si al resonar confuso a tus espaldas  vago rumor,

crees que por tu nombre te ha llamado  lejana voz,

sabe que, entre las sombras que te cercan,     

te llamo yo.

Si se turba medroso en la alta noche  tu corazón,

al sentir en tus labios un aliento abrasador,

sabe que, aunque invisible, al lado tuyo, 

respiro yo.

Gustavo Adolfo Bécquer

Ahhhh, ya se que te cito un poco a destiempo, pero... ¡me encanta! 

saudade #63

Como ir casi juntos
pero no juntos,
como
caminar paso a paso
y entre los dos un muro
de cristal,
como el viento
del Sur que si se nombra
¡Viento del Sur! parece
que se va con su nombre,
este amor.

Como el río que une
con sus manos de agua
las orillas que aparta,
como el tiempo también,
como la vida,
que nos huyen viviéndonos,
dejándonos
cada vez menos nuestros
y más suyos,
este amor.

Como decir mañana
y estar pensando nunca,
como saber que vamos
hacia ninguna parte
y sin embargo nada
podría detenernos,
como la mansedumbre
del mar, que es el anverso
de ocultas tempestades,
este amor.

Este
desesperado amor.

Meira Delmar

Editado

alinamar #64

Gabriel Celaya

La poesía es un arma cargada de futuro

" Cuando ya nada se espera personalmente exaltante

mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,

fieramente existiendo, ciegamente afirmando,

como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente

los vertiginosos ojos claros de la muerte,

se dicen las verdades:

las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:

Se dicen los poemas

que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,

piden ser, piden ritmo,

piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,

con el rayo del prodigio,

como mágica evidencia, lo real se nos convierte

en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día,

como el aire que exigimos trece veces por minuto,

para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quienes somos,

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.

Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren

y canto respirando.

Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas

personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,

y calculo por eso con técnica, qué puedo.

Me siento un ingeniero del verso y un obrero

que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: Poesía-herramienta

a la vez que latido de lo unánime y ciego.

Tal es, arma cargada de futuro expansivo

con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.

No es un bello producto. No es un fruto perfecto.

Es algo como el aire que todos respiramos

y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo

como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.

Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.

Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos. "

Ex-Usuaria #66

    ZÉFIRO

Cuando los corazones pasan
y Zéfiro toca los soles
cuando las lunas callan
y te muerdo los amores,
cuando los colores cambian
y te adoro sin dolores
cuando las cosas se hace tuyas
Zéfiro me arranca el cerebro

Edward Guerra



   Edward Guerra    
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fanfarlo #67

ARRINCONADO 

Bueno, ellos ya decían que llegaría 
Esto
:viejo
,perdido 
el talento, titubeando 
con las palabras. 
escucho pisadas 
sordas, me vuelvo, 
miro detrás de mi... 
aún no, perro viejo. 
demasiado pronto. 
ahora 
ellos están sentados hablando de 
mí:sí, le ha ocurrido, está 
acabado...es una 
pena. 
nunca fue gran cosa, 
¿verdad? 
bueno...no, pero ahora
ahora 
están celebrando mi defunción 
en tabernas que yo ya no 
frecuento 
ahora 
yo bebo solo 
dentro de esta máquina 
defectuosa. 
mientras las sombras cobran 
formas 
peleo en lenta 
retirada 
ahora 
la promesa que fui 
mengua 
mengua 
ahora 
enciendo otros cigarrillos 
me sirvo otras 
copas 
ha sido una hermosa 
pelea 
y aún 
lo es

C.BUKOWSKI

andromeda75 #68

canción de la búsqueda

José Angel Buesa 

(el poeta de los amores imposibles)

Todavía te busco mujer que busco en vano,
mujer que tantas veces cruzaste mi sendero,
sin alcanzarte nunca cuando extendí la mano
y sin que me escucharas cuando dije: "te quiero..."

Y, sin embargo, espero. Y el tiempo pasa y pasa.
Y ya llega el otoño, y espero todavía:
De lo que fue una hoguera sólo queda una brasa,
pero sigo soñando que he de encontrarte un día.

Y quizás, en la sombra de mi esperanza ciega,
si al fin te encuentro un día, me sentiré cobarde,
al comprender, de pronto, que lo que nunca llega
nos entristece menos que lo que llega tarde.

Y sentiré en el fondo de mis manos vacías,
más allá de la bruma de mis ojos huraños,
la ansiedad de las horas convirtiéndose en días
y el horror de los días convirtiéndose en años...

Pues quizás esté mustia tu frente soñadora,
ya sin calor la llama, ya sin fulgor la estrella...
Y al no decir: "¡Es ella!" - como diría ahora -,
seguiré mi camino, murmurando: "Era ella..."

Firma
"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que abre la ciencia" Albert Einstein
Ex-Usuaria #69

    GLOSAS EN HOMENAJE A J.G.

            I

Sí:
      la realidad propone siempre sueños,
mas sólo uno entre muchos elige la mirada.

De quien madruga a verla,
                            y no del sol,
                                          procede
—aunque él no se lo crea—
la luz
que ordena y fija el mundo
en sus formas más bellas:
                            Damas altas, calandrias...

Vistas así las cosas,
iluminadas por amor tan claro
¿cómo van a negarse?
                      Dóciles, entregadas
a su más alto vuelo,
se demoran, esperan, se eternizan.

            II

Cazadoras al filo de la aurora.

Cobrar la plenitud, guardar el canto
como trofeo y ¡a volar las alas!

Contra un mundo fugaz, esquivo y raudo,
que salta a su «seré» de el «ya he sido»,
pupilas aún más rápidas
lanzan dardos certeros.

Difícil blanco ofrece hoy la mañana:
escorzo de cristal que pasa huyendo
de no sé qué jaurías invisibles.
                                  ¿Un instante del iris?
Rasga el silencio y...
                        ¡Luz ilesa!

He ahí la eternidad, en dos palabras.


Ángel González


Jorge Guillén Damas altas, calandrias...

Editado

chinaski #70

Cuando escribo

Sucede cuando escribo
que me muestro taciturno y ausente,
fumo mucho,
hablo poco y fatal,
con hipérbatos, hiperbólicamente,
me vuelvo hermeneuta y un poco hermafrodita,
y mi triste corazón babea en la popa,
mi corazón está lleno de tabaco,
como dice Rimbaud.

Sucede cuando escribo
que pienso mucho en Fausto y en su condenación,
duermo poco y, si sueño,
me coloco una moneda debajo de la lengua
para no caer en los colmillos
de ese perro (¿Cerbero?) de cincuenta cabezas
que guarda la Otra Orilla.

Sucede cuando escribo
que me quiero, no necesito espejos,
sólo hojas en blanco,
que ni apenas me lavo ni me afeito
y me paso por el forro de los cojones
que todo esté dicho y que vinimos demasiado tarde
como quería La Bruyère.

Más bien: Aquí hay un hombre único y singular,
una emoción intransferible, una expresión
que da sentido a toda una vida.

Sucede cuando escribo
que el Caballero Salvaje se hace verdugo
de sí mismo;
me rapo el pelo al cero
(una buena pintura no necesita marcos)
para obtener la fuerza
y acariciar mejor los sentimientos,
las palabras secretas, la memoria,
y si el impulso nihilista llega
facilitar una lobotomía.

Sucede cuando escribo
que se pasan por casa Frank Zappa y San Juan de la Cruz,
(levitamos con cannabis del bueno),
Teresa de Calcuta, Genet y Monty Cliff,
y a veces, por sorpresa, Gil de Biedma.
Discutimos acaloradamente de jardinería,
el 0.7, la independencia de Euskadi, yo qué sé,
y acabamos con toda la existencia,
todas las existencias
de tequila.
Sucede cuando escribo
que hay saqueos y extravíos que evito recordar
para no ver quimeras, basiliscos y demás monstruos míticos
en mi árbol genealógico de debilidades,
y sobre todo para no confundir
las fotocopias con el original.

Sucede cuando escribo
que pretendo mis palabras como constelaciones,
luces temblorosas
entre las cubiertas y la escarcha del congelador
que firmo una paz verde con el mundo,
obro de buena fe y creo en lo imposible,
igual que San Bernardo en las Cruzadas
que reclutó un ejército
predicando en una lengua que nadie entendía.

Sucede cuando escribo,
pero a veces también cuando me dices:
"Fóllame, enséñame las lunas de Júpiter, mi amor",
o cuando, por puro despiste, al hacer la colada,
doy vueltas y más vueltas en la espuma del Tiempo
y miro al exterior desde el ojo de buey
hasta centrifugarme y volver a nacer:

Ni rastro de manchas. Blancura total.

De Constelaciones al abrir la nevera, Ángel Petisme.
Editorial Hiperión, 1996.

Editado

fanfarlo #71
Federico García Lorca: Pequeño Vals Vienés

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Ver el vídeo en YouTube

Ex-Usuaria #72

LA  SONRISA MUTILADA

            He dejado a medias mi sonrisa.

            Por un tropiezo en el trazo.

            Por una nube en el arco iris.

            Y en esta cárcel de pereza

            no alcanzan mis dedos

la herramienta

            para concluir mi dibujo .

            Pido al espejo  

            que me recuerde cada día

            que una sonrisa mutilada

                  no es sonrisa.

                   Es mueca.

Por una nube enLA  el arco iris.

Y en esta cárcel de pereza
no alcanzan mis dedo
la herramienta
para concluir mi dibujo.

Pido al espejo
que me recuerde cada día
que una sonrisa mutilada
no es sonrisa.

Es mueca.

Editado

Ex-Usuaria #73

Se la dedico  Pepa.

VUELO

Sólo quien ama vuela. Pero, ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar ... Pero, ¿quién ama? Volar ... Pero, ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otro como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir; apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de debatirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. EL cielo se eleva. El aire mueve.

Ex-Usuaria #74

La muñeca rota.

 

Sentada tantos años   

en una esquina

una vieja muñeca

siempre me mira.

Tenía la muñeca

cara de luna

y los ojitos verdes

verde aceituna.

Sus manos de porcelana

en el vestido se posan,

en su pelo ondulado

revolotean las mariposas.

Tenía la muñeca

los brazos rotos

la mirada ingenua

y los zapatos rojos.

La cogí entre mis dedos

con mucho cariño

arreglé sus bracitos

como cuando era un niño.

La muñeca ya sonríe,

ya no volverá a la esquina,

se queda junto a mi cama

para ver pasar mi vida.

  © Marisa Moreno, Spain

Editado

Ex-Usuaria #75

                       

                                  FELICIDADES MI VIDA,

A la rueda, rueda

de la caracola

duermen los cangrejos

y ríen las olas.

Los peces chiquitos,

juegan en la arena.

Se quedan dormidos

junto a las ballenas.

Los peces despiertan,

saltan por las rocas,

burbujas de risas,

hacen en el agua

sus palabras cortas.

Cantan, sueñan, bailan

y con sus manitas

mecen en sus cunas

a las estrellitas.

Al acuario-escuela,

van los pececitos.

Pompas de colores

entre sus libritos

a la rueda, rueda

vamos a soñar

que pronto, mamita,

nos vendrá a buscar.

    ©Marisa Moreno, Spain.

Y QUE CUMPLAS MUCHOS,MUCHOS MAS. 

 

                                             

rayman #76

Emily Dickinson

Corazón, le olvidaremos
en esta noche tú y yo.
Tú, el calor que te prestaba.
Yo, la luz que a mí me dio.

Cuando le hayas olvidado
dímelo, que he de borrar
aprisa mis pensamientos.
Y apresura tu labor
no sea que en tu tardanza
vuelva a recordarle yo

alinamar #77

Yo no soy yo                       

soy este

que va a mi lado sin yo verlo;

que, a veces, voy a ver,

y que, a veces, olvido.

El que calla, sereno, cuando hablo,

el que perdona, dulce, cuando odio,

el que pasea por donde no estoy,

el que quedará en pié cuando yo muera.

JUAN RAMÓN JIMENEZ

¿quienes somos realmente de entre todos los "yo" posibles? ¿hay alguno verdadero? ¿merecemos otra oportunidad, dada esa multiplicidad, o la condena debe ser perpetua?

saudade #78

Nada destruye más lo que amamos que su posesión,

nada perece sino nosotros mismos.

F. Castaño

alinamar #79

"El que no ama y renuncia

Que Dios le dé como castigo

 El paso de la cucaracha y de la serpiente 

El estremecimiento del viento

El polvo de la tierra".

Son unos versos desoladores, terribles, escritos por Herta Müller. Así es la poesía en algunas ocasiones: una sonora bofetada, pero como donde hay una persona que dice A, suele haber otra que dice B, dejo aquí estos versos de E.B. Browning  sobre el mismo “asunto” con diferente tratamiento:

“Ni el amor que te tengo te he de dar

es para no dañarte que me alejo

yo sólo te amo, déjame pasar”

Buen finde a todas :)

Tos_y_Cana #80

¿QUÉ SE AMA CUANDO SE AMA? ¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes, o este sol colorado que es mi sangre furiosa cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer 
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo, 
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces 
de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra 
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar 
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una, 
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.


Gonzalo Rojas

Editado