El Señor autoexistente perforó los sentidos para volverlos hacia afuera.
Así podemos mirar al mundo exterior y no ver el yo que llevamos dentro.
Un sabio apartó sus sentidos del mundo cambiante y, en busca de
inmortalidad, miró dentro de sí y pusdo comtemplar el yo inmortal.
KATHA UPANISHAD
La conciencia es una especie de elástica arcilla para modelar. Pura y amorfa originalmente, adquiere la forma de sus contenedores humanos. Luego, esta arcilla de la conciencia empieza a fluir al exterior por medio de los sentidos, a merced del deseo; se dirige hacia donde va nuestra atención.
Cuando salimos al exterior a través de los sentidos, nos alejamos de la unidad invisible de la vida que se halla en el centro de nuestro ser. Las urgencias físicas y los apetitos emocionales son fuerzas poderosas que alejan a la conciencia de su centro. A fin de llevar una vida equilibrada hemos de exteriorizarnos cuando sea necesario, y también replegarnos hacia el interior cuando haga falta.
buenos dias

